El jefe policial que investiga el procés carga contra políticos y mossos oculto en Twitter

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Las investigaciones de la Policía Judicial de Catalunya sobre el procés soberanista catalán han enviado a la cárcel a los presidentes de Òmnium Cultural y de la Assamblea Nacional Catalana (ANC), Jordi Cuixart y Jordi Sánchez; al exvicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, y al exconsejero de Interior, Joaquim Forn. Otros miembros del disuelto Govern de Carles Puigdemont, como Carles Mundó, Raül Romeva, Jordi Turull y Josep Rull, pasaron un mes en prisión preventiva.

También están siendo investigadas relevantes dirigentes de la CUP, como Mireia Boya y Anna Gabriel –refugiada en Suiza y con orden de detención en España–, o de ERC, como Marta Rovira, así como  el ex jefe de los Mossos d’Esquadra que declara este jueves en la Audiencia Nacional, acusado de sedición, Josep Lluís Trapero, quien podría acbar también ingresando en prisión.

Todos los informes que sustentan las causas que instruyen el Juzgado Nº13 de Barcelona –donde hay alrededor de 300 personas investigadas bajo secreto de sumario–, la Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo dependen de los hombres dirigidos por el teniente coronel Daniel Baena, jefe de la Policía Judicial de Catalunya.

Pero, al mismo tiempo que dirige las pesquisas contra los líderes soberanistas, Baena “está vertiendo sus ideas políticas en unas investigaciones que tienen que ser objetivas”, protestan compañeros suyos de la Guardia Civil. “Y esto nos está llevando a serios enfrentamientos entre nosotros, con los compañeros desplazados desde Madrid, con los Mossos y con media sociedad”, denuncian esas mismas fuentes.

Alto mando de la Guardia Civil a plena luz, Baena se esconde en las sombras de Twitter bajo el pseudónimo de Tácito (@nmaquiavelo1984) y la autodefinición de “politólogo” para increpar a personas que aparecen en las diligencias que el mismo firma, como al diputado Lluís Llach; corregir a periodistas que no siguen del todo la línea que a él le gustaría, como es el caso de Rebeca Carranco de El País, Mayka Navarro de La Vanguardia o Anna Punsi de La Ser. O para criticar las actuaciones de los Mossos d’Esquadra.

Y no disimula mucho. El 2 de febrero, cuando el Ayuntamiento de Barcelona anunció a través del concejal Jaume Asens que se iba a personar en todas las causas judiciales por la represión del 1 de octubre su comentario en Twitter fue: “Estaremos atentos en ver si para esto se utiliza el dinero público”. O el 14 de noviembre cuando su medio de cabecera, El Periódico, publicó “El independentismo echa el freno. Mas, Comín, Campuzano, Tardà y Òmnium se suman a la autocrítica de la estrategia secesionista”, la respuesta de Tácito fue: “Sí, pero los procesos no, Ahora no se para. La Justicia no para”.

Intercambio entre Tácito y la periodista Anna Punsi en el que el primero le reprocha que califique de 'asalto' la entrada de la guardia civil 'a golpes de mazo' en el colegio electoral donde iba a votar Puigdemont el 1 de octubre.
Intercambio entre Tácito y la periodista Anna Punsi en el que el primero le reprocha que califique de “asalto” la entrada de la guardia civil “a golpes de mazo” en el colegio electoral donde iba a votar Puigdemont el 1 de octubre.
Baena “se ha desmadrado con todo el tema del procés y sobre todo desde la llegada [a Catalunya] del coronel Diego Pérez de los Cobos”

Baena es uno de los pocos seguidores que Tácito tiene en Twitter y sus dos personalidades comparten seguimiento de las cuentas en Twitter de los periodistas de sucesos que mantienen una estrecha relación con este mando de la Guardia Civil. Relación en redes que él siempre había cultivado desde su puesto como jefe provincial en Girona, “pero que se ha desmadrado con todo el tema del procés y sobre todo desde la llegada del coronel Diego Pérez de los Cobos”, explican los que trabajan con él.

Porque el enviado especial del Gobierno a Catalunya, burócrata de la Secretaría de Estado desde la época en que el exministro del Interior Alfredo Pérez Rubalcaba le puso allí, nada más llegar a Catalunya ha relegado a un segundo plano a quien debería ser su superior, el general jefe de zona. “No sabe coordinar equipos, sabe de política y tiene como mejor aliado al teniente coronel Baena que es capaz de intentar crear un relato judicial para justificar que las movilizaciones que se inician con las Diadas de 2013 constituyen un delito de rebelión”, dicen de él otros miembros de la Guardia Civil o de la Fiscalía.

La cúspide de este conflicto interno entre los hombres de Pérez de los Cobos y Baena (Policía Judicial de Catalunya) y los de las unidades centrales de Información o la Unidad Central Operativa (UCO) con sede en Madrid se alcanzó la semana pasada. El teniente coronel tuvo que aclarar en el canal de Telegram a través del que informa a los periodistas de cuáles son las noticias que relatan bien sus informes –en los que se vincula al empresario Jaume Roures con el procés o a Guardiola por dar un discurso en favor del 1 de octubre– que el autor: “No es la UCO. Es Policía Judicial de Catalunya”.

La noticia que seguía a este mensaje la publicaba El Mundo e informaba de que “La Guardia Civil acusa a los líderes independentistas de “actuar con tácticas propias de la delincuencia organizada”. Exactamente lo que le escribió Tácito a Lluís Llach el 30 de octubre:

Respuesta de 'Tácito' a Lluís Llach tras exiliarse Puigdemont, calificando al Govern de 'estructuras de crimen organizado'.
Respuesta de ‘Tácito’ a Lluís Llach tras exiliarse Puigdemont, calificando al Govern de “estructuras de crimen organizado”.
 Los Mossos y Trapero, en su punto de mira

Baena siempre ha manifestado a través de Tácito su perfil fervientemente opuesto a los soberanistas, a quienes acusa de crear una “posverdad” para su relato. Por ejemplo, el 20 de noviembre, con las investigaciones abiertas y los políticos catalanes en prisión, escribía: “Que no. Que no se trata de acatar nada. Se trata del riesgo de fuga. Que la mitad de su “banda” está HUIDA de la justicia. Ya está bien de tanta posverdad. Y de tanto ignaro” o, más claro, “Los que dicen que la tierra es plana reconocen la República de #catalunya”.

Pero su objetivo principal son los Mossos. “A Baena le ha tocado vivir el repliegue de la Guardia Civil en Catalunya y tener que trabajar con la Policía autonómica nunca le ha gustado“, explica una fuente de este cuerpo. Y añade: “Baena era el responsable de la Guardia Civil ante los Mossos (coordinador de investigaciones), pero se retiró de esto hace mucho para no tener contacto con ellos e investigar al cuerpo… Mucho antes de toda la tormenta”.

Este 30 de enero volvió a dejar ver su animadversión por la forma de trabajar de los Mossos en tareas de seguridad, cuando cientos de ciudadanos entraron en el Parque de la Ciudadela en cuyo interior está el edificio del Parlament de Catalunya. Tácito exclamó: “Y esto es un dispositivo??!! Que vergüenza”.

Mensaje de Tácito calificando de 'vergüenza' el dispositivo de los Mossos en torno al Parlament de Catalunya el día en que se tenía que decidir candidato a president de la Generalitat y algunos manifestantes superaron las barreras.
Mensaje de Tácito calificando de “vergüenza” el dispositivo de los Mossos en torno al Parlament de Catalunya el día en que se tenía que decidir candidato a president de la Generalitat y algunos manifestantes superaron las barreras.
 Mucho antes, el 1 de noviembre, ya había dejado bien claro que su intención no es la reconciliación:

Cuando la periodista de El País publicó que “Jueces y Mossos intentan cerrar heridas”, el teniente coronel Baena, a través de su alter ego, le respondió: “como siempre: pobres @mossos igual @guardiacivil o @policia han hecho “algo” para ganarse la confianza de Jueces y Fiscales #JoNoSocSegador”. Ella le contestó: “Vivimos en relatos que rehuyen la complejidad de la realidad. El primer totalitarismo es de pensamiento: si no dice lo q creo, es posverdad”. Y él sentenció: “De acuerdo. Pero en este caso no se dice lo que no creo, no se dice lo que sé. Y no soy el único que lo sabe”.

De la confesión a la posverdad del desmentido

No es el único que lo sabe, “pero no se puede utilizar información privilegiada para sus vendettas contra los independentistas. Porque nosotros sabemos que Tácito es el teniente coronel Baena y eso no es posverdad“, explica un persona con la que trabaja habitualmente.

Público se puso en contacto directo con Daniel Barea y éste comenzó por reconocer que él es Tácito en Twitter. Pero cuando se le planteó que las opiniones que expone en esa cuenta parecen incompatibles con la obligación de hacer informes ecuánimes sobre las investigaciones que él dirige, empezó a dar marcha atrás.

Primero adujo que Tácito era un grupo de personas: “Digamos que es una cosa personal y tampoco tiene nada que ver con esto… Aparte de que también lo gestiona otra gente ese perfil, que no soy yo el único“. Después dijo: “Es un grupo de personas, que no soy yo, además”. Y terminó por aseverar: “O sea, no soy yo. Yo directamente“, argumentando finalmente que al principio “pensaba que se refería usted a otra cosa… No al perfil de Twitter“.

Eso sí que va a resultar ser posverdad de la buena.

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