¿CAMINA EL ESTADO ESPAÑOL HACIA UN NARCOESTADO?

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Desde el estallido de la crisis, han ido apareciendo de forma pública y notoria algunos de los elementos que alimentaron y ambientaron la burbuja especulativa, cuyo pinchazo fue elemento detonante de esa crisis. Uno de ellos, de gran importancia, es la corrupción, absoluta y generalizada, no sólo entre la clase política, sino en el conjunto de las instituciones y poderes del Estado: en las estructuras policiales, en la Administración de Justicia, en el poder mediático, en la Monarquía y, muy especialmente, en el sector financiero.

El sector financiero fue y sigue siendo una estructura esencial en el circuito que discurre entre el dinero ilegal, fruto de la economía criminal -prostitución, pero más especialmente el narcotráfico- hasta convertirse en dinero blanqueado, es decir, legal. El negocio inmobiliario fue el cauce privilegiado durante el boom en ese sector para tales prácticas; y todo el mundo sabe, incluyendo jueces y policía, que en las operaciones de compraventa de pisos y otros bienes inmuebles, el precio que constaba en los documentos notariales y el que realmente se pagaba eran sustancialmente diferentes. Esa diferencia se cubre en dinero ilegal con la complicidad de las partes. Con frecuencia, sobre todo cuando esas operaciones eran corporativas, ese dinero ilegal provenía directamente de la economía criminal y más concretamente del narcotráfico. Sobre esta parte de la cuestión ni se ha publicado ni se ha investigado, aunque todo el mundo sabe de su existencia. Resultado de imagen de narcotrafico vallekas

Actualmente asistimos a un repunte brutal de la distribución de la heroína, también a un repunte de la actividad inmobiliaria, así como a una profundización de la crisis del Régimen del 78, que opta para su reproducción por una política intensamente represiva. ¿Pero sólo juegan con la política represiva? No lo creemos. Para llevar adelante la llamada “Transición” en los años 70 y primeros de los 80 del pasado siglo, recurrieron a la heroína como ultima ratio. No hay mas que comparar los datos de las epidemias del SIDA de los años 90, adquirida por vía parenteral por los consumidores de heroína, y los núcleos de mayor combatividad social y política en los años 70. No nos cabe la menor duda de que la heroína y otras drogas similares se están utilizando de nuevo desde las cloacas del Estado para el control de los movimientos sociales y políticos que luchan a lo largo y ancho del territorio del Estado. No sólo con la intención de provocar un impacto directo sobre estos movimientos, sino para condicionarlos también indirectamente. Lo que está ocurriendo en el barrio de Vallekas o en el Raval constituye un claro ejemplo. A su vez, lo que está sucediendo en la Línea de la Concepción demuestra la infiltracion directa del narcotráfico en las estructuras del Estado, así como de significativas capas sociales.

Si se utilizara la décima parte del entusiasmo que el Estado aplica en la represión del movimiento soberanista catalán al control del narcotráfico, este problema estaría en una situación muy diferente. Pero el narcotráfico tiene grandes utilidades para el Régimen del 78 y la mafia que lo sustenta, que además vive de él. No sólo desde el punto de vista económico, sino social y político.

La transformación del Régimen monárquico borbónico en un Narcoestado avanza paso a paso.

Izquierda Castellana
Castilla, 21 de febrero de 2018
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