“Demencial” maniobra del Gobierno Feijoó para reducir las listas de espera sanitarias

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“Sólo faltaría ahora que la siguiente ocurrencia fuese enviar un holograma del paciente”, denuncia el sindicato médico CESM ante una práctica que lleva imponiéndose bajo el Gobierno de Alberto Núñez Feijoo desde hace un año en varios hospitales de la sanidad pública gallega.

El último caso conocido nos lleva al Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña, donde la dirección ha enviado una circular a los médicos de atención primaria en la que se les indica que, a partir del 1 de febrero de 2018, “para acceder a la primera consulta de endocrinología, se realizará únicamente mediante consulta electrónica, donde no es posible asistir a la cita”.

Los servicios de endocrinología y cardiología son los más afectados, pero también otras especialidades y la fórmula ya se está llevando a cabo, además de en A Coruña, en Ferrol, Santiago y Vigo. Se trata de anular la posibilidad de enviar al paciente, aunque su médico de cabecera lo crea necesario, a ser revisado por el especialista. Y se hace además en la primera cita, cuando el médico no ha visto jamás a ese paciente, “hurtándole así la posibilidad de explorarlo físicamente para llegar a un mejor diagnóstico y pronóstico, reduciendo a una persona a meras cifras en un papel”, denuncia el sindicato.

“Semejante actuación -a juicio del colectivo-, supone un grave atentado contra el ejercicio de la medicina y los derechos del paciente”, cuya finalidad, afirman, “solo puede ser presentar unas manipuladas estadísticas de asistencia sanitaria y de listas de espera que sirvan para su mayor gloria despreciando los más elementales conceptos de ética y respeto hacia los pacientes, en primer lugar, y los facultativos en segundo término”.

El presidente de CESM, José María Escudeiro, llega a calificar esta práctica de “demencial”. En conversación con este periódico asegura que “la lógica del proceso es una locura” y con el único fin de que el paciente no entre en las listas de espera. De eta forma, se reducen las cifras y también se beneficia al sector privado al que muchos pacientes acabarán recurriendo ante la falta de asistencia en la sanidad pública, aventura este facultativo.

Escudeiro también advierte de las consecuencias legales que para el facultativo pudieran derivarse en caso de producirse un error y hace un llamamiento a los Colegios Médicos para que “tomen la iniciativa por responsabilidad legal” y paren estas prácticas.

“LIBERTAD E INDEPENDENCIA PROFESIONAL”

El CESM subraya que “el facultativo debe de actuar con independencia y sin presiones

El CESM subraya que “el facultativo debe de actuar con independencia y sin presiones. Además de obligarlo la lex artis a realizar la exploración física de un paciente que no ha visto nunca para llegar a establecer un diagnóstico”. En este sentido, el sindicato alude a la “libertad e independencia profesional” marcada por la Declaración de la Asociación Médica Mundial que textualmente dice que “dentro del marco de su ejercicio profesional y de atención de sus pacientes, no debe esperarse que el médico siga las prioridades que el gobierno o la sociedad han impuesto sobre la distribución de recursos médicos insuficientes. Hacer tal cosa, sería crear un conflicto de intereses con la obligación que el médico tiene hacia sus pacientes y destruiría su independencia profesional en la cual ellos confían”.

Asimismo, el sindicato cita la Ley General de Sanidad, que en su artículo 15.1 dice que “una vez superadas las posibilidades de diagnóstico y tratamiento de la atención primaria, los usuarios del Sistema Nacional de Salud tienen derecho, en el marco de su Área de Salud, a ser atendidos en los servicios especializados hospitalarios”.

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