El exministro del Interior y su cúpula policial mintieron al Congreso sobre Villarejo

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La defensa de José Manuel Villarejo se ha propuesto desmantelar las acusaciones que pesan sobre sus actividades ilícitas durante el ejercicio de su cargo como comisario de Policía, apelando a las concesiones que durante años le hicieron algunos ministros de Interior como Jorge Fernández Díaz o el socialista Alfredo Pérez Rubalcaba. 

El sumario refleja que no tenía la compatibilidad concedida para poseer el emporio empresarial, ahora investigado en la Operación Tándem por la Audiencia Nacional y la Fiscalía Anticorrupción, y que debía haber solicitado al Ministerio de Administración Públicas, como ya desveló Público en 2015. Por ese motivo, los primeros en quedar al descubierto y que podrían enfrentarse a un proceso penal son el exministro Jorge Fernández Díaz y su cúpula policial. 

En el registro de varias propiedades de Boadilla del Monte del ex comisario acusado de cohecho, blanqueo de capitales y organización criminal, se ha encontrado material documental que desmontaría las declaraciones prestadas en la comisión de investigación del Congreso de los Diputados sobre Las cloacas de Interior, a la que Fernández Díaz, su director general Ignacio Cosidó, el director adjunto operativo (DAO) Eugenio Pino y su jefe de gabinete, el inspector jefe José Ángel Fuentes Gago acudieron bajo la obligación de decir verdad – impuesta por el artículo 502.3 del Código Penal-.

Medalla roja a sus oscuros negocios privados

Fue el diputado Mikel Legarda, del PNV, que presidió la comisión sobre la utilización partidista de la Policía por el Gobierno, quien insistió: “¿Por qué dice que el señor Villarejo hace grandes servicios a la patria, a España, y cuáles son esos servicios? Lo dice cuando le condecora; para recordárselo, por si dice que no se acuerda”. Fernández Díaz aseguró: “Estaba precisamente en el Parlamento Europeo inaugurando una exposición itinerante sobre las víctimas del terrorismo de ETA, un periodista me preguntó y yo contesté eso, porque tenía muy presente el terrorismo de ETA, y le puedo asegurar que, en lo relativo a la lucha contra el terrorismo de ETA ha prestado importantes servicios“; y añadió: “Fue muy condecorado antes de llegar yo al Ministerio”.

Aunque en el historial de Villarejo no hay nada que confirme su trabajo antiterrorista, solo la leyenda difundida por él mismo y sus periodistas, el inicio de la mentira comienza con la negación de los trabajos privados del encarcelado José Manuel Villarejo y el informe encargado por Fernández Díaz sobre la compatibilidad de sus actividades empresariales del policía, tras hacer público El País en 2015 el patrimonio de 20 millones de euros y una actividad incompatible con la de comisario, pero en vigor hasta ser enviado a prisión.

Cuando en 2014, el entonces ministro le concedió la medalla roja al mérito policial, que conlleva una pensión vitalicia que aún cobra Villarejo, tanto el ministro del Interior, como el exjefe de gabinete de Mariano Rajoy, Jorge Moragas, ya sabían que un año antes “para hablar con la señora doña Victoria Álvarez, [Villarejo] se hacía pasar por un periodista de El Mundo de nombre Javier Hidalgo, o como cuando para hablar con el señor [Javier] De la Rosa, se hacía llamar Manuel Villar. Entonces, uno tiene dudas sobre si en esos momentos actuaba como detective o actuaba como comisario o servidor público”, como le recordó el diputado Sergi Miquel (PDECat) al ex director general de la policía Ignacio Cosidó en la comisión de investigación.

Los comisarios Villarejo y Salamanca, con sus mujeres, posaron junto al exvicepresidente de la Comunidad de Madrid, Francisco Granados, acompañado por la periodista Cristina Tárrega, cuando el ministro Fernández Díaz les impuso la medalla roja, en 2012.

Los comisarios Villarejo y Salamanca posaron junto al exvicepresidente de la Comunidad de Madrid, Francisco Granados, acompañado por Cristina Tárrega, cuando el ministro Fernández Díaz les impuso la medalla roja, en 2014.

Para esos trabajos en Catalunya contra la familia Pujol y los movimientos independentistas, Villarejo empleó su sociedad Stuart & Mackenzie, investigada en Tándem, y también dejó constancia de sus reuniones con políticos, jefes policiales y empresarios que le ayudaron en lo que ahora conocemos como Operación Cataluña, algunas de ellas remitidas por un anónimo a Público, como las que mantuvo con la ex de Jordi Pujol Ferrusola o con Javier de la Rosa, y en las que perfectamente se apreciaba que era el comisario quien hacía la grabación. Este material ha sido incautado en el registro de la casa de Villarejo y forma parte del sumario de la investigación que le mantiene en prisión por cohecho, blanqueo de capitales y organización criminal.

Sus empresas aparecían en la Operación Emperador

Fue también en 2013, al desatarse la Operación Emperador, cuando los negocios de Villarejo ya habían quedado patentes en diligencias policiales y judiciales, que provocaron preguntas parlamentarias y declaraciones de Jorge Fernández Diaz. Según explicó el exDAO Eugenio Pino, hombre de la máxima confianza de Fernández Díaz, las investigaciones sobre Villarejo en el caso del pequeño Nicolás tenían como origen que “Marcelino [el ex jefe de Asuntos Internos, Marcelino Martín-Blas], que es un hombre que tiene el problema de que no ha sido nombrado a los puestos a los que aspiraba, mete en un sitio donde no tenía que aparecer, que es en el caso Gao Ping, al hijo de Villarejo. El hijo de Villarejo no es policía y le mete, de manera que yo le pregunto: y esto, ¿por qué?”.

Pino ahonda aún más en su declaración ante los diputados y explica: “He dicho que a causa de un informe que hace la Brigada de Asuntos Internos sobre personas del Cuerpo Nacional de Policía que podían estar implicados en la trama de Gao Ping, Marcelino Martín-Blas incluye entre todos esos —que luego quedan todos exonerados, son todos inocentes— al hijo de un comisario, y el hijo del comisario es el hijo de Villarejo, de tal manera que en esos informes aparecen todos los policías y el hijo de un comisario. Sobre la base de esa circunstancia, dicen que no es un policía pero es hijo de un policía. Y a Marcelino le dije: Pero los policías tienen primos, tíos, abuelos y vecinos. ¿Por qué metes al hijo? Nunca, nunca me lo respondió. Jamás me respondió por qué había metido al hijo, y el hijo no tenía nada que ver”.

La respuesta se encuentra también en el sumario de la Operación Tándem, según fuentes del caso explican a Público, por la que están en prisión los condecorados por Fernández Díaz en 2014, Villarejo y el comisario Carlos Salamanca, donde obra documentación de algunos trabajos que ambos hicieron para la mafia de Gao Ping, a través del entramado empresarial del policía protegido por Fernández Díaz y otros ministros del Interior. En esta causa también se encuentran imputados los hijos de ambos comisarios, que fueron puestos al frente de las empresas utilizadas para los negocios que ahora investiga la Audiencia Nacional.

Además entre las grabaciones incautadas a Villarejo también debería encontrarse otro audio que sería clave para la resolución del procedimiento que mantiene imputado a Villarejo y también a su mujer, por grabar ilegalmente a agentes del CNI y Asuntos Internos. Una pieza separada del conocido caso del pequeño Nicolás, que lleva el juzgado de instrucción número 2 de Madrid desde 2014. Según declaró el veinteañero, que ahora se atribuye trastornos mentales, el archivo entero y sin manipular estaba en posesión del encarcelado agente encubierto. 

CONTINUARÁ.

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