Por favor no manipulen. La sanidad en Castilla y León en los informes de la FADSP

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En todas las CCAA, incluyendo Castilla y León las cosas han ido a peor, y por lo tanto hay muchos motivos de queja y reivindicación

Estos últimos días y coincidiendo con la convocatoria de una manifestación en Valladolid por las Plataformas para la Defensa de la Sanidad Pública, que tanto éxito ha tenido, desde la Consejería de Sanidad se ha hecho hincapié repetidas veces en la buena posición que esta comunidad tenia en el Informe de los Servicios sanitarios de 2017 que elabora la FADSP, y por ello me veo obligado a hacer algunas precisiones:

La primera es que los Informes conviene leérselos enteros y no solo los que nos conviene. Si lo hubieran hecho habrían descubierto que entre otras cosas este Informe señala en su Introducción (y cito textualmente):

A partir de 2009 los servicios sanitarios públicos han sufrido una agresión continuada con un proceso de recortes muy importante, entre 15.000 y 21.000 millones € menos de presupuesto anuales según las diversas fuentes, recortes que se han producido en todas las CCAA sin excepción, pero cuya intensidad ha variado mucho de unas a otras, y aunque en los 2 últimos años se han producido algunos incrementos presupuestarios (de nuevo con mucha variabilidad según las CCAA), estos, ni de lejos han recuperado la situación previa.

Estos recortes se han evidenciado sobre todo el los recursos humanos disponibles (los trabajadores sanitarios) que han sufrido una disminución general aparte de un notable empeoramiento de sus condiciones de trabajo, pero también en el funcionamiento del sistema sanitario, especialmente en lo que respecta a las listas de espera, por lo que la opinión de la ciudadanía sobre el mismo ha empeorado de manera muy notable (por ejemplo el porcentaje de personas que señalan que el sistema sanitario funciona bien o bastante bien ha pasado del 73,88% en 2010 al 66,1% en 2016, o las personas que piensan que las listas de espera empeoraron el último año fue en 2009 el 13,10% y en 2016 el 28%) .

Por otro lado la aplicación del RDL 16/2012 en cuanto a los copagos farmacéuticos ha supuesto la exclusión del acceso a la prestación farmacéutica de muchos enfermos (las encuestas señalan que las personas que por motivos económicos no retiran de la farmacia medicamentos prescritos suponen un 14,76%, y el Barómetro Sanitario refiere que son el 4,4% de la población, que trasladado al total de la población supondrían 2,04 millones de personas), sin que el Ministerio de Sanidad haya hecho ningún intento de evaluar el impacto sobre la salud de la falta de adherencia a los tratamientos.

Estos problemas son generalizados de todo el Sistema Nacional de Salud y han afectado, en mayor o menor medida, a todas las CCAA, pero una vez mas ha habido distintas formas de aplicación de las mismas que, incidiendo sobre las diferencias previas las han aumentado o disminuido.

Hay que ser conscientes de que este Informe, como todos los anteriores, no hace sino una comparación entre las distintas CCAA y evalúa la posición relativa que cada una de ellas tiene respecto a las demás, por eso si todas las CCAA han empeorado, como ha sucedido, el resultado no tendría que variar si lo hubieran hecho en la misma medida.

Es decir en todas las CCAA, incluyendo Castilla y León las cosas han ido a peor, y por lo tanto hay muchos motivos de queja y reivindicación, que también las habría si nada hubiera empeorado, porque lo normal es que la ciudadanía y los profesionales quieran una Sanidad Pública de excelencia y un servicio público como el sanitario debe estar abierto a la mejora permanente.

La segunda es que la puntuación de Castilla y León fue de 78 sobre un máximo posible de 114, no de 100 como se ha señalado, lo que evidencia que hay un espacio significativo de mejora.

La tercera es que el Informe evalúa la situación global, pero no lo hace (por falta de datos) con la de las comarcas, ciudades, etc, de cada comunidad autónoma, que en todas ellas, pero sobre todo en aquellas muy extensas como es el caso de Castilla y León, encubre muy importantes desigualdades que deben ser tenidas en cuenta a la hora de garantizar la atención sanitaria de calidad a toda la población, y por lo tanto no puede usarse para obviarlas.

Una última cuestión, el Sr. Consejero de Sanidad y en general del Gobierno de Castilla y León debería de estar más que orgulloso de que una tan importante cantidad de personas de esta Comunidad (mas de 50.000) estén preocupadas por el funcionamiento del sistema sanitario y dispuestas a proponer alternativas de mejora y a manifestarse para lograrlo, antes que la descalificación, que parece que ha sido la vía adoptada, lo más razonable es que la Consejería se hubiera puesto a la cabeza de las reivindicaciones y las hubiera aprovechado para mejorar el sistema sanitario regional, que por supuesto esta muy necesitado de ellas. Y como no ha sido así, aunque sea modestamente, quiero agradecer a las decenas de miles de personas que estuvieron el sábado en Valladolid, y a las que sin estar apoyaban la movilización, su compromiso y su interés por la Sanidad Pública, ellos son los que nos hacen fuertes y los que permiten que a pesar de los recortes y las privatizaciones nuestro sistema sanitario resista y pueda seguir avanzando, esta es la verdadera “marca España” que el gobierno, el regional y el central, deberían promocionar, una población comprometida con su salud y su sistema sanitario.


Marciano Sánchez Bayle
Portavoz de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública

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