Los 200 más ricos aumentan su patrimonio en 10.000 millones

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Conocerás un país a través de sus ricos. En EEUU, cinco de los diez que más acumulan pertenecen al sector tecnológico. En España, las dos primeras fortunas son comerciantes y ninguna de las ocho siguientes ha necesitado internet para llegar hasta donde ha están. La gran novedad de la XII edición del monográfico Los 200 más ricos de España es que, por primera vez en diez años, Amancio Ortega lastra el ascenso imparable de los ricos españoles. El empresario gallego redujo en 5.000 millones su patrimonio a causa de la caída en Bolsa de Inditex ?(-8,3%), hasta los 62.700 millones.

Amancio Ortega pierde 5.000 millones en un año pero no frena el crecimiento de la élite económica de España, un 4,2% más rica en 2017

El mapa español de la riqueza se agranda con otras 150 fortunas organizadas por comunidades autónomas

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Toda la información en torno a los españoles más ricos

Por segundo año consecutivo, el monográfico se presenta en formato de lista única que mide patrimonios totales, en lugar de dos listas como sucedía en las diez primeras ediciones. Los 200 españoles más ricos -familias en la mitad de los casos-, suman 247.050 millones de euros, 96.350 millones más que hace cinco años. El Club de los 1.000 millones gana cuatro miembros, pierde uno y es la primera edición que supera las 50 fortunas (51). La lista presenta 19 novedades, incluye 17 fortunas lideradas por mujeres y entre las 200 ninguna está ligada a la tecnología.

La principal entrada corre a cargo de un empresario murciano del ladrillo, Tomás Olivo, de 66 años, polémico por haber sido procesado en el caso Malaya, del que salió absuelto. El año pasado se destapó como el dueño de una cotizadísima colección de centros comerciales -a tenor por la irrupción en la Bolsa española de su empresa-. Desde su sede en Marbella, General de Galerías Comerciales regenta seis centros comerciales y suelos urbanizables que el mercado valora en 2.800 millones de euros. Olivo entró directamente en el puesto 11.

Un extra de 150 fortunas

En España hay 180.000 personas que declaran un patrimonio superior a 700.000 euros, según la Agencia Tributaria. De ellos 540 reconocen ante el fisco poseer más de 30 millones. Por eso, la edición de 2018 de la lista de EL MUNDO se extiende a los 350 millonarios, ampliando su clásico Top 200 con 150 fortunas más repartidas en ránkings de comunidades autónomas. Destaca la lista de 80 ricos que nutren el listado de Cataluña, la comunidad más pudiente y con más ricos de España, y los 60 millonarios de la de Madrid. Estas 17 listas regionales, en las que la inmensa mayoría de las fortunas son desconocidos para el gran público, sorprenden también por las sonadas ausencias que, en cada caso, encuentra una justificación.

Por primera vez, se desvela con profundidad y rigor quiénes son los principales patrimonios regionales, que completan la radiografía de la riqueza en España. Las 150 fortunas españolas añaden otros 20.800 millones al patrimonio de los más ricos del país.

Cataluña

La región más convulsa de los últimos años es también la que más patrimonio maneja. El procés por la independencia no ha dejado fuera a las grandes fortunas catalanas que, de una manera u otra, han tenido que tomar partido. No pocas corporaciones y grandes fortunas zanjaron por lo sano sacando sus empresas de Cataluña, quién sabe si para no volver. El listado catalán incluye este año a los tres fundadores de Mediapro, Gerard Romy, Josep Maria Benet y Jaume Roures. En otoño, varios socios –Juan Abelló, entre ellos- de Imagina, matriz de Mediapro, optaron por vender su participación al fondo chino Orient Hontai Capital, valorando el grupo en 1.600 millones.

Entre los ausentes, destacan los deportistas más destacados de la última década, Paul y Marc Gasol, Xavi Hernandez, Marc Márquez, Gerard Piqué, como tampoco Pep Guardiola o Joan Laporta. Como en el caso de Rafa Nadal y Fernando Alonso, estimar sus fortunas es mucho más difícil, ya que carecen de estructuras societarias [al menos a la vista, tal y como ha demostrado el caso Football Leaks, la investigación periodística liderada en España por este diario].

Dos mujeres menos

Este año hay menos mujeres entre los 200 más ricos. Sandra Ortega, la primera millonaria del país, no responde a ningún estereotipo de rica. Heredó de su madre, Rosalía Mera, cofundadora de Inditex junto al que fue su marido, Amancio Ortega. Su hija es reservada y austera, coherente y distante de los centros de poder económico. Por preparación, trayectoria profesional y experiencia en gestión, ?Ana Botín, Carmen Riu y Sol Daurella o Encarna Piñero también escapan de otra manera al perfil de rica heredera que durante años ha predominado en la lista de millonarios.

Caras nuevas

El ránking incorpora 19 novedades. Doce de ellas se reparten entre el sector agroalimentario y el inmobiliario, los dos grandes motores económicos del país junto al turismo. Además de Tomás Olivo, destacan las dos nuevas fortunas desagregadas propietarias de la cervecera Mahou San Miguel. Los dos patrimonios surgen de la rama de los Gervás, que une por un lado a las hermanas Christelle Eva Gervás Germina y Ana Francisca Gervás Hierro, hijas del empresario y ganadero Germán Gervás, y, por otro a su viuda Mercedes Calvo. Las tres se reparten el 50% de Mahou. ?A la lista llegan apellidos ilustres como los Costafreda, fundadores de Panrico. Buena parte de lo obtenido con la millonaria venta de sus fábricas de donuts se guarda en una sociedad holandesa, tal y como ha podido saber este diario. Otros, como la vasta saga castellonense Martinavarro asoma por primera vez en la lista de millonarios. La familia es la reina de la naranja valenciana y una parte de la saga se ha lanzado al procesado de hortalizas (Verdifresh) de la mano de Mercadona.

La sombra de Juan Roig

En 2017, Juan Roig, el segundo millonario del país, apenas alteró su patrimonio. Anunció una revolución digital en Mercadona que cambiará de arriba a abajo sus tiendas; la cadena dio el salto a Portugal, y el Valencia Basket, su equipo de baloncesto, ganó la liga ACB. Pero la gran novedad del año es que, a la sombra de Roig, poco a poco, la lista de ricos se va poblando de sus socios y proveedores. Ya son ocho de sus principales suministradores de galletas, pasta, pizzas, pan, queso, vino y verduras los que se cuelan en la relación de millonarios españoles.

La entrada de los hermanos Juan, dueños de Dulcesol, demuestra que en el sector alimentario se puede prosperar al margen de Mercadona. La firma alicantina pasó apuros cuando rompió con la cadena de Juan Roig, pero hoy exporta a decenas de países y fabrica para el resto de grandes superficies.

Bajan

Hasta 45 ricos de la lista redujeron su patrimonio en 2017. Tras la sonada caída de Amancio Ortega y de su hija Sandra a causa de Inditex, el mayor descenso de todos lo protagonizan los hermanos Jorge y Antonio Gallardo, socios mayoritarios de Laboratorios Amirall, fabricante del fármaco Almax, que se desplomó en Bolsa.

Lejos de España

Llevarse las empresas fuera ha pasado de tendencia a costumbre entre los que más tienen. Holanda, Suiza, Luxemburgo o Panamá son ya destino común de la propiedad última de buena parte del patrimonio español. La investigación Malta Files lo puso de manifiesto en la primavera de 2017, aportando luz sobre fortunas conocidas como los Botín, Entrecanales, Sainz de Vicuña o Fierro que usan Malta para canalizar los dividendos de sus sociedades españolas hacia otras zonas del globo. Algunos estados de EEUU, las Bahamas o Singapur, donde busca fortuna el catalán Ricardo Portabella, también compiten por atraer a ricos de todo el mundo gracias a escenarios fiscales menos exigentes.

Adiós a Lladró y a Sendagorta, iconos de la porcelana y la ingeniería

Ha pasado poco más de un año desde que la familia Lladró decidió vender a un fondo de inversión la famosa casa valenciana de figuritas de porcelana. En diciembre de 2017 falleció Juan Lladró (I), uno de sus fundadores. Tenía 93 años y fue quien abrió la Gran Manzana a la marca ‘Made in Spain’. Su hija Rosa no quería vender y dimitió como presidenta. La muerte del empresario apuntala la decadencia del modelo clásico que define a la empresa familiar española.

El fallecimiento de Enrique Sendagorta Aramburu (2) el pasado 5 de enero también coincidió con una operación clave para la familia que controla la ingeniería vasca Sener. Sendagorta tenía 93 años y llevaba al frente de la compañía desde 1956. En 2016, Rolls Royce hizo una oferta para quedarse con su 50% en la fábrica de motores de aviones comerciales y de combate ITP por 720 millones. Defensa dio el plácet para la operación en diciembre. Sendagorta estaba entre los grandes ingenieros españoles, pertenecía a la aristocracia de Neguri (Getxo), el barrio de los ricos del País Vasco. Entre los adinerados del país también contaba Pablo Piñero, uno de los jerarcas del turismo español. Había trabajado como inspector de policía y compaginaba la gestión de Soltur y los resorts caribeños Bahía Príncipe (6.000 habitaciones) con su pasión por el arte. Sus tres hijas -Encarna, Isabel y Lidia- llevan el negocio. Piñero era murciano como Miguel Vivancos, conocido como el rey de la hojalata, fallecido en marzo a los 84 años. Hace 17 años se hizo de oro tras vender su fábrica de envases . En 2017 también dijeron adiós el vasco Pedro Ucín, los catalanes Casimiro Molins Ribot y Joaquim Molins Amat, miembros del clan propietario de Cementos Molins, y Carmen Mateu, la última gran dama de la aristocracia catalana que medró con el franquismo.

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