Mi cuerpo, mi decisión. Las feministas polacas y el derecho al aborto

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 El pasado 17 de enero las polacas salieron a las calles en una convocatoria nacional que abarcó al menos 50 ciudades en todo el país, con una concentración masiva de mujeres de todas las edades y condiciones, así como una gran cantidad de familias completas que a pesar del frío intenso de esta temporada, tomaron la calle en señal de apoyo a la causa feminista que está moviendo el país.

Nuevamente el gobierno conservador Ley y Justicia (Prawo i Sprawiedliwość ó PiS) intenta atentar contra la salud reproductiva de las mujeres polacas, privándolas de su derecho fundamental a decidir sobre sus propios cuerpos, pues ha entrado en discusión en la cámara baja, un proyecto de ley que pretende prohibir totalmente el aborto, incluso en casos de daño irreversible del feto.

En relación a toda la Unión Europea, la polaca, es una de las legislaciones más restrictivas y conservadoras en lo que a derechos reproductivos de las mujeres se refiere, el hecho de que el PiS tenga una marcada tendencia a la ultra derecha y que tenga el total apoyo de la poderosa Iglesia católica, hace más complicada la situación de las mujeres quienes muchas veces tienen que viajar fuera de Polonia a países como Eslovaquia o Alemania para terminar con embarazos no deseados, sin mencionar todas las trabas con las que se encuentran al momento de adquirir anticonceptivos, o la píldora del día después, así como la falta de una educación sexual con perspectiva de género en los colegios e institutos.

Las protestas que se realizaron en octubre de 2016 durante la llamada #protestanegra lograron detener desde la resistencia civil, las intenciones de los políticos de decidir sobre los cuerpos de las mujeres, a lo largo del 2017 otras manifestaciones se realizaron bajo el lema “Mi cuerpo, mi decisión”.

El gobierno ha cambiado la estrategia y ha  rechazado la propuesta “Salvemos a las mujeres” (Ratujmy Kobiety) por 202 a 194 votos, dejando a las mujeres supeditadas a una ley que atenta directamente sobre su libertad de elegir.

Plac Wolności, Lódz 17 de Enero de 2018

Los sistemas religiosos han jugado papeles determinantes en la vida social de las mujeres, en Occidente particularmente el catolicismo ha relegando nuestra existencia a simplemente reproducir y cuidar hijos, para continuar con la cadena de apellidos masculinos, para mantener alianzas de poder y seguir perpetuando en cada hijo un modelo de desigualdad impuesto por los poderosos y avalado eso sí, por dios y todos los santos.
La lucha que ahora realizan nuestras compañeras polacas no es diferente de lo que sufrimos todas las mujeres estemos en el país que estemos, ya que en esta sociedad patriarcal, aquel que controle los medios de producción y de reproducción tendrá total acceso al poder económico que eso supone en una sociedad interesada únicamente en el consumo, la compra y venta de cuerpos y también de almas.

El debate de los grupos pro vida y las críticas que reciben las mujeres que deciden interrumpir embarazos no deseados, se basa principalmente en cuestiones morales que hace mucho que la mismísima iglesia católica no cumple, y está mucho más que demostrado que la unión entre lo más recalcitrante de los gobiernos de derecha y los altos mandos del mundo católico no tienen ningún interés en las mujeres, en las niñas y niños que fielmente depositan sus esperanzas en ese sistema religioso, por el contrario con la excusa de la fé, la iglesia ha controlado y sigue controlando la libertad de la sociedad para su propio beneficio. Es por eso que en el marco de las actividades por la huelga internacional de mujeres programada para el próximo 8 de Marzo, las mujeres polacas no se detendrán en su lucha por conquistar sus derechos, y saldrán a las calles las veces que sea necesario para evitar que el gobierno les arrebate la libertad de elegir sobre sus propios cuerpos.

Fotos: Tomek Ogrodowczyk para Łódzkie Dziewuchy Dziewuchom Łódź – Polonia

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