“¿Por qué se cuestiona la credibilidad de las víctimas que denuncian violencia de género?”

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Ante la pregunta de si se cuestiona la credibilidad de las víctimas que denuncian violencia de género, la respuesta es SIEMPRE. ¿Y por qué sucede esto?”, se pregunta Adavasymt en el comunicado leído en su habitual concentración contra la violencia machista, en la plaza Fuente Dorada.

Adavasymt (Asociación de Asistencia a Víctimas de Agresiones Sexuales y Malos Tratos) piensa que se cuestiona la credibilidad de las mujeres que denuncian violencia de género por “los estereotipos de género que, por un lado, merman la credibilidad de las víctimas y, a su vez, son el origen y consecuencia de esta violencia presente en todas las fases del proceso de la investigación y del juicio”.

“Así, las mujeres”, añade el manifiesto de enero, “cuando somos víctimas de violencia de género, continuamente tenemos que demostrar nuestra credibilidad, a pesar de que de la Fiscalía vuelve a confirmar que las denuncias falsas son ínfimas: un 0,0079%.” 

Asavasymt recuerda que “en un proceso penal de violencia de género el agresor, como acusado, tiene derecho a mentir en su defensa, y a no declarar, mientras que la principal prueba que aporta la víctima es su testimonio en un delito que se comete en la intimidad, pero a la víctima se la escucha con recelo, sobre todo en la instrucción, por eso es tan importante que, en estos casos, jueces, juezas, fiscales, abogados, abogadas y medios de comunicación estén especializados en violencia de género, que tengan conocimiento de las fases del ciclo de violencia y el estado anímico en el que se encuentra la víctima en cada momento para que puedan comprender lo que implica la violencia machista en la vida de la mujer y así dictar decisiones justas que eviten los estereotipos de género; pero, a menudo, esto no sucede, por eso nos encontramos constantemente con casos en los que el peso mediático y judicial se pone en la víctima en lugar de sobre el agresor”.

El manifiesto continúa: “A la madre de Nagore, violada y asesinada en San Fermines en 2008, le preguntaron en el juicio si su hija era ligona, en el caso de Diana Quer es su actitud adolescente con su familia y su forma de vestir, con el juicio de la Manada la víctima no dijo ‘No’ ni opuso resistencia, de Juana Rivas sabemos que le gusta maquillarse y salía de fiesta con su expareja a divertirse…parece que todos estos detalles no concuerdan con el estereotipo de una víctima, por lo visto la víctima tiene que resistirse como una heroína para demostrar que no está dando su consentimiento, además de parecer física y psicológicamente destrozada o vestir de determinada manera para que la sociedad la crea, la falta de conocimiento nos hace ignorar que la mayoría de víctimas de una violación responden entrando en shock y ni siquiera pueden decir nada ni moverse por miedo a que las maten, que las mujeres maltratadas se pueden encontrar en fase de dependencia emocional hacia sus maltratadores, lo que les hace entrar en continuas contradicciones hasta que salen de ella, o que existe un maltrato, el psicológico, tan devastador como el físico y que no deja huellas visibles”. 

Adavasymt concluye: “Como sociedad tenemos la responsabilidad de cambiar el mensaje, ahora que cada vez más mujeres están dando el paso de atreverse a denunciar, no podemos, no debemos tener más empatía con el agresor que con la víctima. El maltrato, la agresión sexual, el asesinato no dependen de lo que haga la víctima, sino del agresor. No nos mata resistirnos, nos mata el machismo. Por eso decimos BASTA DE CUESTIONAR A LAS VÍCTIMAS, CUESTIONEMOS A LOS AGRESORES”.

Noticia ‘curiosa’

Como sucede en las concentraciones de todos los días 25, Adavasymt menciona los nombres de las víctimas habidas en los últimos 30 días, por los que guarda un minuto de silencio, y facilita una serie de informaciones. Una de las facilitadas ha sido la del Ayuntamiento de Irún, que dice lo siguiente:

“El área de Bienestar Social informa que a partir de este mes de enero de 2018 se van a producir algunos cambios en los llamamientos a las concentraciones mensuales contra la violencia machista que se convocan desde el Ayuntamiento de Irun. Como explica el delegado Sergio Corchón, hasta ahora cada tercer sábado de mes veníamos realizando concentraciones de condena en la plaza del Ensanche de forma regular, además de aquellas que se convocaban con motivo de algún hecho que merecía nuestra condena, o las fijas de los días 8 de marzo y 25 de noviembre. Con el nuevo Plan de Igualdad planteamos dar un giro y actualizar los protocolos de actuación pasando a convocar concentraciones sólo cuando se produzcan agresiones que generen alarma social en Irún o en la Comunidad Autónoma Vasca”.

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