Vender el humo del soterramiento costó más que redactar el proyecto fallido.

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  • Uno de los tres ex gerentes de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad que ha comparecido hoy en la Comisión de Investigación ha reconocido que durante su etapa al frente de la sociedad “nunca vio ninguna cuenta“ del gestor ferroviario “hecha con rigor”

Vender el humo del soterramiento costó más que redactar el proyecto urbanístico de la operación que nunca se llevó a cabo. Esta es una de las conclusiones que se ha podido extraer tras el interrogatorio de cinco horas al que se han sometido voluntariamente tres ex gerentes de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad (SVAV) en el seno de la Comisión de Investigación abierta en el Ayuntamiento.

Los ex gerentes de la SVAV, Ignacio Marinas, (que lo fue entre 2004 y 2007), Antonio Cabado (2007-2009), y Cayetano Roca (2009-2013), han ofrecido sus visiones de “tres épocas absolutamente diferenciadas” del fracasado proyecto, según señaló al término de la reunión la presidenta de la Comisión, Charo Chávez.

El concejal de Urbanismo, Manuel Saravia, tras escuchar los testimonios de los ex gerentes, ha criticado la intensa campaña de propaganda impulsada por la Sociedad, cuyo Plan de Comunicación llegó a prever actuaciones, como la instalación de una carpa en la Acera Recoletos, que trataban de buscar, en palabras de alguno de los comparecientes, una “predisposición favorable” de la ciudadanía hacia el proyecto del soterramiento. Se preveía, en el conjunto de estas actuaciones comunicativas, un gasto total de dos millones de euros.

“Yo no he visto nunca nada parecido en el desarrollo de obra pública; los proyectos deben presentarse con información y argumentos y someterse a debate y crítica, no impulsarse con una maquinaria propagandística millonaria”, ha valorado Saravia, quien destacó el contraste entre los dos millones de euros de inversión en propaganda con el propio coste de la elaboración del plan por parte de Richard Rogers y su equipo, que supuso un montante total de 1,6 millones de euros. “Prever una inversión mayor en propaganda que en el propio proyecto ilustra claramente la jerarquía de prioridades de esta etapa”, resumió Saravia.

El actual concejal de Urbanismo también ha destacado que Ignacio Marinas Montalvillo, Director General de SVAV entre 2004 y 2007, ha declarado que durante su etapa al frente de la sociedad “nunca vio ninguna cuenta“ del gestor ferroviario “hecha con rigor”. Se actuó dentro de una enorme indefinición, ya que la Sociedad ni siquiera había definido dónde su ubicarían los nuevos talleres de Renfe o si se haría una variante para las mercancías o se incluirían dos vías más en el túnel soterrado para los trenes de mercancías. El proyecto de transformación de la red ferroviaria y sus compromisos económicos y financieros siguieron adelante, a pesar de una indefinición que, en palabras del actual concejal de Urbanismo, se podría comparar a “trabajar sin red, sin prever consecuencias de ningún tipo: ni urbanísticas, ni económicas”.

Y tras ese impulso se esconde siempre un mismo nombre, según ha denunciado el portavoz del PSOE, Pedro Herrero: el asesor ferroviario del ex alcalde, Javier León de la Riva, Carlos Baró, persona que centralizó la información durante años y fue el único vínculo de los exgerentes con el Ayuntamiento, que no se ha atrevido a comparecer.

Herrero también ha criticado que ya en 2008, cuando se firmó la primera carta de conformidad cuya firma ha provocado el procesamiento del ex alcalde del PP y dos de sus concejales (Alfredo Blanco y Manuel Sánchez), se advirtió de su necesidad, sin que ninguno de ellos preguntara qué era en realidad ese documento. Herrero también ha criticado que de los testimonios que se han podido escuchar se extrae la conclusión de que tras la firma de la última de las comfort letters “no había plan B”. “El plazo concluía el 31 de diciembre de 2015 y a partir de ahí todo volvía a fiarse a la venta de terrenos”, indicó el portavoz.

El Grupo Municipal Sí se Puede en el Ayuntamiento de Valladolid considera que las tres comparecencias celebradas han puesto de manifiesto “lo poco que el Grupo Fomento defendió los intereses de la ciudad mientras Adif trabajaba por el proyecto Vialia, que contemplaba un centro comercial en la estación soterrada”.

La portavoz de Sí se Puede Valladolid, Charo Chávez, asegura tras más de cinco horas de Comisión que “hoy se ha podido comprobar que el del soterramiento ha sido un proyecto de gran confrontación de intereses en el que, precisamente, el de la ciudad de Valladolid ha sido defendido muy pocas veces por el grupo Fomento y no tantas seguramente por el Ayuntamiento”.

“Por fin ha salido a la luz el proyecto Vialia, que no figura en el convenio inicial ni posteriormente y por el cual se iba a construir un centro comercial explotado por Adif, con rendimiento económico y beneficio para Adif, en los terrenos liberados de la estación de trenes una vez soterrada”, destaca Chávez, quien afirma que este proyecto, que condicionó en gran medida el planteamiento y las soluciones a la ciudad, no era compartido por personas que defendían el proyecto Rogers pero sí por el exalcalde Javier León de la Riva y por el Ayuntamiento.

Sobre este asunto, Pilar Vicente, Portavoz municipal de Cs, ha criticado que “PP y PSOE velaran más por los intereses especulativos que por avanzar en el soterramiento”, ya que, según ha trasladado Ignacio Marinas, “el objetivo de Adif con el soterramiento de Valladolid y su gestión a través de la SVAV habrían sido sus propios intereses especulativos urbanísticos, hacer caja, con la operación del gran centro comercial previsto para la estación” y eso “aunque fuera en detrimento de la propia ciudad”.

Además, Vicente ha destacado de las palabras de los comparecientes, que hubiera “presiones para modificar el PGOU” con el fin de incrementarse así la edificabilidad.

Así mismo, Vicente ha vuelto a reprochar el “nefasto funcionamiento de la SVAV”, donde se actuaba y se tomaban decisiones “sin hacerse los estudios previos correspondientes”, tal y como ha apuntado Marinas, que ha hablado de “falta de rigor”.

El PP, por libre

Los concejales del PP que asisten a la Comisión de Investigación, como era de esperar, no han prestado atención a todas estas irregularidades cometidas durante su etapa al frente del Ayuntamiento y ha emitido una nota de prensa en la que considera que tras las declaraciones en la Comisión de Investigación de los que fueron gerentes de la sociedad “ha quedado claro que el Soterramiento de las vías del tren es viable y posible en Valladolid”. “Los declarantes han coincidido en manifestar que la ubicación de los terrenos que quedarían libres con la operación es inmejorable al encontrarse en el centro de la ciudad lo que, en un mercado que cada vez va a mejor, harían posible el soterramiento, en mejores condiciones incluso que otras ciudades donde el proyecto sigue en marcha”, afirman sin ambages.

Incluso han ido más allá y además de asegurar que “el gobierno tripartito municipal lleva tres largos años exagerando y mintiendo respecto del soterramiento, porque lo que quieren Puente y Saravia es abandonar el proyecto”, se han agarrado a algunas declaraciones de los ex gerentes “todos ellos nombrados por el gobierno socialista” para justificar la actuación municipal del ex alcalde imputado, Javier León de la Riva: “Han dejado claro que la Sociedad actuó siempre de forma correcta y competente, y todas sus actuaciones estaban siempre justificadas y condicionadas por las circunstancias del momento. Han defendido la necesidad del crédito de 400 millones que se suscribió con las entidades bancarias, que se hizo con todos los informes positivos y las garantías de su viabilidad de organismos ajenos al proyecto, y sin él ahora no habría nada de nada en Valladolid, ni siquiera los talleres de RENFE que están a punto de trasladarse”.

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