Todas las asesinadas por el hecho de ser mujeres desde 2016 serán consideradas víctimas de violencia de género

Tolerancia Cero
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Todas las mujeres que hayan sido asesinadas en nuestro país por el hecho de ser mujeres serán incluidas en las estadísticas de violencia de género que elabora el Consejo General del Poder Judicial, comenzando en 2016. Así lo ha asegurado a Público Ángeles Carmona, presidenta del Observatorio de Género de esa institución.

Se comenzaría a cumplir de esta forma con lo establecido en el Convenio de Estambul, suscrito y ratificado por nuestro país en 2014 y con lo que marca el documento del pacto de Estado contra la violencia de género que aprobó el Congreso el pasado mes de septiembre.

“Primero comenzaremos por incluir los asesinatos, pero como consecuencia del mandato tanto del pacto de Estado como del Convenio de Estambul, comenzaremos a recabar de los juzgados todos los casos de las sentencias que se dictan sobre todas las formas de violencias contra las mujeres, desde las agresiones sexuales, la trata de niñas y mujeres con fines de explotación sexual, las de mutilaciones genitales, los matrimonios forzados… todos los delitos que se cometen contra las mujeres por el hecho de serlo“, afirma Carmona.

Con esta medida, asesinatos como el de Diana Quer, ocurrido en 2016 se verá reflejados en las estadísticas oficiales. “Será la primera vez que se va a incluir un asesinato de violencia de género realizada por un hombre que no es su pareja o expareja dentro de las estadísticas oficiales”, comenta Carmona.

Desde 2004, año en el que se aprobó la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, nuestro país considera como víctimas de violencia de género única y exclusivamente a las agresiones cometidas por la pareja o expareja de las mujeres y desde 2015 a los hijos de éstas, que también son considerados víctimas directas.

Según Carmona, estos datos se incluirán por primera vez en el estudio que el observatorio del CGPJ va a preparar con los datos de 2016, que se publicará hacia mediados de este año. Según explica, estos estudios salen un año o dos después de los datos porque es necesario esperar a ver cómo se cierran los procedimientos abiertos.

Por ahora esta inclusión tendrá efectos meramente estadísticos

Por ahora esta inclusión tendrá efectos meramente estadísticos y no dará derecho a ninguno  de los beneficios sociales, judiciales o económicos a los que pueden acceder las víctimas de violencia de género en la actualidad. Tampoco se podrán aplicar los agravantes por crímenes por este tipo de violencia que en la actualidad se pueden aplicar a los agresores, puesto que pare esto se necesitan cambios legislativos y la modificación del Código Penal.

La importancia de recoger y sistematizar los datos

“Es importante poner los datos negro sobre blanco para estudiarlos, analizarlos científicamente y para conocer los temas en profundidad, lo que lo que servirá de base para el desarrollo legislativo necesario, pero también para evaluar qué tipo de recursos especializados serán necesarios. Por ejemplo se necesitará nuevas competencias en los juzgados especializados en violencia contra la mujer, determinar las cargas que van a tener que atender, evaluar las necesidades de formación en nuevas formas de violencia o analizar los delitos que se comenten por territorios”, añade Carmona.

Las expertas consultadas por Público consideran un buen paso adelante el anuncio de que se comenzarán a recoger las estadísticas de violencia y agresiones fuera del ámbito exclusivo de la pareja.

Para Gloria Poyatos, magistrada del Tribunal Superior de Justicia de Canarias y presidenta de la Asociación de Mujeres Juezas de España (AMJE), “el hecho de contar con estadísticas de todas las formas de violencia que se ejercen contra las mujeres sería ya un paso enorme y permitiría vislumbrar que el número de víctimas de violencia se va a triplicar o incluso cuadruplicarse en el momento en el que se recojan las violencias reconocidas por el Convenio de Estambul”.

“Tener las estadísticas es sustancial, porque eso permitirá visibiliza que la situación de desigualdad de la mujer es mucho más asimétrica de lo que creemos. Si tuviéramos estadísticas reales de las violencias contra las mujeres, no sólo las que se producen en el seno de la pareja o expareja como ahora, nos daríamos cuanta que la situación de la mujer es  extrema gravedad en la actual sociedad, a pesar de que jurídicamente se haya conquistado la igualdad formal”, añade Poyatos.

De hecho, la AMJE elaboró el pasado mes de noviembre 16 propuestas para abordar la necesario reforma del código penal para ampliar el concepto objetivo y subjetivo de la violencia de género y adaptarla al Convenio de Estambul.

“Recopilar las estadísticas de las todas las formas de violencia contra las mujeres, permitirá visibilizar otras formas de violencia que hasta ahora permanecen ocultas”

Poyatos añade que el hecho de comenzar a “recopilar las estadísticas de estas otras formas de violencia permitirá visibilizar otras violencias que hasta el momento estaban ocultas”. De ahí la importancia de poner sobre la mesa el arco completo de la violencia de género, no sólo de aquella que pueda acabar en el asesinato, que es la que parece que interesaba hasta el momento. Hasta que no comencemos a ocuparnos por las violencias que sostienen también el asesinato desde las bases (agresión sexual, no necesariamente violación… ) no empezaremos a visibilizar realmente el alcance de estas violencias.

Para Feminicidio.net, una organización especializada en la recogida y análisis de datos sobre violencia de género y que han recopilado una base de datos desde 2011 en la que recogen todo tipo de violencias machistas, es necesario tener en cuenta los llamados feminicidios por conexión, es decir, “aquellos en las que el victimario acaba con la vida de personas relacionadas con la víctima, como suegras, vecinos o cualquier otro tipo con un vínculo indirecto con la víctima pero que ocurren en el mismo acto de violencia por motivos de género. ¿Que va a ocurrir con estos casos que no contempla el Convenio de Estambul pero del que tenemos constancia cada año?”.

Tratados internacionales

Los convenios internacionales sobre la no discriminación contra la mujer hacen una expresa mención a la necesidad proteger y legislar contra todo los tipos de violencia que sufren las mujeres. El Convenio Internacional sobre prevención y lucha contra la violencia contra la mujer y la violencia doméstica, más conocido como Convenio de Estambul, hace una demanda explícita a los estados para “recoger los datos estadísticos detallados pertinentes, a intervalos regulares, sobre los asuntos relativos a todas las formas de violencia incluidas en el ámbito de aplicación” de dicho convenio.

Por otro lado, el pasado mes  de julio el Comité para la eliminación de la discriminación contra la mujer de Naciones Unidas (CEDAW) suspendió a España en relación a su actuación contra la violencia de género y le pedía que revisara su legislación vigente en materia de violencia de género, incorporando otras formas de violencia como la sexual y consideraba que el hecho de establecer un Pacto de Estado contra la violencia de género “no garantiza que vaya traducirse en un cambio claro de la legislación”.

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