Una protesta ultra boicotea la cabalgata de la infancia de las Magas de Valencia.

La muixeranga sonríe a los fascistas que cantaban el Cara al Sol
La muixeranga sonríe a los fascistas que cantaban el Cara al Sol
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“Degenerados”; “incultura”; “somos valencianos, no catalanes” o “Ribó, cabrón, sal al balcón”. De esta manera han recibido en la plaza del Ayuntamiento de Valencia varias decenas de simpatizantes de la ultraderecha y grupos anticatalanistas a las organizaciones cívicas que este domingo han participado en la cabalgata laica de las Magas de Enero, un acto promovido por la Societat Coral Micalet que se celebró por primera vez durante la II República y no se volvió a organizar hasta enero de 2016.

La extrema derecha y el líder de España 2000, José Luis Roberto, habían amenazado con reventar la cabalgata y han hecho acto de presencia. El dispositivo policial ha impedido que se registren incidentes durante el recorrido y en presencia de numerosas familias. Agentes de la Policía Nacional han rodeado a los contramanifestantes al finalizar la cabalgata para garantizar la seguridad del público que se concentraba bajo el balcón. Varias lecheras han permanecido aparcadas en las inmediaciones de la plaza del Ayuntamiento durante toda la mañana como medida disuasoria.

 

Esta cabalgata está impulsada por entidades privadas y la colaboración del Ayuntamiento de Valencia se limita a la cesión del balcón municipal para que se realicen los parlamentos. Trata de recuperar el espíritu de la Festa de la Infantesa que se celebró en Valencia en 1937 cuando ostentaba la capital de la II República.

La oposición sí que se ha posicionado en contra de esta cabalgata y Ciudadanos ha criticado que el Ayuntamiento la haya convertido “en un acto institucional“. Además, han censurado que se cortara el tráfico en el centro al coincidir con el primer día de rebajas y denuncian que el acto divide a los valencianos.

En la cabalgata participan las tres magas, que representan los valores de Igualdad, Libertad y Fraternidad. En un ambiente festivo, ha recorrido las calles del centro de Valencia para acabar en el Ayuntamiento, donde han sido recibidas por el alcalde, Joan Ribó, y han salido al balcón a lanzar mensajes “de paz y cultura” a los niños.

En cambio, estos grupos de extrema derecha y simpatizantes de formaciones anticatalanistas han llevado su protesta a un acto familiar para convertirlo en una denuncia contra lo que a su juicio representa una injerencia de los catalanes en Valencia.

Los momentos más tensos de la cabalgata han tenido lugar al inicio y al final del recorrido, el resto ha transcurrido con calma y los niños han disfrutado del desfile. Uno de los primeros contramanifestantes en llegar a la plaza del Parterre, punto de salida de las Magas, ha sido José Luis Roberto, investigado por el escrache con máscaras de Scream en casa de la vicepresidenta Mónica Oltra.

Los grupos ultras llevaban días pidiendo a sus seguidores “acompañar protestando a la vergonzosa cabalgata de las Reinas Magas republicanas pagada con dinero público”. Los acompañantes de José Luis Roberto se han acercado a las Magas para fotografiarlas.

“Repartiremos pequeñas banderas valencianas y españolas, así como pitos. Al final en la plaza del ayuntamiento con una estruendosa pitada impediremos que Joan Ribó dé su discurso (…) Que sean conscientes que el pueblo valenciano está con sus tradiciones”, afirmaron a través de un mensaje difundido por WhatsApp.

Justo cuando un grupo de la cabalgata iniciaba su recorrido con dos carteles de “paz” y “cultura” que daban paso a un coche de caballos con las Magas, los contramanifestantes han sacado banderas de España, de la Comunidad Valenciana, del niño Jesús o un distintivo que llevaba escrito “viva Cristo Rey“.

Se han lanzado a los participantes botellas de agua cuando empezaban a marchar por la calle La Paz y la Policía ha identificado a una persona por estos hechos. Los agentes han tenido que separar a varios grupos de personas que se han enzarzado en una discusión cuando se han lanzado las botellas de agua. Los incidentes no han ido más allá.

La Policía ha disuelto a los ultras y la cabalgata ha avanzado sin más sobresaltos hasta la plaza del Ayuntamiento de Valencia. Allí estaban de nuevo concentrados los contramanifestantes que han protestado y lanzado insultos cada vez que un grupo llegaba al final del recorrido. También han entonado el himno regional de la Comunidad Valenciana y el Cara al Sol.

Mientras, los grupos que han desfilado son en su mayoría colectivos feministas o culturales. Frente el Ayuntamiento, la Policía ha montado un cordón y ha alejado a unos metros de la valla de seguridad a los simpatizantes de la extrema derecha que han acudido a la llamada del líder de España 2000.

La música no ha impedido que se escuchara, durante la llegada de los colectivos culturales al final del recorrido, a los contramanifestantes. En la cabalgata han participado grupos tradicionales valencianos y uno de Bolivia que frente al Ayuntamiento han representado danzas y torres humanas e interpretado la muixeranga, que se preserva sobre todo en la localidad de Algemesí. Una de las jóvenes que participaba en los castillos humanos ha respondido a los insultos con una peineta cuando se ha subido sobre sus compañeros.

Los ultras también han insultado a Pep Gimeno Botifarra, cantante de música tradicional valenciana, que ha participado en la clausura de la cabalgata con una actuación desde el balcón del Ayuntamiento.

“Un mundo mejor”

Mientras los simpatizantes de la ultraderecha protestaban, el pregonero de la fiesta ha exclamado que “los pequeños son el gran tesoro a preservar” para alcanzar una sociedad “plural, abierta y mejor”. En definitiva, “solidaria e igual” para todos, ha reivindicado.

Estos han sido los objetivos que las tres ‘magas’ han transmitido en sus discursos. Igualdad ha llamado a alcanzar un “sueño”, construir “una ciudad tan segura que los niños puedan salir a la calle”, pero también “igualitaria” y que “puedan caminar a la escuela sin peligro”.

“Sueño con un mundo sin juegos sexistas, donde los niños puedan desarrollar la imaginación y la ilusión sin barreras”, ha manifestado, para pedir para 2018 “que la reclamación por la igualdad también sea el sueño”.

Fraternidad ha recordado, visiblemente emocionada, a “las mujeres que están aquí, pero también las que no están y las que nos ha robado el patriarcado”. Ha recordado además que “no solo las mujeres sufren la violencia de género, sino también los niños”.

“Niñas, no estáis solas, si algo no os gusta lo podéis decir. Si no queréis un beso o un abrazo, podéis decir que no. Si os pasa algo, tenéis que saber que nunca será vuestra culpa”, ha reivindicado.

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