Los Mossos detienen a los dos concejales de la CUP de Reus que se negaron a ir a declarar por incitación al odio.

Los investigados por delito de odio en Reus, salvo los concejales de la CUP, declararon en noviembre
Los investigados por delito de odio en Reus, salvo los concejales de la CUP, declararon en noviembre
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Los ediles de la CUP imputados por un manifiesto contra la Policía plantaron por dos veces a la jueza, a diferencia del resto de concejales investigados.

La detención tiene como único objetivo que los concejales comparezcan ante el juzgado este jueves por la mañana.

Los Mossos d’Esquadra han detenido a dos concejales de la CUP de Reus (Tarragona) que se negaron por dos ocasiones a ir a declarar como imputados ante la jueza que investiga al alcalde y a seis ediles del municipio por un manifiesto contra la Policía Nacional. La detención tiene como único objetivo que los concejales comparezcan ante el juzgado este jueves a las 9:00h., han informado fuentes judiciales.

La titular del juzgado de instrucción 2 de Reus citó a los concejales de la CUP el 23 y el 29 de noviembre para comparecer como imputados –investigados, según la nueva denominación– por un presunto delito de incitación al odio dentro de la causa que se instruye a raíz de la denuncia de la Policía.

Los ediles anticapitalistas plantaron a la jueza, por lo que lo que la instructora ha dictado una orden de arresto con el objetivo de que comparezcan ante la justicia. Desatender las citaciones judiciales es algo habitual en los cargos públicos de la CUP, pues los anticapitalistas no reconocen la autoridad de los tribunales.

Los dos concejales, Marta Llorens y Oriol Ciurana, han comparecido frente al ayuntamiento de Reus antes de ser detenidos para reafirmarse en su rechazo a comparecer ante la jueza. “La justicia española no nos representa”, han asegurado.

Del total de 14 imputados en la causa de Reus, siete son el alcalde y los concejales independentistas por un manifiesto del pasado 4 de octubre en el que condenaron la “violencia” ejercida por los cuerpos policiales el el 1-O y criticaron que los antidisturbios convivieran “con nuestro vecindario” en el municipio.  Los políticos instaron al hotel de Reus donde se alojaban antidisturbios a “hacer todo lo que resulte adecuado y necesario para que de manera inmediata” los agentes dejaran el establecimiento, frente al que vecinos de Reus protestaban desde el 1-O.

Además, en la causa están imputados cuatro bomberos por presuntamente usar material del parque de bomberos de Reus durante las protestas frente al hotel y dos responsables de un gimnasio de Reus (Tarragona) que habrían echado del gimnasio a un grupo de agentes, acusaciones que negaron en su declaración judicial.

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