Lo que el auto judicial desvela

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El auto por el que la titular del juzgado número 1 de Aranda enviaba ayer a prisión provisional a los tres jóvenes investigados por agresión sexual a una menor incluye algunos datos relevantes de un caso que acaba de comenzar su andadura judicial. Entre otros da a conocer el día exacto en el que se produjo el presunto delito: fue el 24 de noviembre según testimonio de la víctima en su denuncia policial.

El auto señala que la menor ha ratificado su denuncia de manera coherente, sin ambigüedades ni contradicciones. El documento recoge los hechos denunciados por la menor, que relató a la policía cómo conoció a uno de los investigados y entabló relación con él a través de las redes sociales, hasta que el día 24 de noviembre, invitada por él, subió a su domicilio al que acudieron posteriormente sus dos compañeros de piso. La menor cuenta que allí, en un momento dado y tras apagar las luces, los jóvenes la desnudan pese a que ella trataba de impedirlo, momento en el que comenzó a sentir miedo y se bloqueó, siendo agarrada de las manos y después de la nuca e inducida a llevar cabo determinados actos sexuales en los que participan los tres investigados. Solo se refiere a uno de ellos como el que posteriormente se tumba encima de ella, tras aprovechar que había tropezado y caído en una cama, para penetrarla vaginalmente.

Por su parte los tres jóvenes han negado todos los episodios de naturaleza sexual relatados por la joven en su declaración ante la jueza, aunque reconocen que la menor estuvo en el piso con los tres.

Fuentes cercanas al caso aseguran que ni el auto, ni en la denuncia, ni en el atestado policial se hace referencia a la grabación de ningún tipo de vídeo ni la toma de ninguna fotografía durante los episodios denunciados. Indican que es la propia menor quien, días después, relata a su madre y a una amiga lo sucedido. Previamente ya lo había hecho en la consulta de una terapeuta a la que acudía. Entre la documentación aportada por la policía al juzgado sí figura, por el contrario, la transcripción de audios y conversaciones de guasaps en los que la menor comenta con otras personas sus relaciones con los investigados.

Por lo que se refiere a otros documentos, el informe forense emitido tras el reconocimiento médico efectuado el mismo día de la denuncia, el pasado lunes 11 de diciembre, indica que en la exploración física no se observan lesiones, aunque añade que dado el tiempo transcurrido entre los hechos y la valoración efectuada, 18 días, se pregunta a la menor si recuerda haber presentado alguna lesión. La niña refiere dos zonas en las que ha tenido “alguna mancha marrón”. El informe califica una de ellas como “no valorable en el momento actual” y de la otra indica que ha desaparecido. En la exploración ginecológica “no se objetivan lesiones en el momento de llevar a cabo la revisión” Más adelante se detalla la existencia de “síntomas leves tanto en la esfera afectiva como de ansiedad que no han interferido de manera significativa en su funcionamiento global”. La menor refiere que le cuesta dormirse, se desvela y tiene pesadillas, que se nota más cansada y distraída. En su exploración psíquica se indica que presta atención, está correctamente orientada, no se observa alteración en la función de la memoria, y que desde el punto de vista afectivo “no existe resonancia emocional durante el relato de los hechos.”

En cuanto a las causas del envío a prisión de los investigados el auto señala el peligro de huida, el riesgo de obstrucción a la instrucción y la necesidad de proteger especialmente a la víctima, dada su condición de menor de edad. También señala, como es habitual, que si estas circunstancias varían o desaparecen podría modificarse o dejarse sin efecto la medida cautelar de privación de libertad.

La jueza de instrucción de Aranda de Duero, en cuyo equipo jugaban, decreta esta medida provisional y el levantamiento del secreto de sumario. La Arandina les expulsa del club de fútbol.

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 2 de Aranda de Duero, en funciones de guardia, se ha inhibido hoy en favor del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 1 de la misma localidad, competente para tomar declaración a los tres detenidos jugadores de fútbol, dos de ellos oriundos de la provincia de León, e instruir la causa por la fecha en que ocurrieron los presuntos abusos sexuales a una menor de 15 años de edad.

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 1 de Aranda de Duero ha dictado de manera inminente el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin posibilidad de ser eludida con fianza, de los tres jóvenes jugadores, que ya permanecían detenidos por la Policía Nacional desde que hace dos días saltara este caso y comenzaran las diligencias. Fuentes judiciales oficiales han confirmado que serán investigados por agresión sexual sobre una menor de 16 años, la edad legal bajo la cual es delito mantener relaciones sexuales, incluso aunque se diera el caso de que éstas fueran consentidas.

La juez ha tomado la decisión después de haber tomado declaración hoy miércoles a la menor en calidad de víctima, y posteriormente ha levantado el secreto que pesaba sobre las actuaciones judiciales realizadas hasta ahora.

El club, a disposición de la menor

Por otro lado, la Arandina ha comunicado de forma oficial que los tres jugadores causan baja de manera inmediata y definitiva de la disciplina del club, el cual ha manifestado en un comunicado su “máxima condena y repulsa a cualquier acto de violencia de tipo sexual, poniéndose a disposición de la familia de la menor para todo lo que necesiten”.

Los detenidos e investigados son todos ellos jugadores de La Arandina, equipo de Aranda del Duero (Burgos), de Tercera División, y dos de ellos son leoneses, concretamente de las localidades de Astorga y Bembibre. Se trata del portero berciano Víctor Rodríguez Ramos, de 19 años de edad, y dos delanteros, Carlos Cudrado Santos (de Astorga), de 24 años, y Raúl Calvo Hernández.

Entre las diligencias practicadas, han que sumar un registro del piso que compartían los tres y en el que, además del posible delito de agresión sexual, se sumaría la responsabilidad penal por haberlo presuntamente grabado.

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