El Parlament desconecta del TC y vota las conclusiones de la comisión del proceso constituyente

Comparte este artículo:

Publicado en La Vanguardia:

El Parlament desobedece al TC y aprueba las conclusiones de la comisión del Procés Constituent

on el debate y posterior votación de la conclusiones de la comisión de estudio del proceso constituyente, el Parlament ha consumado este mediodía el acto de desobediencia más relevante hasta ahora. El Tribunal Constitucional estimó el incidente de ejecución de sentencia que interpuso el Gobierno central, que consideraba que de llevarse a cabo dicha votación se desobedecía la sentencia del Alto Tribunal que anulaba la declaración rupturista del 9 de noviembre. Junts pel Sí y la CUP no se han amedrentado y han solicitado poco después de las 11.30 horas a la presidenta de la cámara catalana, Carme Forcadell, alterar el orden del día para debatir las conclusiones.

Tras una bronca en la que han participado la propia Forcadell, otros miembros de la Mesa y los portavoces de los grupo, el pleno ha aprobado debatir las conclusiones por 72 votos a favor y 52 en contra. Y, una vez presentadas y debatidas las conclusiones, el informe ha sido aprobado finalmente por 72 votos a favor (JxSí y la CUP) y 11 en contra (Catalunya Sí que es Pot). El PSC ha decidido no votar pese a permanecer en el hemiciclo, mientras que Ciutadans y el PP han abandonado la sala justo antes de la votación.

Jordi Turull, portavoz de la grupo parlamentario de Junts pel Sí, y la diputada cupera Anna Gabriel han realizado la petición. Tras la advertencia de Forcadell sobre si eran conscientes los grupos que han tomado la decisión la interlocutoria del TC, Turull ha apelado “al mandato democrático del 27S” y se ha amparado en el artículo 57 del Estatut: “Los miembros del Parlament son inviolables por los votos y las opiniones que emitan en el ejercicio de su cargo”. Gabriel, por su parte, ha sido más directa y ha asegurado que no tan sólo son conscientes de la interlocutoria, sino también de la declaración rupturista del 9 de noviembre, y que la CUP “para la independencia” no tiene “miedo”.

Las dos intervenciones han desencadenado toda una serie de críticas por parte de la oposición. Forcadell ha respondido que “el pleno es soberano” por lo que ha descargado de responsabilidad a la Mesa del Parlament, por lo que “se está cumpliendo escrupulosamente el reglamento” en su punto número 71.

 

Tras ello, Turull ha reiterado que JxSí se mantiene con la decisión de votar la conclusiones de la comisión constituyente, pues a su parecer el grupo se “debe al pueblo de Catalunya”. Además, ha criticado duramente al portavoz de Catalunya Sí que es Pot, Joan Coscubiela: “El intento para encontrar excusa para no votarlas es bueno, pero no cuela; ustedes han estado solicitando hacer una revolución con el permiso de la autoridad pertinente… ¡Mucho puño alzado, mucha camiseta, mucha pancarta, pero a la hora de la verdad mucha cagalera!”.

Anna Gabriel también ha cargado contra Catalunya Sí que es Pot. La diputada ha lamentado el papel de la confluencia de izquierdas que lidera Lluís Rabell y se ha mostrado preocupada por que se denuncie “sectarismo” o “hacer tambalear métodos democráticos” y se pierda la oportunidad la “falta de democracia del Estado español”. “Nos preocupa que esto venga de mano de una formación que dice ser de izquierdas”, ha aseverado la diputada, al tiempo que los ha acusado de “escudarse en la legalidad impuesta heredera de la dictadura franquista”. Para Gabriel no se produce fraude de ley ni un golpe de Estado y ha asegurado que “hoy se está construyendo democracia”.

La posición de Forcadell no es unánime en la Mesa, de manera que los miembros de Ciutadans, PSC y Sí que es Pot han bajado a la tribuna para exponer ante la cámara su posición contraria.

¿Qué les puede pasar a los diputados que desobedecen al Tribunal Constitucional?

El Tribunal Constitucional avisó la semana pasada a los diputados del Parlament que la aprobación de las conclusiones de la Comisión del Proceso Constituyente podría tener consecuencias. El miércoles, los parlamentarios de Junts pel Sí y la CUP dieron el visto bueno a esas conclusiones desoyendo a los jueces. Ahora se enfrentan a multas, a la suspensión de funciones e, incluso, a la cárcel.

En octubre de 2015, el Gobierno del PP realizó una modificación de la Ley del Tribunal Constitucional para que sus resoluciones no quedasen en agua de borrajas y “garantizar” así su cumplimiento “efectivo”.

De acuerdo con esa modificación legal, “el Tribunal podrá imponer multas coercitivas, acordar la suspensión de las autoridades o empleados públicos responsables del incumplimiento o encomendar al Gobierno de la Nación, aun en funciones, la ejecución sustitutoria”. Y “todo ello sin perjuicio de que puedan exigirse las responsabilidades penales que correspondan”

El Tribunal Constitucional avisó la semana pasada a los diputados del Parlament que la aprobación de las conclusiones de la Comisión del Proceso Constituyente podría tener consecuencias. El miércoles, los parlamentarios de Junts pel Sí y la CUP dieron el visto bueno a esas conclusiones desoyendo a los jueces. Ahora se enfrentan a multas, a la suspensión de funciones e, incluso, a la cárcel.

En octubre de 2015, el Gobierno del PP realizó una modificación de la Ley del Tribunal Constitucional para que sus resoluciones no quedasen en agua de borrajas y “garantizar” así su cumplimiento “efectivo”.

De acuerdo con esa modificación legal, “el Tribunal podrá imponer multas coercitivas, acordar la suspensión de las autoridades o empleados públicos responsables del incumplimiento o encomendar al Gobierno de la Nación, aun en funciones, la ejecución sustitutoria”. Y “todo ello sin perjuicio de que puedan exigirse las responsabilidades penales que correspondan”(Leer Mas)

Un Parlament partido en dos

Turull se escudó en dos factores para solicitar la inclusión el orden del día el debate sobre las conclusiones de la comisión constituyente: primero, que los diputados del Parlament “representan al pueblo de Catalunya”, y segundo, se amparó en el artículo 57 del Estatut, que afirma que “Los miembros del Parlament son inviolables por los votos y las opiniones que emitan en el ejercicio de su cargo”. Además, criticó duramente a Catalunya Sí que es Pot: “¡Mucho puño alzado, mucha camiseta, mucha pancarta, pero a la hora de la verdad mucha cagalera!”.

“No tenemos miedo”

A través de su diputada, Gabriela Serra, la CUP advirtió al PP y al Tribunal Constitucional, pese a no mencionarlos, que “no nos amenacen, no pierdan el tiempo, porque deberían saber que no tenemos miedo”. Serra reiteró así la idea previamente verbalizada por su compañera Anna Gabriel, quien aseguró en el hemiciclo que “para la independencia, la CUP no tiene miedo”. Al igual que Rovira y Turull, Gabriel también lanzó unos cuantos dardos contra Catalunya Sí que es Pot y manifestó su “preocupación” por que una formación de izquierdas acusara a los partidos independentistas de “sectarismo” o de “hacer tambalear métodos democráticos”, cuando a juicio de la cupera “hoy (por ayer) se está construyendo democracia”. (Leer mas)

Publicado en El País: El Parlament aprueba la vía unilateral y desobedece al Constitucional

Comparte este artículo: