EL GRUPO PRISA: PIRÓMANOS Y BOMBEROS. El País y la SER.

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Durante la celebración de los pasados Carnavales hemos asistido a un episodio propio de las fechas -el de la detención y encarcelamiento por la Audiencia Nacional bajo la acusación de apología del terrorismo y otras- de los dos titiriteros de la compañía Títeres desde Abajo. Ese episodio se enmarca en lo fundamental en la lucha existente en el interior del Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid, lucha orientada a debilitar al máximo la presencia de Ganemos Madrid en éste.

Enlace permanente de imagen incrustadaLas maniobras dirigidas  a conseguir la neutralización de Ganemos Madrid dentro del Equipo de Gobierno Municipal vienen de lejos y responden a las presiones externas de los poderes económicos vinculados al Sistema y su Régimen y a las internas, especialmente representadas por Podemos y  el Grupo Municipal del PSOE, que tienen como meta conseguir que el actual Gobierno Municipal no sea un freno para una parte de las operaciones urbanístico-especulativas acordadas previamente por los anteriores gestores del Ayuntamiento de Madrid y, por supuesto, de la política de imagen que la continuidad de esa línea de trabajo necesita.

El Grupo Prisa esta siendo un instrumento esencial en esta batalla de liquidación de la influencia de Ganemos Madrid en el equipo de Gobierno Municipal. El episodio de los titiriteros parecía que ofrecía en bandeja la posibilidad de conseguir el cese o dimisión de la Concejala responsable del área de Cultura, que con un presupuesto de 154.054.762 €, supone el espacio de mayor poder institucional de Ganemos Madrid en el Ayuntamiento.

El periódico El País fue el encargado de dar una dramática e interesada versión de los hechos, recurriendo a todos los recursos posibles de la manipulación mediática. Considerando, seguramente, que en cuestión de horas conseguirían  el objetivo de ese cese-dimisión de la responsable del área de cultura. La actuación de la policía y del Juez Ismael Moreno de la Audiencia Nacional obviamente fueron elementos necesarios de ese montaje, pero los que tenían unos objetivos claros, y por tanto actuaron en función de ellos, fueron los “progres” del periódico El País.
Ciertamente la reacción de la Concejala de Cultura no fue en absoluto ejemplar, demostrando que lo único que inicialmente le interesó fue salvar su sillón, pero eso no nos debe impedir analizar lo que subyace debajo de esta cuestión.

La intervención social:  La convocatoria de una asamblea por iniciativa de la Coordinadora 25S para impulsar la movilización en la calle a favor de la libertad sin cargos de los dos titiriteros, que se constituyó el lunes 8 de febrero con la asistencia de alrededor de 150 personas, representativas de todo el movimiento social y popular de Madrid, y que de una forma rapidísima consiguió la adhesión de decenas y decenas de colectivos, situó “el “incidente” en una dimensión no prevista por El País, ni por todos aquellos actores implicados en la cuestión (Podemos, PSOE…). Las expectativas de que la movilización convocada para el miércoles 10 en la Plaza de Cibeles delante de las oficinas de la alcaldía obtuviese una respuesta masiva condicionó la aparición de los bomberos (la SER) del Grupo Prisa. Toda la tarde y noche del martes desde la Cadena SER se estuvo solicitando la puesta en libertad de los titiriteros y cuestionando la línea de actuación que había conducido a la situación creada, en un asombroso viraje de las posiciones iniciales del Grupo mediático referido.

En pocas horas los incendiarios del grupo Prisa (El País) tuvieron que ser corregidos por los bomberos del mismo grupo (SER). El miércoles por la mañana desde la SER se siguió en la misma actitud hasta que se consiguió que la Fiscalía de la Audiencia Nacional cambiara sus criterios, solicitando la libertad de los presos, sin que ninguna circunstancia objetiva hubiese cambiado en relación a las que se daban cuando exigieron su ingreso en prisión. La solicitud de la Fiscalía no tardó en ser atendida por el Juez Ismael Moreno que decretó la puesta en libertad de Alfonso y Raúl. La operación político-mediática se cerraba con una derrota política en toda regla de sus impulsores. Al menos de momento no han conseguido la liquidación de la presencia de Ganemos en el Equipo de Gobierno Municipal. Solo les quedaba ya intentar salir lo menos dañados posible de la batalla social, poniendo en libertad, tal como se exigía desde la calle, a los compañeros presos.
Todos los medios de comunicación, tal como era de esperar, dieron amplias informaciones sobre la inmediata puesta en libertad de Alfonso y Raúl.

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El movimiento social por la libertad de expresión y contra la represión demostró su fortaleza reuniendo a cerca de mil personas  en la Plaza de Cibeles.

Vivimos momentos de gran complejidad política. El Régimen está en una situación evidente de final de ciclo pero las maniobras para conseguir su supervivencia son múltiples y variadas. Es muy importante en cada momento saber comprender lo que realmente está pasando, no solamente en la apariencia.

El gobierno que Pedro Sánchez está tratando de impulsar parece ser que va viendo reforzado sus apoyos entre algunos sectores importantes del Sistema, incluyendo los vinculados al IBEX 35. El gobierno de Pedro Sánchez solo es viable si el PP cambia su posición de rechazo frontal por otra mas moderada que incluya la posibilidad de una abstención. Debilitar a Mariano Rajoy y al PP es una tarea imprescindible para que ese proyecto de Gobierno del que estamos hablando tenga viabilidad.
Sabemos -porque es evidente- desde hace muchos años que el PP es el partido de la corrupción, como lo son los otros partidos del Régimen; pero es mucha coincidencia que en la tarde del jueves justo en el momento en que Mariano Rajoy se está entrevistando con Albert Rivera se produjera un registro en la sede del PP de Madrid, en la sede de la calle Génova.

El PP obviamente es un partido absolutamente corrupto, como lo son la inmensa mayoría de sus dirigentes, pero no son sólo ellos. El conjunto del Régimen está corrompido porque está organizado precisamente por y para la corrupción.

Las implicaciones de la Familia Real, a estas alturas totalmente evidentes, en algunas de las tramas de corrupción más importantes son una expresión de lo que decimos.

Que no nos vuelvan a engañar. La solución no está en cambiar de Gobierno. La solución está en cambiar de Régimen.

Como se ha demostrado con el caso de los titiriteros, la única fuerza que realmente puede conseguir que las cosas cambien de verdad, en la dirección que el Pueblo Trabajador necesita, es la movilización popular. Es por ello absolutamente imprescindible reforzar de una forma prioritaria ese frente de trabajo.

Izquierda Castellana

Castilla a 13 de febrero de 2016

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