La lucha coordinada de los Pueblos y de los trabajadores y trabajadoras nos llevará a la victoria.

Comparte este artículo:

La respuesta a la convocatoria de la Jornada de Lucha del 22O en Castilla ha sido muy importante.

La Jornada de movilización de l@s estudiantes comuner@s realizada por la mañana fue exitosa, tanto en el seguimiento de la huelga como en las manifestaciones.

 

Las actividades de apoyo a la Jornada de Lucha realizadas a lo largo del día por los movimientos antidesahucios, en defensa del Sistema Sanitario Público y otros, llevados a cabo en varias ciudades, han demostrado que éstos siguen muy vivos.


 

Las manifestaciones con las que concluyó la Jornada de lucha del día 22O en Castilla fueron en general muy significativas, especialmente en Madrid y Valladolid.

 

IzCa apostó sin ningún género de dudas por seguir adelante con la convocatoria de la Jornada de Lucha del 22 de Octubre en la Asamblea Estatal de las Marchas de la Dignidad; algunos sectores intentaron debilitar esta convocatoria o directamente desconvocarla para transferir el apoyo de la Asamblea Estatal a las Euromarchas. IzCa, al igual que la Coordinadora 25S, Yesca y otras organizaciones, no nos opusimos a dar apoyo a las Euromarchas, pero estableciendo muy bien las prioridades; y la prioridad era la Jornada de Lucha del 22 de octubre. Creemos que en Castilla en sus términos generales se han cumplido los objetivos, muy particularmente observando el fiasco que fueron las Euromarchas a pesar de todo el apoyo mediático que recibieron, tanto por la más que pobre asistencia como por la instrumentalización política que “los salvadores” hicieron de ellas.

 

 

La movilización popular -incluso en momentos de ofensiva estratégica como la que vivimos- tiene sus ascensos y sus descensos, cuestión ésta tan inevitable como la subida y bajada de las mareas. Pero si sabemos comprender la naturaleza de las cosas (también de los movimientos socio-políticos), si sabemos comprender que estamos en una fase de final de ciclo del Régimen del 78, si sabemos comprender que es esencial la construcción de alternativas políticas y organizativas de poder popular acordes con la fase de ofensiva estratégica en la que estamos, es decir, de la construcción de un proyecto socio-político alternativo al del Régimen del 78, estaremos en las mejores condiciones para sacar el mayor rendimiento revolucionario de cada “subida de la marea” del movimiento popular y de ser capaces de mantener las posiciones en las fases de “bajada de la marea”.

 

Decíamos que el Régimen del 78 está en su final de ciclo, entre otras cosas porque es absolutamente incapaz de aportar soluciones, ni tan siquiera aparentes, tal como hacía hasta hace unos años, a las necesidades de las clases trabajadoras y pueblos del Estado Español. La construcción del proyecto alternativo, que ha de estar esencialmente basado en la colaboración de los diferentes proyectos de cambio puestos en marcha en los diversos Pueblos del Estado, aún tiene que dar pasos adelante en su maduración, pero el cauce para ello está abierto. Iniciativa Internacionalista fue un paso importante en esa dirección, aunque hay que dar muchos más. La dinámica impulsada por la CUP, BNG y EH Bildu para la celebración de una reunión en Barcelona el 10 de septiembre pasado, con el conjunto de fuerzas soberanistas del Estado y en la que IzCa estuvo presente, creemos que se enmarca en la buena dirección. Entresacamos del documento de convocatoria algunos párrafos:

 

Un recorrido por las distintas nacionalidades y pueblos que coexisten en el Estado nos dan una idea de las posibilidades de dar forma a un espacio de soberanismo transformador, que cuestione abiertamente el modelo económico y esquema territorial en vigor. Y que nos permita reforzar las reclamaciones comunes y, si se diera el caso, habilitar una voz propia ante debates futuros.”

 

Independientemente de la decisión que adopte cada formación sobre su presencia o no -y, por descontado, sobre el modo de estar en los comicios al Congreso y Senado españoles-, creemos que si somos capaces de articular puntos de encuentro antes de esa cita electoral, estaremos en mejores condiciones para explorar futuras fórmulas de cooperación dentro y fuera del Parlamento estatal.”

 

Que no sean luchas separadas las que planteen esta exigencia de transformación democrática profunda, de ruptura con un modelo injusto y negacionista de derechos básicos, sino la unidad de distintas formaciones, voz de diferentes naciones y/o pueblos, depende de nuestra capacidad para trabajar espacios de colaboración”

 

En IzCa estamos convencidos de que vencer al Régimen del 78 es posible en este momento histórico, en un proceso de unos pocos años siempre y cuando seamos capaces de actuar con la mayor inteligencia, sagacidad, coraje y corazón.

 

 

 

El movimiento comunero está ya en la fase de lucha por el cambio, estratégicamente hablando. Como es obvio todos los pasos tácticos que daremos en los próximos meses están al servicio de ese planteamiento estratégico y como decíamos en un artículo anterior, para vencer hace falta coherencia y firmeza estratégica pero también flexibilidad táctica.

 

 

 

Comparte este artículo: