El hospital de Burgos se inunda con una leve tormenta

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Foto de archivo 2014

Por Juan Antonio Ayllón Domínguez

Presidente de Sanidad Pública Si
Plataforma por la Sanidad Pública de Burgos

Como el año pasado por ésta fechas, el HUBU ha vuelto a inundarse. Las lluvias primaverales han irrumpido ahora en los quirófanos. ¿Se imaginan si hubiera sido en el momento en el que usted estuviera siendo operado? Aguas cayendo, cortocircuitos, pánico, …  Ha pasado en varias ocasiones y la respuesta es la misma: justificación, negación, autocomplacencia, carencia de autocrítica. Por cierto, no hemos oído pedir disculpas. En la prensa nacional se ha presentado el incidente como una curiosidad en el contexto de las recientes inundaciones de todo el país. No, en Burgos no hubo inundaciones. No se inundaron las calles ni las casas. Llovió moderadamente durante unos minutos. Y esa discreta tormenta no produjo más desastres que el vergonzoso espectáculo de los quirófanos del HUBU.

El agua cae a chorros

Calderos y sábanas

Desde que se abrió el HUBU venimos denunciando una pésima calidad constructiva en todas las instalaciones. Eso es evidente para todo aquel que pase por pasillos, estancias, accesos o dependencias, no hace falta ser experto para asombrarse. Hemos publicado en las redes sociales averías increíbles, desperfectos inconcebibles en un edificio de dos años, carencias, errores, incongruencias, auténticas chapuzas que ninguno de nosotros hubiera aceptado en una obra para nuestra propia casa. Calidad de chabola a precios de lujo. ¿Por qué se aceptó? ¿Por qué se sigue aceptando?
El último ejercicio hemos pagado 75 millones de Euros en vez de los 37 previstos. Independientemente de las cifras que vuelan, ese es un dato incontestable; estamos pagando el doble. Y ese doble son 38 millones de Euros que estamos tirando. 6.000 millones de pesetas desperdiciados. Y eso es mucho dinero; eso es, por ejemplo, toda la inversión que el  SACyL  hace en Atención Primara para toda Castilla y León en un año de los de mucha inversión. O la mitad de lo que cuesta todo el personal de Atención Primaria durante un año en toda la provincia de Burgos. O lo que cuesta toda la asistencia sanitaria, primaria y hospitalaria, de una población de 30.000 habitantes durante un año. Y eso lo estamos tirando cada año por la gracia del dichoso invento utilizado para construir el HUBU.

Hace unas semanas pudimos conocer de primera mano lo que hicieron en Paris en una situación similar: certificaron todos los fallos y defectos que encontraron (ocho mil ¡¡¡) y rompieron el contrato a partir de un precio justo. Mientras allí inspeccionaban y levantaban actas, aquí ningunean, justifican y le echan la culpa al cielo, por llover. (La recuperación del hospital de Burgos es posible como lo fue en Francia).

En las vísperas de las pasadas elecciones todos los partidos se han comprometido en público a RECUPERAR el HUBU, incluso el PP se mostraba abierto a “considerar estudios serios al respecto” ( Debate político sobre la recuperación del hospital de Burgos y la Sanidad Pública).
Desde nuestra posición, esperamos la constitución de las nuevas Cortes,  el nuevo gobierno de la Junta y esperamos, de todos,  las primeras acciones en ese sentido. Un estudio riguroso, independiente y exhaustivo de lo que ha pasado y está pasando en el HUBU.
Esclarecimiento de responsabilidades y un plan económico y funcional trasparente, basado en el interés general para deshacernos de ese contrato que nos está esquilmando. Ese hospital debe ser completamente público, gestionado con un único objetivo: el interés de los ciudadanos. Por nuestra parte no vamos a cejar hasta conseguirlo. Está en juego la viabilidad económica de la sanidad de Castilla y León. Y con eso no se juega; o, mejor dicho, se acabó el jugar con ello.

Dada la cantidad de agua, el personal empleado en el HUBU ha colocado grandes cubos para recoger el agua



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