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Valladolid saluda, a las puertas del Ayuntamiento, la llegada de un nuevo tiempo político tras dos décadas de rodillo del PP

últimoCero.Valladolid:: Sábado, 13 de Junio de 2015 ::

Dos décadas después, el bastón de mando de Valladolid deja de estar en manos de un alcalde de derechas. El socialista Óscar Puente es desde esta mañana nuevo alcalde de la ciudad gracias al apoyo de la coalición impulsada por IU y Equo e integrada por diversos colectivos sociales, Valladolid Toma la Palabra, y la marca blanca de Podemos, Sí se Puede.

Un nuevo tiempo político se abre tras 20 años de rodillo popular en manos de Javier León de la Riva, el ex alcalde inhabilitado por desobediente que hoy no ha dado la cara poniendo como excusa la boda de una sobrina en Bilbao.

La ciudadanía, reunida a las puertas del Ayuntamiento que han permanecido cerradas durante los años de mandato de De la Riva, ha despedido entre abucheos y cánticos a los concejales del PP y ha recibido con alborozo el cambio de signo político municipal. Han cantado “La Muralla” y han gritado con fuerza que “España mañana será republicana”.

Entre aplausos y vítores, el nuevo alcalde, acompañado por su antecesor socialista en el cargo, Tomás Rodríguez Bolaños, ha bajado la escalinata principal y se ha dirigido al portal de la Casa Consitorial, donde ha pronunciado unas palabras.

Los congregados, tras la breve intervención, han reclamado la presencia del ya primer teniente de alcalde y líder de Toma la Palabra, Manuel Saravia, que también se ha dirigido a los presentes.

Al grito de Sí se Puede ha sido recibida Charo Chávez, portavoz de la formación del mismo nombre que ha prestado sus votos al PSOE (sin entrar en el equipo de Gobierno municipal), para que la derecha no siga gobernando en Valladolid.

La ceremonia oficial de investidura ha contado con el aliciente de comprobar la fórmula de juramento o promesa del cargo de cada uno de los concejales. Mientras que todos los concejales del PP (salvo María Victoria Díez) han jurado, todos los del PSOE han prometido. Los concejales de Valladolid Toma la Palabra han elegido la fórmula de prometer el cargo cambiando su lealtad al rey por su lealtad “a todos los ciudadanos” y los de Sí se Puede, han prometido sin lealtad al rey (salvo Gloria Reguero) y prometiendo respetar la Constitución “hasta que sea modificada a favor de la ciudadanía y no de los poderes económicos”.

Los dos concejales de Ciudadanos han jurado el cargo, aunque en el caso de su portavoz, Jesús Presencio, no ha llegado pronunciar el “por mi conciencia y honor”.

Después ha llegado el turno de los discursos de cada uno de los portavoces. Ha abierto el turno Jesús Presencio, de Ciudadanos. Ha anunciado que su posición “será independiente” y se ha mostrado a “apoyar propuestas de provecho”. “No vamos a hacer oposición absurda. No vamos a hacer servilismo. No buscamos contrapartidas”, ha anunciado este ex empleado del Banco de Santander que para rematar su discurso ha anunciado su “renuncia al sueldo de portavoz” municipal.

La portavoz de Sí se Puede, Charo Chávez, ha dedicado sus primeras palabras a los amenazados por los desahucios, a los que no tienen cubiertas sus necesidades energéticas, a los niños que no disponen de tres comidas al día, a la falta de conciliación de la vida laboral y familiar, el desamparo de los mayores y los dependientes y los emigrados. “¿Es ser antisistema intentar cambiar esto?”, preguntó Chávez antes de responderse: “No, es simplemente ser consciente de que esto no puede ser y seguir así”. “Renovar no es encalar las fachadas. Se necesitan cambios profundos. No es posible la democracia sin trabajo, sanidad y educación. No se puede construir este edificio desde la mentira. La arrogancia es no estar a la altura de lo que se promete”, fueron algunas de las frases más destacadas de su intervención.

María Sánchez, nueva portavoz de Valladolid Toma la Palabra en el Ayuntamiento, comenzó su alocución destacando que en el Ayuntamiento “se abre un nuevo tiempo” de “sana pluralidad”, reflejo de que los vecinos de Valladolid “quieren cambio y acuerdo”.

“Por primera en 20 años hay un Ayuntamiento sin mayoría”, se felicitó Sánchez, destacando el valor del acuerdo frente al “rodillo con el que todo es más sencillo”. Citando a Gorelik habló de “la ciudad como un estado de ánimo” y reafirmó su “compromiso prioritario con los servicios públicos”.

Tras anunciar un “cara a cara con las entidades financieras que desahucian” apuntó que la intención de su grupo es “acercar el Ayuntamiento a la calle, a los barrios y plazas”, gestionando “de forma austera y son recortar derechos”. “Vamos a recuperar el orgullo de ser de Valladolid. Vamos a mandar obedeciendo a la ciudadanía. El Ayuntamiento debe empaparse de calle y la calle debe empaparse de Ayuntamiento”, remató Sánchez.

El socialista Pedro Herrero se estrenó en el papel de portavoz de grupo con un recuerdo a los primeros concejales socialistas, Remigio Cabello y Martín Sanz, ha remarcado la “incuestionable trascendencia del momento político” tras destacar que su jefe de filas, Óscar Puente es ya el cuarto alcalde socialista en la historia de Valladolid.

Tras hacer público el compromiso de “combatir la desigualdad”, “implicar a los ciudadanos” y “practicar la transparencia”, Herrero apeló al “trabajo digno y trascendente” de los políticos y su intención de “dejar huella de la que no impide que vuelva a brotar la hierba”.

El portavoz socialista reconoció como un error el lema escogido por su partido para la última campaña electoral: “Gobernar para la mayoría” y culminó su intervención con una alusión velada al ex alcalde Javier León de la Riva al hablar de “puertas abiertas de par en par para que entren las buenas ideas y puedan salir los políticos sin que nadie les obligue y con la cabeza muy alta”.

Discurso del PP

José Antonio Rodríguez Bermejo, el ‘tapado’ del PP que han final se ha convertido en presidente del grupo, no ha tenido reparo en leer un discurso fuera de tono tras el cual se percibía la mano invisible de Javier León de la Riva y su incapacidad para asumir la derrota electoral.

Ha acusado al PSOE y a Valladolid Toma la Palabra de haber “negociado con el estómago” con el objetivo de repartir “sillones, sueldos y tenencias de alcaldía” y a Sí se Puede de haber “colaborado en este proceso” (en el discurso oficial aparecía el término ‘teatrillo’) “pero ya no con el estómago, sino de una manera más visceral”, demostrando “un inexplicable odio hacia otras formaciones políticas que dice poco y mal del talante de este pacto”.

Bermejo fue más allá y llegó a hablar de “un frente de pseudo izquierda, izquierda e izquierda radical para echar al PP de las instituciones”. “Un planteamiento guerra-civilista caduco en un momento en el que los ciudadanos nos han pedido que apostemos por el diálogo y que busquemos fórmulas de consenso”, dijo.

Tras provocar los únicos abucheos del acto al pronunciar el nombre de Javier León de la Riva (los acólitos aplaudieron para taparlos), en un momento de su discurso Bermejo habló de “autocrítica constructiva”. “Los últimos días hemos tenido que recomponer una situación muy distinta a la que hemos vivido estos 20 años. Eso nos ha provocado un periodo de duelo en el que hemos permanecido a la expectativa y algo callados, es cierto. Pero no se equivoquen. Estamos aquí para quedarnos, para volver”, dijo.

Foto de familia de todos los concejales de la nueva corporación municipal. Foto: Gaspar Francés

El alcalde electo, Óscar Puente, en su primera intervención, pese a no estar previsto, respondió con dureza al presidente del grupo municipal del PP recordándole su problema “aritmético y democrático” a la hora de respetar las mayorías parlamentarias y acusándole de haber “puesto a funcionar la trituradora en las últimas semanas” y de no haber protagonizado “un traspaso de poderes digno”. “Usted sí que ha dado un salto mortal. El PP no tenía candidato y usted ha pasado del puesto 11 al 1 de un solo salto”, le respondió Puente.

Sin embargo su discurso inicial no tenía ni un ápice de reproche a 20 años de gobiernos del PP en Valladolid. Tras comenzar con un recuerdo a su abuelo (funcionario municipal) y un recuerdo emocionado a sus familiares cercanos y referentes políticos (los ex alcaldes García Quintana, Landrove y Tomás Rodríguez Bolaños, presente en el acto), Puente se definió como de “los de abajo”. “Soy de los de los abajo. A ellos, a los de abajo me debo”, sentenció.

El nuevo alcalde alabó a su futuro equipo de Gobierno y anunció que “impulsará un imparable cambio en la ciudad” que se centrará en “aquellos que sufren el rigor de la crisis en primera persona”. “Pero la crisis que amenaza nuestros derechos no ha sido solamente económica”, apuntó: “Algunos, demasiados, comportamientos políticos han sido inaceptables. La corrupción, el abuso de poder, el nepotismo, el distanciamiento de la realidad de algunos representantes públicos, han llevado a nuestro sistema democrático a una desafección de la ciudadanía sin precedentes en nuestra reciente historia. Por ello, esta etapa debe ser también, necesariamente, la de la dignificación de la política. Una dignificación que pasa por la absoluta transparencia. Respetando una máxima ineludible para el nuevo gobierno: lo que no pueda conocerse no debe suceder”, prometió.

Puente indicó que el pacto de gobierno “ha empezado bien”, sin “agenda oculta” y sin “contraprestaciones bajo la mesa”.

La intervención del nuevo alcalde concluyó con la referencia a “un tiempo nuevo” para “una ciudad en la que no se imponga, sino que se comparta” y anunciando la apertura de puertas del Ayuntamiento.

Tras el acto oficial ya en la calle, en la parte trasera del Ayuntamiento y ocupando buena parte de la Plaza de la Rinconada, cientos de ciudadanos han esperado la llegada de los nuevos concejales del equipo de Gobierno. Se han descorchado botellas de champán y se han escapado unas cuantas lágrimas entre los que más han batallado durante los últimos 20 años porque la derecha dejara de gobernar en Valladolid.

Las urnas lo dijeron el pasado 24 de mayo. Hoy se ha hecho realidad. ¡Ya!

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