Los mineros llegarán “hasta el final si no se cumple con lo que hay firmado”

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El sector ve en estas protestas ‘el último cartucho’ para evitar que sea desmantelado / Los mineros piden “realidades” y no “promesas huecas” de los políticos

Los planteamientos del Gobierno no convencen, las promesas de los políticos tienen un sonido hueco y la realidad, que se impone, es mucho más dramático de lo que se percibe en la sociedad. La minería afronta una crisis sin precedentes, según denuncian, ante una absoluta falta de voluntad por salvar un sector que agoniza.

Por esos motivos, a los que se suma una sensación de que no hay una voluntad real de ayudar al sector minero (la prueba es el fiasco del último borrador para el consumo de mineral, según se advierte desde las centrales sindicales), los mineros han iniciado este miércoles desde primera hora una marcha hacia las térmicas en señal de protesta.

Una situación que ha llevado hasta las puertas de la térmica de La Robla a los trabajadores de la Hullera Vasco Leonesa que este miércoles ha vuelto a saltar al asfalto para exigir hechos y no palabras, para exigir, simple y llanamente, que se cumpla lo firmado.

“Que nos dejen de tocar los cojones. Eso sería lo que le diríamos al Gobierno. Necesitamos algo plasmado en el BOE porque nos vamos a meter en julio y la mayoría de las empresas están casi muertas”, denunció Miguel Sánchez, presidente del comité de empresa.

Los mineros, durante el corte del vial. (Foto: Campillo)

Los mineros, momentos antes de cortar la carretera. (Foto: Campillo)

Protesta de los trabajadores de la Hullera a las puertas de la térmica de La Robla.

Encierro encubierto de la minería

Situación que viven en sus propias carnes. Inmersos en un ERTE de seis meses desde el pasado lunes, la plantilla de la Vasco ha dado un golpe encima de la mesa ante una suma y sigue de tomaduras de pelo de un Gobierno que está protagonizando un encierro encubierto de la minería de carbón

Y lo hacen en una protesta que ha desembocado en un corte de carretera de media hora y aprovechando la coyuntura electoral a pesar de que no parece estar surtiendo efecto y que ya advierten llevarán al conflicto al límite si no se da una solución inmediata y a largo plazo.

“Si pasan las elecciones y seguimos en la misma tesitura esto puede ser un caos. De perdidos al río nos da igual hacer protestas tranquilas que alegales. Nos da igual. Si vamos a morir, moriremos con las botas puestas”.

Con las botas puestas, siempre hasta el final porque están cansados de trabajar sin cobrar, de vivir el cuarto ERE en cinco años y de vivir de fe, de esa con la que, según recuerdan al Gobierno, no se lleva el pan a casa. Por ello advierten de llegarán hasta donde hagan falta para salvar sus empleos y el futuro de los suyos.

Un instante de la concentración ante la térmica. (Foto: Campillo)


 


Imagen del corte en la carretera nacional. (Foto: Campillo)

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