Un hombre remata a su mujer en el hospital en que estaba ingresada

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María Isabel S., una mujer de 62 años que llevaba un mes ingresada en el Complejo Hospitalario Universitario de Ourense (CHUO) a causa de una agresión que la Guardia Civil sospecha causada por su marido, ha sido asesinada presuntamente por este a primera hora de la mañana en la propia cama del hospital. Aniceto R., de 76 años, que había pasado la noche en la habitación de la mujer, situada en la cuarta planta, la acuchilló repetidas veces hasta la muerte sobre las siete de la madrugada. Tras el crimen, el hombre se ha herido a sí mismo y ha tenido que ser intervenido de urgencia en el mismo centro sanitario. Se encuentra grave.

Desde el que pasado 29 de abril la mujer salió del coma y fue derivada a una planta, el hombre había pasado todas las noches con ella en la habitación, que compartía con otra enferma. Tras acuchillar a la mujer, se cortó las venas por las muñecas y se hirió en el pecho. Una enfermera avisó a un guardia de seguridad, que redujo al agresor.. Aniceto R. fue operado y se encuentra en reanimación. La policía espera a que se recupere para tomarle declaración. La pareja llevaba diez años casada, y Aniceto R. era el segundo esposo de María Isabel S.

El pasado 3 de abril, el hombre denunció un presunto robo sufrido en su vivienda unifamiliar en Pazos, una aldea del municipio ourensano de Verín, situada muy cerca del cuartel de la Guardia Civil de la localidad. Aseguró a los investigadores que unos ladrones accedieron a la casa en plena noche para robar, pero que la mujer, según su versión, se enfrentó a ellos en planta de abajo, por lo que fue golpeada de forma severa con una barra de hierro. Él, que estaba tomando medicación para conciliar el sueño, se encontraba durmiendo en el piso de arriba por lo que, según su relato, no se percató de los hechos hasta que los gritos de su esposa lo despertaron.

Según su relato, cuando bajó se la encontró tirada en el suelo con un fuerte golpe en la cabeza y no pudo ver a los supuestos asaltantes, que no se habían llevado nada de la vivienda. La mujer sufrió una grave lesión cerebral y perdió parte de masa encefálica, por lo que fue intervenida de urgencia. Desde entonces, estaba ingresada. Tras más de un mes, había superado el coma y se recuperaba favorablemente en los últimos días.

Fuentes de la Guardia Civil explican que dudaron de la versión ofrecida por el hombre desde el primer momento y ya sospechaban de que se tratara de un caso de violencia machista, pero que permanecían a la espera de que la asesinada recuperase el habla para que corroborase o desmintiese el relato ofrecido por su marido. Durante todo este tiempo, el hombre visitó a menudo a su esposa en el hospital mientras ella estaba en coma con gesto aparentemente compungido, según han relatado empleados sanitarios.

El propio personal del centro hospitalario se había percatado desde días atrás de la presencia de agentes de la Guardia Civil que investigaban el caso. Pero el instituto armado no hallaba pruebas para sustentar sus sospechas y no llegó a pedir en el juzgado una orden de alejamiento para el hombre, según ha aclarado un portavoz del Tribunal Superior de Justicia de Galicia. El personal sanitario afirma que tampoco se tomaron otras medidas de protección. El delegado del Gobierno en Galicia, Santiago Villanueva, ha insistido en que nunca se había presentado una denuncia formar contra el hombre ni ninguna solicitud de alejamiento. Todos los partidos políticos gallegos han condenado el crimen, y el BNG incluso ha suspendido sus actos de campaña electoral después de que su líder, Xavier Vence, exigiese al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, explicaciones por la “falta de control” que permitió que “se cometiese este acto en pleno hospital”.

Trabajadores del hospital han celebrado una concentración al mediodía en repulsa por el crimen.El pleno del Ayuntamiento de Ourense ha arrancado con un minuto de silencio y con la corporación local en pie para lamentar la muerte de esta mujer. El alcalde de Verín, Juan Manuel Jiménez Morán, ha condenado los hechos y ha manifestado a las agencias Efe y Europa Press su “sorpresa total”. A su juicio, nada hacía sospechar del hombre. “Tenía un carácter modélico, no daba esa sensación”, ha insistido Jiménez Morán, que ha subrayado que no había constancia de problemas entre marido y mujer. “De cara al público”, era “un matrimonio ejemplar. Ambos vivían solos en su domicilio de Pazos y él tenía una hija de un matrimonio anterior.

Los vecinos de este matrimonio están “sorprendidos” por el crimen, ha recalcado el alcalde de Verín, que ha señalado que los describían hasta la fecha como “un matrimonio normal, cariñoso, siempre él cariñoso con su mujer”. “No nos imaginamos qué le ha pasado por la cabeza”, ha apostillado. En el municipio donde residía la pareja todos los partidos han decidido suspender los actos de campaña previstos para hoy.

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