Una oquedad de 800 m3 aumenta las dudas sobre la seguridad del transporte de residuos nucleares

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El pasado viernes se descubrió un enorme socavón de 10×10  metros de lado y 8 de profundidad en una carretera cercana a los terrenos del ATC. Ante esta situación y una nueva dimisión en Enresa, la Plataforma quiere poner de manifiesto una vez más, la falta de rigor en el desarrollo de este procedimiento y solicita su paralización definitiva.

Foto: Voces de Cuenca

 

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Tras la noticia, sobre la aparición de un socavón [1] en la carretera que une Villarejo de Fuentes con Fuentelespino de Haro (a menos de 15 km de los terrenos para construir el ATC), se vuelve a poner de manifiesto la falta de rigor y de estudios geológicos adecuados en el entorno del cementerio nuclear de Villar de Cañas.

Si bien, parece que por esta carretera no circularían residuos nucleares, si lo harían por la que parte de Villares del Saz a Villar de Cañas (actualmente en obras) pagada en su totalidad por Enresa. En este tramo (como en el resto de obras en carreteras la comarca financiadas por Enresa) no se ha realizado el correspondiente estudio de impacto ambiental, y por tanto, no podrían detectarse (en caso de que existieran) este tipo de problemas. La geología, una vez más, deja en entredicho a la dirección de Enresa.

Especialmente grave es todo lo relacionado con el transporte de residuos nucleares desde las centrales nucleares hasta el ATC. Tan solo se ha informado de la decisión de que, finalmente, los recorridos serían 100% por carretera, es decir el modo de transporte más peligroso para la población, como así reconoce el propio informe de Enresa [2]. Pero nada se dice sobre el posible impacto radiológico a la población (dosis, puntos de descanso de los convoyes, riesgo de accidente…), así como el número de convoyes, las toneladas de residuos y la cantidad de viajes que han de hacerse por cada una de las rutas. Tampoco se precisan los tramos de carreteras secundarias seleccionados o algunos accesos directos a las carreteras principales, en el supuesto (cada vez más lejano) que el proyecto siguiera adelante.

Todos los residuos pasarían  por la población de Villares del Saz, una vez abandonen la autovía A-3, pero ninguna de las poblaciones afectadas ha sido informada ni se les ha explicado las consecuencias del paso los convoyes por cerca de sus casas. Por tanto, la Plataforma exige, una vez más, toda la información sobre el transporte de residuos radiactivos de alta actividad.

A este secretismo y falta de rigor técnico, se une el administrativo. Enresa continúa licitando obras y compras de equipos que serían totalmente inútiles en caso de que, finalmente, el ATC no se llegar a construir. Esto ha llevado a la dimisión de la jefa del departamento de Ingeniería de Residuos de Alta Actividad (Maribel Rivera) que se ha negado a entrar en este juego [3]. Concretamente se ha negado a firmar la compra de 10 contenedores de residuos nucleares, con un valor de salida de 32 millones de Euros sin incluir impuestos.

Para María Andrés, portavoz de la Plataforma y vecina de Villares del Saz “Los vecinos que se verían afectados por estos transportes (auténticos “convoyes de la muerte”) tienen derecho a saber a qué se exponen. A la vista del silencio cómplice de Enresa, esta Plataforma ha encargado a técnicos cualificados un riguroso informe en el que (únicamente con datos de organismos oficiales) daremos a conocer, a los afectados, lo que significa que pase junto a tu casa un camión cargado, entre otros residuos, de Uranio y Plutonio. En este caso hemos tenido suerte, el socavón se ha encontrado antes de que  los convoyes de residuos nucleares lleguen a Villar de Cañas, pero ¿qué pasaría en caso de que un camión transportando un contenedor de residuos nucleares se cayera en un agujero como este?”

“Esto es una demostración más de que al proyecto del cementerio nuclear se le debería dar carpetazo, dejar de derrochar dinero público y comportarse de forma seria: elaborar calendario de cierre de las centrales nucleares e iniciar un debate ciudadano y técnico para decidir que se hace con los residuos. El cementerio nuclear no es necesario en este momento y el proceso que está en desarrollo desde hace 3 años y medio en Villar de Cañas, una mentira para todas aquellas que confiaron en la futura y pronta prosperidad de la zona. Además, el caos se ha adueñado de Enresa que, a pesar del cambio de presidente, sigue la misma línea de licitaciones que, desde nuestro punto de  vista, roza la ilegalidad y que ya le costó el cargo al anterior presidente, por lo que  la Fiscalía Anticorrupción debería tomar cartas en el asunto e iniciar una investigación de oficio”. Ha finalizado Andrés.

[1] http://www.lasnoticiasdecuenca.es/provincia/13863_aparece-socavon-100-metros-cuadrados-carretera-que-une-villarejo-fuentes-fuentelespino-haro
[2] http://www.enresa.es/files/multimedios/memoria.pdf
[3] http://www.eldiario.es/economia/Nueva-dimision-Enresa-adjudicacion-millones_0_380762518.html

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