La lluvia no consigue frenar la Revuelta Comunera de Morille

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La tradicional representación se realizó en el salón de plenos, recibiendo el aplauso del público asistente

 

Las campanadas de las siete de la tarde resonaban ayer por todas las calles de la localidad de Morille indicando que era el momento de que empezara el evento más esperado de la Feria Comunera de la localidad: la representación del Romance de los Comuneros.

En ese mismo instante, mientras en el salón de plenos del Ayuntamiento el grupo de actores acordaba con el tamborilero los últimos detalles, dos gotas tímidas cayeron del cielo: empezaba la lluvia que había estado amenazando durante toda la tarde.

Aún así, esperando que fuera algo momentáneo, los actores salieron y se desplazaron a pocos metros, donde el público estaba sentado frente a un escenario, aguardando esta escenificación.

Pero en el transcurso de ese breve camino la lluvia se intensificó, convirtiéndose en un auténtico diluvio que obligó a anunciar un tiempo de espera, a ver si amainaba, pero desde la organización no lo tenían nada claro, puesto que la lluvia no hacía más que apretar y se habló incluso de suspender la función, ante las caras de decepción de los propios actores, que llevaban tiempo preparando este momento y veían como la lluvia se lo estropeaba.

Quizá por eso se optó, finalmente, por llevar la obra, por primera vez, hasta el salón de plenos del Consistorio, que se convirtió en pocos minutos en teatro, avisando a los vecinos y visitantes por megafonía, que acudieron raudos al lugar hasta llenarlo por completo.

Con nervios por no controlar el espacio y por tener que adaptar el guión en algunas partes a las posibilidades que el salón ofrecía, los actores pusieron un pie en escena y todo fue sobre ruedas.

Así, los asistentes pudieron disfrutar de una obra que hizo un repaso a la historia de los comuneros, desde el juramento del rey Carlos hasta el levantamiento de los comuneros, al incumplir éste sus promesas, pasando por todos los momentos importantes de la revuelta destacando la figura de Juan Bravo, el obispo Antonio de Acuña, Pedro y Francisco Maldonado y Juan de Padilla, acabando con el famoso ajusticiamiento.

De este modo, tal y como explica el alcalde Manuel Ambrosio Sánchez –quien también tuvo su papel en la obra– la escenificación «intenta revivir de una manera abreviada la revuelta comunera a partir de un texto de Luis López Álvarez que Pablo Málaga ha adaptado y versionado para que sea más ágil y tenga una mayor carga dramática».

La representación, que se desarrolla en tres escenarios, «tiene una gran carga popular» y es que no solo se pueden ver los personajes de los comuneros, del rey Carlos o de la reina Juana (además de otros altos cargos) sino también un grupo de personas que representan a los ciudadanos de la época y ayudan a imaginar cómo vivió el pueblo llano aquel momento tan importante para la historia de Castilla y León.

 

Relación familiar

Aunque el grueso de la acción de la revuelta de los comuneros tuvo lugar en tierras mucho más norteñas, Morille tiene una cuestión de peso en su historia para conmemorar este acto.

«Hay dos hermanos Maldonado relacionados directamente con la revuelta comunera, cuya familia estaba directamente relacionada con Morille: los Maldonado de Morille», señala el alcalde, quien destaca que «consideramos que lo que había en Morille no era propiamente un palacio, sino más bien una casa de labranza donde estaban buena parte de las propiedades de los Maldonado, ya que tenían muchas tierras aquí».

Se trata pues de una especie de homenaje de este pueblo a sus antepasados que fueron partícipes de este hecho histórico tan importante que ya hace cuatro años que se viene recreando, aunque fue hace casi una década cuando se empezó a investigar la historia del pueblo.

«Conocer el territorio, el pasado y reivindicarlo es una parte fundamental del futuro y del propio presente», sentencia el primer edil, quien considera que «la fiesta de Villalar tiene muy poca trascendencia en nuestra Comunidad; más allá de lo que es la propia Villalar, creo que se debería impulsar más».

Jornada completa

Aunque el punto fuerte siempre es la representación, ayer Morille vivió una jornada muy completa que empezó con una conferencia a cargo de Claudia Muler, una investigadora de la Universidad de Extremadura experta en los sucesos de Villalar. Con este acto se inauguró el primer ciclo de debate histórico sobre Villalar «ya que es polémico y complejo, y para conocerlo se debería debatir más».

Seguidamente, aunque no estaba en el programa, se hizo un enterramiento en el cementerio de arte de la localidad. En esta ocasión fue una obra de Jorge Baldessari llamada ‘Metamonstruosis’ que se colocó con una inscripción que reza «in situ». Todo ello con acompañamiento de piezas de Schubert interpretadas con la gaita y el tamboril.

Ytodo ello sin olvidar el mercado comunero, que se inauguró ayer con mayor afluencia de puestos que nunca y que seguirá durante toda la jornada de hoy de 12:00 a 20:00 horas.

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