[Villalar] Día Nacional de Castilla

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Ni nos callaron ni nos callarán; el pueblo decide

“Los trigales se pliegan ante el ímpetu del viento que desprende su carrera, cientos de hombres de labranza con azadas en las manos, al otro lado un ejército armado e impasible… pero ya nadie detiene al ejército del pueblo, al del “nadie es más que nadie”, al del “comunes el sol y el viento…” ¡Adelante, es por nuestro pueblo!, se escucha en estas campas. Es la hora de la lucha, el pueblo se olvidó del miedo. Perdieron la batalla pero se convirtieron en ejemplo, en semilla de lo honesto.”

Siguen sin comprender las lecciones de este pueblo, sin entender que ni nos doblegaron ni nos doblegarán. Que seguimos peleando, que la llama comunera sigue prendiendo los campos, que las semillas de ayer son trigales y amapolas de cambio hoy, que ni las tropas imperiales de Carlos V -y menos las de Felipe y Juan Carlos- van a callarnos. Que la yesca está muy viva y que es motor de cambio; y es que el fuego se apodera de nosotras cuando observamos nuestro entorno, desde los pueblos sin futuro, abandonados a su suerte, agujereados con su fracking, a nuestros barrios populares asolados por el paro, la precariedad y la explotación.

Es nuestro momento. Estamos en una segunda transición donde el régimen prepara sus estructuras para relegitimarse, estructuras para las que este pueblo es un incordio, desde las más continuistas a las más reformistas; porque saben que hablar de nuestra tierra supone destapar aquello que tratan de callar los que pretenden cambiar el gobierno para que nada cambie; porque hablar de Castilla es hablar de una transición que no lo fue, es hablar de un golpe de estado y una dictadura que continuó en una dictadura de los mercados, y que pretende continuar; porque hablar de Castilla es hablar de las cunetas repletas de compañeros/as que lucharon por la libertad; porque hablar de Castilla es hablar de la falta de depuración democrática.

Por ello, es la hora de dejar a un lado su tablero, en el que quieren situarnos para jugar con sus reglas, y que el pueblo construya el suyo, en el que los y las trabajadoras puedan ser las dueñas de su futuro, en el que los pueblos recuperen su soberanía y las mujeres decidan sobre su cuerpo; es la hora de superar las carencias democráticas de este estado y generar el contrapoder suficiente para enfrentar y derribar las obsoletas estructuras del régimen y  abrazar el mañana comunero y morado que necesita el pueblo trabajador.

Utópicos pensaran algunos/as, pero… ¿Acaso no es una utopía que unos pocos gobiernen y vivan a costa del resto?, y vivimos en ella, en la utopía de los ricos. Por eso es la hora de construir la utopía de l@s trabajadores/as. Como decía el compañero Eduardo Galeano (vaya desde aquí nuestro pequeño homenaje, valiéndonos de sus palabras para construir nuestro presente), “La utopía está en el horizonte. Camino diez pasos y ella se aleja diez más, entonces, ¿Para que sirve? Para eso, sirve para caminar” .

Viva Castilla libre y comunera.

23 de abril: Día Nacional de Castilla

Estamos entrando en los años previos al quinto centenario de la batalla de Villalar y del inicio de la derrota del movimiento comunero del Siglo XVI. Desde Yesca queremos llegar al 2021 habiendo recuperado todo lo posible el carácter combativo y popular de la fecha. Porque conviene recordar a estas alturas que el Partido Popular, que actualmente gobierna en las cinco autonomías castellanas, se opuso radicalmente a que el Día de la Comunidad se celebrase en Villalar de los Comuneros, pues la fiesta-homenaje a los y las comuneras fue ya desde el primer año que se celebró, en 1976, un espacio de izquierdas y castellanista. Tod@s deberíamos saber que el primer Villalar, el de 1976, fue disuelto por la Guardia Civil a caballo y sable en mano. Durante varios años convocaron actos institucionales en diferentes provincias, pero la gente siguió acudiendo alrededor del 23 de abril a Villalar. José María Aznar y los suyos, que empezaron a gobernar la Comunidad Autónoma de Castilla y León desde el 1987 (y hasta hoy), comprendieron a regañadientes que aquella fiesta de rojos era de facto la celebración de que l@s castellan@s se habían dotado a sí mism@s y que no iban a poder acabar con ella.

Villalar no es un festival de música, ni una feria, ni un mercadillo, ni un espantajo institucional. Villalar es el Día Nacional de Castilla. Villalar, para la juventud revolucionaria, no es simplemente una noche de juerga el 22 y una resaca a lo largo del día 23, o al menos no lo debería ser. Villalar son la fecha y el espacio conquistados a base de trabajo militante para que nos reivindiquemos como pueblo castellano y como clase trabajadora, con la memoria puesta en todas las generaciones que han luchado por la justicia social y por mejorar las condiciones de vida de nuestro pueblo y de nuestra gente, y muy especialmente en quienes perdieron la vida en esas tareas. Es nuestra responsabilidad mejorar Villalar colectivamente.

Es por eso que este año queremos empezar a hacer un Villalar distinto, más militante, activo, consecuente con lo que queremos que sea. Nuestra intención es mantener en la carpa -que compartimos con el Movimiento Popular Castellano- ante todo un espacio de encuentro participativo la noche del 22 al 23, con unas actividades sensiblemente diferentes a las que se pueden encontrar en otros lugares: tendremos originales juegos, buena música, una asamblea abierta y distendida para que podamos debatir los problemas de la juventud castellana y propuestas de trabajo, puesto de material y algunas sorpresas más. Pero nos hemos lanzado a la piscina y la actividad principal será el primer homenaje juvenil (y el primer homenaje nocturno) a l@s comuner@s, que tendrá lugar a medianoche.

El día 23 por la mañana realizaremos un “despertador comunero” por las tiendas, invitándoos a levantaros al son de las dulzainas y ofreciéndoos un chocolate caliente con bizcochos para desayunar. ¿Por qué? Porque creemos que no tenemos derecho a estar durmiendo la mona mientras Juan Vicente Herrera y su séquito de farsantes, principales culpables de la decadencia de Castilla, de la emigración, la precariedad, el paro juvenil… en definitiva, de la destrucción de un futuro digno en nuestra tierra, visitan tranquilamente Villalar sin que nadie se lo eche en cara. Creemos que hay que estar en condiciones para aprovechar las pocas ocasiones en que nuestros supuestos representantes están al alcance para mostrarles nuestros respetos. Y porque si vamos a Villalar de l@s Comuner@s cada año es para homenajear y recordar a la gente sencilla, luchadora y del común durante el día 23 de abril.

El resto del día combinaremos nuestra actividad dentro y fuera de la caseta. Homenaje hasta el monolito saliendo desde la campa a las 11:30h, acto político desde las 13h y concierto de Miguel Malsón y Pablo Pollo a las 15h. Como otros años, no cambiamos ni la buena comida/bebida, la mejor compañía y las ganas de seguir luchando por una Castilla libre y comunera.

Nos vemos en Villalar.

Yesca, la juventud castellana y revolucionaria.

 

23 de abril: Día Nacional de Castilla

Estamos entrando en los años previos al quinto centenario de la batalla de Villalar y del inicio de la derrota del movimiento comunero del Siglo XVI. Desde Yesca queremos llegar al 2021 habiendo recuperado todo lo posible el carácter combativo y popular de la fecha. Porque conviene recordar a estas alturas que el Partido Popular, que actualmente gobierna en las cinco autonomías castellanas, se opuso radicalmente a que el Día de la Comunidad se celebrase en Villalar de los Comuneros, pues la fiesta-homenaje a los y las comuneras fue ya desde el primer año que se celebró, en 1976, un espacio de izquierdas y castellanista. Tod@s deberíamos saber que el primer Villalar, el de 1976, fue disuelto por la Guardia Civil a caballo y sable en mano. Durante varios años convocaron actos institucionales en diferentes provincias, pero la gente siguió acudiendo alrededor del 23 de abril a Villalar. José María Aznar y los suyos, que empezaron a gobernar la Comunidad Autónoma de Castilla y León desde el 1987 (y hasta hoy), comprendieron a regañadientes que aquella fiesta de rojos era de facto la celebración de que l@s castellan@s se habían dotado a sí mism@s y que no iban a poder acabar con ella.

Villalar no es un festival de música, ni una feria, ni un mercadillo, ni un espantajo institucional. Villalar es el Día Nacional de Castilla. Villalar, para la juventud revolucionaria, no es simplemente una noche de juerga el 22 y una resaca a lo largo del día 23, o al menos no lo debería ser. Villalar son la fecha y el espacio conquistados a base de trabajo militante para que nos reivindiquemos como pueblo castellano y como clase trabajadora, con la memoria puesta en todas las generaciones que han luchado por la justicia social y por mejorar las condiciones de vida de nuestro pueblo y de nuestra gente, y muy especialmente en quienes perdieron la vida en esas tareas. Es nuestra responsabilidad mejorar Villalar colectivamente.

Es por eso que este año queremos empezar a hacer un Villalar distinto, más militante, activo, consecuente con lo que queremos que sea. Nuestra intención es mantener en la carpa -que compartimos con el Movimiento Popular Castellano- ante todo un espacio de encuentro participativo la noche del 22 al 23, con unas actividades sensiblemente diferentes a las que se pueden encontrar en otros lugares: tendremos originales juegos, buena música, una asamblea abierta y distendida para que podamos debatir los problemas de la juventud castellana y propuestas de trabajo, puesto de material y algunas sorpresas más. Pero nos hemos lanzado a la piscina y la actividad principal será el primer homenaje juvenil (y el primer homenaje nocturno) a l@s comuner@s, que tendrá lugar a medianoche.

El día 23 por la mañana realizaremos un “despertador comunero” por las tiendas, invitándoos a levantaros al son de las dulzainas y ofreciéndoos un chocolate caliente con bizcochos para desayunar. ¿Por qué? Porque creemos que no tenemos derecho a estar durmiendo la mona mientras Juan Vicente Herrera y su séquito de farsantes, principales culpables de la decadencia de Castilla, de la emigración, la precariedad, el paro juvenil… en definitiva, de la destrucción de un futuro digno en nuestra tierra, visitan tranquilamente Villalar sin que nadie se lo eche en cara. Creemos que hay que estar en condiciones para aprovechar las pocas ocasiones en que nuestros supuestos representantes están al alcance para mostrarles nuestros respetos. Y porque si vamos a Villalar de l@s Comuner@s cada año es para homenajear y recordar a la gente sencilla, luchadora y del común durante el día 23 de abril.

El resto del día combinaremos nuestra actividad dentro y fuera de la caseta. Homenaje hasta el monolito saliendo desde la campa a las 11:30h, acto político desde las 13h y concierto de Miguel Malsón y Pablo Pollo a las 15h. Como otros años, no cambiamos ni la buena comida/bebida, la mejor compañía y las ganas de seguir luchando por una Castilla libre y comunera.

Nos vemos en Villalar.

Yesca, la juventud castellana y revolucionaria.

 

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