Primer acto comunero en Portugal

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Participantes en el primer acto comunero celebrado en Portugal.

Participantes en el primer acto comunero celebrado en Portugal.

Homenaje a María de Pacheco, esposa de Juan de Padilla, que está enterrada en la catedral de Oporto

últimoCero.Valladolid. :: Lunes, 30 de Marzo de 2015 ::

“Que bandeira é essa?”, preguntaban los más curiosos al paso de una comitiva que desde la Sé (catedral) atravesó el casco viejo de Oporto, clasificado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1996, para rematar en la plaza de Carlos Alberto, donde ha tenido lugar el sábado 27 de marzo el primer acto comunero que se celebra en Portugal.

A las ocho de la mañana partió un autobús desde el barrio de Pajarillos de Valladolid con vecinos de la Coordinadora contra el Narcotráfico, la Corrupción y la Especulación; de Izca; de Yesca… a los que en Oporto se sumarían personas llegadas de Madrid y de Galicia. Todos serían recibidos a la puerta de la Sé por militantes del Bloco de Esquerdas, de  Portugal, anfitriones de la comitiva comunera ansiosos por conocer el lugar donde encuentra enterrada María de Pacheco, esposa del general Juan de Padilla.

En la visita a la Sé, Luis Ocampo informó que allí habían recibido sepultura los restos de María de Pacheco (Granada 1496, Oporto, 1531), que tras la muerte de su marido Juan de Padilla en Villalar en abril de 1521 asumió desde Toledo el mando de la sublevación de las Comunidades de Castilla hasta que capituló ante el emperador Carlos V en febrero de 1522.

María de Pacheco logró, tras resistir 9 meses en Toledo, huir a Portugal, en donde se exilió y en donde falleció en marzo de 1531. Fue enterrada en la Sé ante la negativa a que sus restos se trasladaran a territorio hispano. Desde 1524 estaba condenada a muerte en rebeldía.

“Su sepultura”, explicó Ocampo, “estaba en el altar de San Jerónimo, pero las obras realizadas en el siglo XVIII alteraron su ubicación y a día de hoy no sabemos el lugar exacto en el que se encuentra la sepultura de María de Pacheco”.

Los presentes se conjuraron en realizar las gestiones precisas para recuperar la tumba de la conocida como ‘La leona de Castilla’ e intentar colocar una placa informativa en una de las joyas de Oporto, cuyos orígenes se remontan al siglo VI, antes de la fundación de Portugal.

La comitiva se desplazó a continuación andando de la catedral almenada a la plaza de Carlos Alberto, acompañada en todo momento por miembros de la policía, que facilitaron su desplazamiento, cortando el tráfico cuando fue preciso. Además de enseñas comuneras (Qué bandeira é essa?), hubo símbolos nacionalistas gallegos, asturianos, portugueses, feministas…

Doris Benegas, durante su intervención ante el monumento a ‘Aos mortos da Gran Guerra’.

En cada esquina de la ciudad, música en vivo de todos los estilos y mercadillos de artesanía. Todo ello favorecido por el Día Nacional de los Centros Históricos y  Locomotiva, iniciativa que tiene lugar desde diciembre de 2014 a junio de 2015 en Oporto. “En donde había coches ahora hay personas. E ideas. Y objetos. Y culturas. Y encuentros… para hacer más y mejor ciudad”. Y para envidia de los vallisoletanos.

Las primeras palabras pronunciadas por Doris Benegas ante el monumento ‘Aos mortos da Gran Guerra’ (1914-1918) fueron de agradecimiento “al pueblo trabajador portugués en general y al de Porto en particular”, también a sus instituciones por acogida al primer homenaje a María de Pacheco, enterrada “en esta hermosa ciudad, atravesada por el mismo río Douro o Duero, que traviesa muchas ciudades y villas castellanas”.

Tras agradecer también al pueblo portugués la acogida en su exilio a “la auténtica líder comunera en la resistencia de Toledo ante el cerco de la ciudad por las tropas imperiales de Carlos V”, la abogada afincada en Valladolid glosó la figura de María de Pacheco.

“Estamos aquí hoy para celebrar este prime homenajear público en su lugar de exilio y enterramiento, pero también para impulsar la recuperación de su memoria histórica, ya que más allá de la trascendencia que ella tiene para Castilla, también es importante como un ejemplo de solidaridad entre Portugal y Castilla”.

“La relación histórica”, continuó Doris Benegas, “entre Castilla y Portugal es compleja. Eso no siempre ha sido consistente como la geografía. Tres grandes ríos fluyen a través de nuestros territorios dentro de un único canal y un único caudal, o Duero-Douro; o Tajo-Tejo y Guadiana, a los que Camões dedicó los siguiente versos en Os Luisadas: Canto VII, estrofa 70: “Do rico Tejo e fresco Guadiana”. Canto VIII, estrofa 3: “Do Douro o Guadiana o campo ufano”.

“Ríos que son esenciales para las respectivas configuraçiones de nuestros pueblos: sus aldeas, ciudades, agricultura, industria… “, manifestó Benegas , que aludió a las estrechas relaciones, que dijo, han tenido Portugal y Castilla a lo largo de las historia, “también desencuentros”, señaló antes de dar unos apuntes de la guerra de sucesión de Enrique IV de Castilla, ‘La Beltraneja’…

“La historia no puede ser alterada y el futuro lo construimos cada día y es bueno que tengamos en mente que los errores de entonces para no repetirlos”, afirmó la letrada y dirigente comunera que recordó las palabras de Karl Marx sobre la revolución de Bravo, Padilla y Maldonado, en el sentido que fue la primera revolución seria en Europa durante muchos meses, a pesar de estar en conflicto abierto con las tropas imperiales, “organizó el poder Popular en muchas villas y ciudades de Castilla”.

“El pueblo de Castilla sabe que cuando se perdió la guerra comunera, Castilla perdió sus libertades, su soberanía y sus bases económicas. Cada 23 de Abril en las eras de Villalar se recuerda, cada vez más esperanzados, la revolución comunera”, dijo Doris Benegas, que concluyó su intervención: “Castilla ya no espera, Castilla construye activamente su nuevo movimiento comunero del siglo XXI. El ejemplo de María Pacheco y muchas y muchos otros como Humberto Delgado, nos estimula a recorrer ese camino”.

Tributo a Humberto Delgado

Doris Benegas había explicado en su intervención el por qué habían elegido la plaza donde tenía lugar el acto, ya que en una de sus esquinas se encuentra un monumento en recuerdo al general portugués Humberto Delgado, “que inicialmente apoyó al régimen de Salazar pero que se volvió en la principal referencia de la oposición a él y de alguna forma fue el precursor del movimiento de las Fuerzas Armadas que cristalizaron en la Revolución de Abril de 1974.

“Precisamente en esta plaza”, había añadido Doris Benegas, “el 14 de mayo de 1958 tuvo lugar una recepción multitudinaria después de declarar en una entrevista de radio que ‘si ganaba las elecciones presidenciales contra el candidato oficial, Américo Tomás,  expulsaría a Marcelo Caetano’. Las elecciones fueron manipuladas y en 1962 promueve un movimiento militar democrático que será la simiente, como se dice, del triunfo del movimiento de Abril de 1974”.

La oradora también recordó que el 13 de febrero de 1965 Humberto Delgado fue detenido y asesinado por la PIDE en la frontera extremeña, con su secretaria Rosa Cosaco, “en este operación criminal colaboró la Brigada Político Social y la CIA. A estas personas también queremos rendirles un tributo”.

Tras los vivas al pueblo portugués, a Castilla Libre y Comunera y a la solidaridad entre los pueblos, sonó ‘Grãndola Vila Morena’, canción compuesta por José Afonso y utilizada como alerta de la Revolución de los Claveles, y ‘Los Comuneros’, poema de Luis López Álvarez, musicado por El Mester de Juglaría, ante el entusiasmo de los concentrados, a los que se les sumaron ‘tripeiros’, como son conocidos popularmente los nacidos en Oporto.

El primer acto comunero en Portugal finalizó con una ofrenda floral en el monumento a Humberto Delgado (1906-1965), que fue aclamado en Oporto el 14 de mayo de 1958. Los participantes regresarían al día siguiente a Valladolid convencidos de haber sido partícipes de un hecho histórico.

 

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