Los planes de futuro del Patio Maravillas:”Nuestra intención es seguir creciendo como proyecto”

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Alrededor de 2.000 personas se manifestaron el pasado 5 de enero en apoyo al Patio Maravillas. / Álvaro Minguito

El Patio Maravillas, centro social madrileño que en pocos meses cumplirá su octavo aniversario, afronta el que será su segundo desalojo, que tendrá lugar a partir del 20 de marzo. Que un centro social autogestionado se enfrente a una orden de desalojo no supone nada nuevo, pero en esta ocasión el Patio Maravillas ha lanzado un desafío: “Queremos poner en marcha lo que hemos denominado mitosis”, explica a Diagonal Amaia Martín, una de las portavoces del espacio Patio Maravillas, sobre los planes futuros de este centro social.

“La mitosis es un proceso por el cual una misma célula se divide en dos manteniendo su ADN. Con esta metáfora queremos transmitir la idea de que afrontamos esta amenaza con el firme convencimiento de salir reforzados”. Martín señala que desde Patio Maravillas, “consideramos que la mejor defensa es un buen ataque. Queremos seguir creciendo como proyecto, multiplicarnos. Es algo que venimos haciendo a lo largo de este tiempo, por ejemplo cuando tomamos el edificio en la calle Corredera o como cuando se recuperó el solar abandonado de la calle Antonio Grilo, en el que ahora existen un huerto o un mercado agroecológico y un cine de verano”.

Ocho años, dos sedes

“Realmente sería nuestro cuarto desalojo”, apunta la portavoz de Patio Maravillas. Martín recuerda que fueron desalojadas de su anterior ubicación en la calle Acuerdo 8 el 5 de enero de 2010. Un año después, fueron desalojados también de Corredera, un edificio propiedad del Ayuntamiento de Madrid que ocuparon con la intención de abrir un proceso de participación ciudadana trabajando con asociaciones vecinales o entidades de la economía social, entre otras. El pasado 5 de enero se produjo el cuarto desalojo, esa vez en Hermanos Quintero. “Habíamos tomado el edificio unas horas antes con la intención de dejar claro que íbamos a plantar cara a las amenazas y que el Ayuntamiento de esta ciudad mantiene miles de metros cuadrados en desuso mientras afirma que no dispone de edificios vacíos para cederlos a la gestión ciudadana, tal y como nosotras reclamamos”, explica Martín.

“El debate sobre centros sociales se tiene que resolver de forma pública y política, no por la vía policial”

El Patio Maravillas es, desde su nacimiento, espacio de trabajo para diversos colectivos sociales de Madrid. En este centro se reunen colectivos y asambleas relacionados con el 15M, Juventud Sin Futuro, Democracia Real Ya y la Oficina Precaria, entre otros. También ha sido uno de los espacios donde se ha desarrollado la iniciativa Ahora Madrid, conformada por Ganemos Madrid y Podemos, que pretende “llevar a los espacios de representatividad formal la voz de la ciudadanía y de los movimientos para transformar radicalmente la forma de hacer política en la ciudad”, según señalan desde Ahora Madrid. Amaia explica que el Patio ha servido de infraestructura para multitud de grupos de trabajo de Ganemos Madrid. “No todas las personas que formamos parte del espacio apostamos de forma clara por el ‘asalto institucional’, pero algunas sí que estarán en las listas que se presentarán a las primarias de Ahora Madrid y otras estarán presentes en las de la comunidad que está organizando Podemos. Para nosotras es un orgullo poder decir que, bajo un mismo techo, conviven posiciones diferentes a este respecto, no creemos que la política que practicamos deba regirse por posicionamientos antagónicos entre compañeros, sino en términos de cooperación”. Martín también señala que “nuestra apuesta colectiva está clara, y es la de comprometernos con las gentes de Madrid a que un espacio de gestión ciudadana y abierto a la participación del común, es decir, de cualquiera, siga vivo en la ciudad de Madrid, suceda lo que suceda en las próximas elecciones”.

Centros sociales en la agenda

La situación política de la ciudad de Madrid es efervescente: con unas elecciones municipales y autonómicas a la vuelta de la esquina, la delegada del Gobierno se presenta a la presidencia de la Comunidad al tiempo que recrudece la actividad policial –en desalojos como el de La Cava, edificio de la Obra Social de la PAH, o el de Ofelia Nieto 29, después derribado– e intensifica las operaciones policiales contra colectivos sociales –como el registro en la sede de Bukaneros, sin orden judicial, según afirman desde la peña de fútbol, o las detenciones de miembros de Distrito 14 y otros colectivos por protagonizar una acción de protesta contra los desahucios en la Junta Municipal de Moratalaz–. “La orden de desalojo que se puede ejecutar a partir del próximo 20 de marzo se enmarca en un momento de gran movilización política en la ciudad”, apunta Martín, quien resalta que el próximo 21 de marzo las Marchas de la Dignidad volverán a las calles de Madrid. “No podemos dejar de celebrar que éste sea el momento elegido por Delegación del Gobierno para desalojarnos. Un desalojo del Patio Maravillas a pocas semanas de las elecciones municipales y autonómicas colocaría en la agenda de campaña el debate sobre los centros sociales, un debate que se tiene que resolver de forma pública y política, y no por la vía policial, tal y como pretende la señora Cifuentes”, explica.

Esperanza Aguirre, candidata a la Alcaldía de Madrid, afirmó que una de sus líneas de cara a su plan de gobierno para la ciudad sería la de acabar con los ‘guetos’, incluyendo bajo este calificativo al barrio donde se ubica el Patio Maravillas y donde ella misma vive: Malasaña. “Entendemos que la señora Aguirre vive en otra realidad, es lo que tiene no bajarse del coche oficial durante décadas. Para nosotras el barrio evidentemente no es un gueto, nada más lejos de la realidad, el principal problema que en nuestra opinión tiene el barrio es el de la gentrificación”, afirma Martín, quien explica que, al igual que sucede en muchos barrios céntricos de las ciudades de Europa, “en Malasaña estamos viendo cómo los alquileres de las viviendas suben de forma desorbitada, cómo los comercios que han formado parte del paisaje del barrio durante muchos años son sustituidos por establecimientos dirigidos a un perfil de gente con un alto poder adquisitivo, o cómo los espacios culturales, como los antiguos cines Luna, son sustituidos por gimnasios dirigidos a los nuevos consumidores que vienen poblando el barrio en los últimos años”. El propio edificio del Patio Maravillas en la calle Pez 21 es paradigma de este proceso. Fue adquirido por la empresa inmobiliaria Nivel 29 a finales de 2013 con el objetivo de convertirlo en un hotel. Según señalan desde el colectivo del centro social, esta empresa es también la promotora del Mercado de San Ildefonso, en Malasaña. Un espacio que “bien podría ser clasificado como estandarte del ‘barrio marca’, es decir, la idea de convertir las calles del barrio en meros escaparates y arrebatarlas de su condición como lugar de encuentro”, afirman desde el centro social.

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