8 de Marzo, día de la mujer trabajadora. Tríplemente oprimidas, tríplemente revolucionarias

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8 de Marzo: Día de la Mujer Trabajadora:

Violeta

“En los tristes años de la dictadura del general Pinochet, en Chile, el Régimen decidió cambiar los nombres de veinte poblaciones de los suburbios más pobres de la ciudad de Santiago; y en el rebautizo, una de las poblaciones, la población Violeta Parra, recibió el nombre de algún militar heroico. Pero sus habitantes se negaron a llevarlo, se negaron a llamarse con otro nombre que no fuera su nombre y, en unánime Asamblea, dijeron: “Somos Violeta Parra o nada”. Y así rindieron homenaje, una vez más, a aquella campesina cantora, de voz gastadita, que en sus peleonas canciones había sabido celebrar los misterios de su tierra y de su gente.
Violeta era pecante y picante, amiga del guitarreo y del converse y del enamore y por bailar y por payasear se le quemaban las empanadas… “Gracias a la vida…” cantó en su última canción y un revolcón de amor la arrojó a la muerte”.

(Extraído del libro: Espejos, Eduardo Galeano.)

Nuestras historias, nuestros ejemplos, siempre arrinconados, siempre hechos menos, ninguneados, ha llegado la hora de recuperarlos, sacarlos del olvido, desde los más humildes a los más populares para mostrar que somos, fuimos y seremos, motor de la historia.

María Pacheco, Leila Khaled, Ashata Sakur, Alexandar Kollontai, Clara Zetkin, pero no solo ellas, si no todas aquellas compañeras anónimas que con su ejemplo cotidiano construyen libertad. Hoy no es un día festivo, si no un día para recordar ejemplos que nos ayuden a transformar la realidad, un día en el que aprovechar para concienciar, enorgullecernos de nuestra condición de mujeres y empoderarnos más. Un día en el que reivindicar, y en el que mirarnos a los ojos las unas a las otras y  observar la rabia que desprendemos al caminar, hartas de invisibilización, de discriminación, de baboseos, humillaciones, ridiculizaciones y un sinfín de abusos más. Hoy, sin duda, es un día en el que mostrar que con el patriarcado solo se acaba mediante lucha popular.

Nuestra triste realidad, con 26 feminicidios, innumerables agresiones sexuales, incontables episodios de violencia machista, y una enorme desigualdad social, no es nada prometedor. Sin embargo, eso no debe hacernos caer en el desánimo, si no que ha de ser un impulso para seguir trabajando para generar una lucha feminista cada vez más eficiente que nos lleve a teñir nuestra lucha de ese color morado alegre, que nos haga  sumar y no restar, y nos posibilite ganar el mañana para nosotras, las mujeres trabajadoras del pueblo castellano.

Generar una estrategia eficiente se ha convertido en una necesidad imperiante, más aún en un contexto de crisis donde, si los salarios bajan, más bajarán los nuestros por ser mujeres, donde seguimos sometidas a una educación sexista y a una mayor precariedad. Por ello, nuestra lucha está lejos de aquella que se promociona desde el sistema, como una mera recuperación de derechos. Es una lucha de ruptura, de ruptura con un sistema capitalista cuyos tentáculos, patriarcado y españolismo, nos oprimen aún más formando entre todos ellos una alianza que nos arrebata nuestro derecho a decidir y a ser las dueñas de nuestro futuro.

Por todo esto, porque queremos decidirlo todo, y porque queremos y debemos ser las dueñas de nuestro futuro, el próximo 8 de Marzo vamos a demostrarlo. Vamos a teñir Castilla de morado.

Yesca, la juventud castellana y revolucionaria

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