El Ayuntamiento de Madrid derriba Ofelia Nieto 29 año y medio después

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El Ayuntamiento de Madrid derriba Ofelia Nieto 29 año y medio después

El desalojo y posterior derribo no ha sido comunicado a las tres unidades familiares que viven en el inmueble.

La expropiación forzosa de las viviendas está recurrida por diversos motivos en varias instancias.

La presión vecinal evitó el derribo en agosto de 2013.

Imagen del derribo de Ofelia Nieto 29 / DISO Press - Eliezer Sánchez

Imagen del derribo de Ofelia Nieto 29 / DISO Press – Eliezer Sánchez

Año y medio después, el Ayuntamiento de Madrid ha derribado la vivienda de la calle Ofelia Nieto, 29 y lo ha hecho sin aviso previo. Ocho furgonetas de la policía han acudido a primera hora de la mañana a la vivienda en la que vivían tres ramas de la familia Gracia González con tres menores a su cargo.

A eso de las 13.00, el inmueble ha quedado reducido a escombros, casi seis horas después de que la calle fuera acordonada y las excavadoras y camiones de recogidas de escombros se posicionaran amenazantes en las inmediaciones, tal y como han explicado a eldiario.es miembros de la Asamblea de Tetuan del 15M.

Los agentes han recurrido a una excavadora para intentar derribar la puerta de la vivienda, donde se han encaramado un buen número de activistas para tratar de impedir la demolición. Varios agentes han procedido, minutos después, a bajarlos a la fuerza entre los gritos de los vecinos y algunos de ellos han sido retenidos. Intentaron contener sin éxito el acercamiento de la excavadora al inmueble.

 

A medida que pasaban las horas, ha ido aumentando el número de personas arremolinadas entorno a la vivienda. Primero dentro, antes del desalojo, y después fuera, como ocurrió en agosto de 2013, cuando la resistencia vecinal logró parar la demolición. También se ha podido ver en el lugar a Mauricio Valiente, candidato de Izquierda Unida a la alcaldía de Madrid.

“Anoche supimos que la familia había recibido una llamada anónima que sabía de buena tinta que se iba a proceder al desalojo de la vivienda a las 7 de la mañana. Hablamos con ellos y parecían tranquilos. A todos nos parecía muy marciano”, explica Eva, activista y vecina de Ofelia Nieto.

A la hora prevista, de acuerdo con las declaraciones de los activistas, la policía ha llegado a la zona. En el interior de la vivienda se encontraba entonces una menor. “En algún momento se ha negociado que sacábamos a la niña. y cuando hemos bajado han entrado en masa, a empujones. El sonido era tremendo, horripilante. La casa temblaba. Salvaje”, asegura Eva.

La familia ha podido entrar a sacar algunas pertenencias a primera hora, pero son los operarios los que han vaciado el grueso de la vivienda. En plena calle pueden verse camas y muebles.

 

Según su testimonio, los activistas y vecinos se han puesto en contacto con la policía nacional para denunciar la forma de proceder de la municipal. “La respuesta ha sido que no podemos poner una denuncia vía telefónica, lo cual es falso porque estas denuncias tienen prioridad sobre las físicas una vez que llegas a la comisaría”, apunta.

De acuerdo con diversos testigos, siete de ellos han sido detenidos por la Policía y han sido trasladados a la Comisaría de Moncloa. Uno, dicen los vecinos, es el fotoperiodista Jaime Alekos. La policía nacional confirma el número de arrestados (a primera hora) y argumenta que el desalojo “lo llevaba a cabo la policía municipal”. “No estábamos con dispositivo previsto para este tema”, asegura un agente, que acusa a los activistas que rociar con cubos de gasolina a los policías que intentaban entrar en el inmueble. Sí está previsto un despliegue de UIP en las inmediaciones de la comisaría, “en previsión de apoyo al grupo de detenidos”.

El cordón policial impide acceder a Ofelia Nieto a vecinos y activistas / Andrés Gil

Una de las integrantes de la familia intenta acceder al domicilio para recoger sus pertenencias / Andrés Gil

La expropiación forzosa de la vivienda está recurrida en diversas instancias judiciales, desde los tribunales ordinarios hasta el Superior de Justicia de Madrid y el Tribunal Supremo, por diferentes motivos. De hecho, la pasada semana tuvo lugar la vista sobre uno de los recursos relativos a la retasación del edificio.

Fuentes de la Asamblea de Tetuán del 15M han explicado a eldiario.es que los miembros de la familia no habían sido avisados por el Ayuntamiento, a diferencia de lo que ocurrió en  agosto de 2013 cuando la movilización vecinal evitó el desalojo. El Ayuntamiento tampoco ha ofrecido a las familias una alternativa habitacional.

La familia Gracia González lleva más de diez años tratando de frenar la demolición del que ha sido su hogar desde 1956. El Ayuntamiento de Madrid esgrime para el derribo de su casa que cerca de seis metros cuadrados de la vivienda deben desaparecer para cederlos a la acera. Diversos colectivos denuncian que el objetivo del derribo es la construcción de nuevas viviendas.

Agentes de Policía Municipal ante las personas subidas en una excavadora que trataban de evitar el desalojo de la vivienda en el número 29 de la calle Ofelia Nieto./ EFE-Javier Lizón

Agentes de Policía Municipal ante las personas subidas en una excavadora que trataban de evitar el desalojo de la vivienda de la calle Ofelia Nieto 29EFE/Javier Lizón

MADRID.- El edificio de Ofelia Nieto 29, que se había convertido en símbolo de la lucha antidesahucios, ha sido derribado. El Ayuntamiento de Madrid ha enviado una excavadora para tirar abajo la vivienda y desahuciar, de esta manera, a una familia con tres menores. Fuentes policiales han informado de que hay once detenidos.

“Arrancaron de cuajo la puerta con la ayuda de una excavadora”, ha señalado Ángeles Gracia, una de las propietarias de la vivienda, 
que ha asegurado que los agentes llegaron a la vivienda “sin previo aviso” y “sin ninguna notificación u orden de entrada”. 

Fuentes policiales han informado que hay once detenidos, y que las detenciones se han producido después de que estas personas “rociaran con gasolina la ropa” de varios agentes de Policía, sin que ninguno de ellos resultase afectado. El medio de comunicación Periodismo Humano informa que uno de ellos es el periodista Jaime Alekos.

La difusión por las redes sociales de la llegada de casi una decena de furgones policiales y vehículos de obra a la vivienda de Ofelia Nieto bajo la etiqueta #ON29 ha provocado una gran movilización. Decenas de activistas y vecinos han acudido para ofrecer su apoyo e intentar frenar el derribo. De hecho, a las 10.30 de la mañana alrededor de 10 personas han conseguido subirse a la excavadora parar tratar de impedir que llevara a cabo su cometido.

Sobre la vivienda pesaba una sentencia judicial de expropiación, en base a un plan de desarrollo urbanístico, por el que el Ayuntamiento expropió numerosas viviendas y ha realojado a 15 familias. En el caso de la vivienda de la calle Ofelia Nieto 29, son seis metros cuadrados los que interfieren en el diseño de la acerca que refleja el plan urbanístico.

Desde el Ayuntamiento de Madrid señalan que “la demolición de la edificación de la vivienda situada en la calle Ofelia Nieto, 29 no se realiza únicamente para la urbanización de 6 metros de acera sino que permitirá el remate de esta actuación urbanística”.

Tres unidades de la familia Gracia González llevan más de 50 años viviendo en la casa del barrio de Tetuán. Desde julio de 2013 resisten en la vivienda cuando un auto judicial emitía una orden de desahucio y “autorizó la entrada en domicilio”. En el mes de agosto el Ayuntamiento notificó a la familia que para el día 14 deberían haber trasladado sus muebles y abandonado la vivienda y que de no ser así desde la administración podrían recurrir a las Fuerzas de Seguridad para proceder al desalojo.

La entrada en el domicilio no llegó a realizarse ya que multitud de personas se movilizaron, desde la Asamblea de Tetuán y la Plataforma Stop Desahucios, para acompañar a la familia día y noche, y evitar que la fuerzas policiales procedieran al desahucio. Se hizo famosa entonces la consigna “Ofelia resiste” y esta lucha se convertía en símbolo de la resistencia popular contra los desahucios. Hoy, el Ayuntamiento, ha derribado el edificio, pero el símbolo permanece.

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