Juicio contra INFOSA por despedir a un bombero forestal tras el cierre del retén de Navalcarnero

Comparte este artículo:

Medio centenar de personas se congregó ante el Juzgado de lo Social de Móstoles para apoyar a David Mediero (Brutus). Como demandante, acudía con motivo del juicio contra la empresa Ingeniería Forestal S.A, por despido nulo. David Mediero califica su despido como represalias por su actividad sindical en CNT.

A las doce de la mañana, y tras un intento fallido de conciliación, comenzó el juicio por despido nulo interpuesto por David Mediero contra la empresa INFOSA (Ingeniería Forestal S.A.).

Las líneas fundamentales alegadas en la contestación de los demandados se basaban en una supuesta igualdad de trato para todos los trabajadores del retén de inmediata eliminación de Navalcarnero; que, además, el demandante no se había puesto en contacto con la empresa para aceptar las nuevas condiciones de trabajo. Argumentaba por añadidura la defensa que el escaso espacio de tiempo que se dio a los trabajadores para poder pactar el cambio en sus condiciones laborales se debió a que no tuvieron conocimiento del cese de la actividad del retén hasta el 31 de marzo de 2014, día en que se lo comunicaron a los trabajadores.

Estas afirmaciones fueron desmontadas en el tribunal por los testigos que la propia demandada había solicitado como prueba.

 

El abogado del demandante insistió en su réplica en ideas claras y concisas: que fue la propia empresa la que cortó toda comunicación con David —quien puede aportar el envío de un burofax con fecha del 1 de abril, además de intentar acordar nuevamente el cuatro de abril una reunión con la empresa; que el trabajador necesitaba ese plazo (el que media entre el día 31 de marzo y el 4 de abril) para tomar una decisión meditada, puesto que el cambio que la empresa le había propuesto suponía un daño considerable en sus condiciones laborales. Afirmó el abogado de David Mediero que esta solicitud de mayor información así como su actividad sindical fueron las causas que condujeron a su despido.

Durante la prueba testifical, pasó a testificar Juan Carlos Martín Simón, que fue llamado por INFOSA en calidad de Presidente del Comité de Empresa. El testigo situó entre febrero y marzo del 2014 la fecha en la que se había enterado de que el retén de Navalcarnero iba a ser suprimido, afirmación que como señaló el abogando del demandante contradecía el carácter de urgencia que el abogado de INFOSA había alegado anteriormente. Del mismo modo, Martín Simón se vio obligado a reconocer que figuraba como demandado en otro procedimiento por el sindicato CNT, por lo que su credibilidad como testigo quedó disminuída.

En segundo lugar testificó María Isabel Monte García, también llamada por la empresa demandada. Monte García formó parte del retén de Navalcarnero al que pertenecía David Mediero, y fue una de las trabajadoras que aceptó las nuevas condiciones establecidas por la empresa. En su testimonio reconoció que antes del 31 de marzo ya se escuchaban comentarios de que dicho retén iba a ser suprimido, y añadió que aceptó las nuevas condiciones propuestas porque sabía, tal y como señaló en el acto de juicio, que «o lo aceptas o te vas a tu casa» (y entrecomillamos las palabras literales de la testigo para que sean prueba tanto del gravísimo ataque a los derechos laborales como de la situación declarada de coacción a los trabajadores).

Sobre esta declaración señaló acertadamente el abogado del demandante en sus conclusiones finales que no puede entenderse que exista libertad para aceptar las nuevas condiciones que se habían ofrecido a los trabajadores cuando el miedo o la amenaza de despido es, al margen de las prácticas que encajarían en la jurisdicción penal, la forma de coerción más contundente que se puede tener sobre los trabajadores. Las líneas de defensa de INFOSA quedaban pues gravemente socavadas con la actuación de los dos testigos que ella misma llamó a declarar.

En último lugar testificó Julio Llañez Romero, llamado a instancias del demandante, quien declaró que tanto él como David se pusieron en contacto el día cuatro de abril con la empresa, y que mientras a él le concedieron una cita para ese mismo día para ir a firmar las nuevas condiciones, a David no se la dieron.

En las conclusiones el abogado del demandante volvió a recordar que la empresa demandada —Ingenierías Forestales S.A.— ya había sido condenada en 2013 en el mismo juzgado por el delito de vulneración de derechos sindicales.

Tanto demandada como demandante elevaron a definitivas sus pretensiones y el juicio quedó visto para sentencia un poco después de las 13 horas.

A la salida de los juzgados David Mediero fue recibido entre aplausos por los compañeros y amigos que allí estaban congregados.

Fotos: Sara Díaz

 

Comparte este artículo: