La ‘marea verde’ ondea de nuevo contra Wert y su reforma universitaria

Comparte este artículo:

MADRID.- Contra la “elitización” de la formación superior y la conversión de las universidades “en empresas de servicios educativos”. La marea verde volverá a ondear este viernes para protestar contra la nueva reforma de José Ignacio Wert, que permitirá a los centros reducir la duración de las carreras para ampliar la de los máster. Una medida que, según denuncia la oposición, los sindicatos y los alumnos, encarecerá el sistema e impedirá el acceso de los “hijos de los trabajadores” a una educación de calidad y con la suficiente especialización para acceder a puestos de trabajo cualificados.

El titular de Educación llevará previsiblemente este viernes al Consejo de Ministros el real decreto que modifica la ordenación de las enseñanzas universitarias oficiales así como las de doctorado. Por ello, CCOO, UGT, CSI-F y CSIG han convocado a las 12:00 horas una concentración ante los rectorados de las universidades españolas para protestar por la previsible aprobación de la normativa. El Sindicato de Estudiantes, por su parte, dará una rueda de prensa, a las 11.00 horas, frente al correspondiente Ministerio para analizar la situación.

Hasta ahora, para obtener un título de Grado —antiguas diplomaturas o licenciaturas— se requería haber aprobado 240 créditos. Para acceder a un doctorado, se necesitaba, además, haber cursado un Máster de 60 créditos. Con la nueva normativa de Wert, seguirá siendo necesario sumar 300 créditos para acceder a estos estudios superiores. Pero las universidades podrán decidir si reducen los grados de cuatro a tres años, en cuyo caso constarían de entre 180 y 240 créditos y se ampliarían los máster a entre 60 y 120 créditos.

Todo, para “garantizar la internacionalización de los estudiantes que hayan cursado sus titulaciones en el marco europeo del Espacio Europeo de Educación Superior” (Plan Bolonia), reza el borrador del real decreto. Sin embargo, el propio Consejo de Estado dictaminó en contra, porque —dicen— la pretendida homologación con Europa difícilmente se podrá alcanzar “si dentro de nuestro propio país podría darse el caso de que en un mismo título tuviera una duración diferente en una universidad y otra”.

Además, el órgano consultivo pedía “un acuerdo general de las fuerzas políticas y sociales”; un acuerdo al que no se ha llegado. De hecho, la portavoz socialista de Universidades, Angelina Costa, ha registrado una proposición no de ley en el Congreso en el que pide la paralización de la reforma porque, dice, tendrá efectos negativos “en el aumento de los precios de las matrículas, en la igualdad de oportunidades y en el acceso al empleo de los titulados”. Izquierda Unida, por su parte, considera que supondrá “la expulsión de estudiantes, el despido de profesorado y la eliminación de carreras”.

Los grados tendrán un “carácter básico y generalista” que impedirá acceder a puestos de trabajo cualificados y especializados

El Sindicato de Estudiantes (SE) lo resume con una palabra: la reforma universitaria de Wert supondrá la “elitización” de la Educación. Y es que, denuncian en un comunicado, los grados tendrán un “carácter ‘básico’ y ‘generalista’ [términos extraídos también del borrador del real decreto]; es decir, que no serán suficientes para adquirir la cualificación necesaria para desempeñar una profesión de alta cualificación en el mercado laboral”. “Para obtener esa cualificación ‘especializada’ será necesario cursar un máster que pasará de la duración actual de un año a dos años, con el correspondiente desembolso económico”, especifican. El coste del mismo, que ya oscila entre los 4.000 y 7.000 euros anuales –tomando como ejemplo la Universidad Complutense de Madrid-, se duplicará.

“El Gobierno del PP y su lamentable Ministro de Educación, José Ignacio Wert, quieren acabar con una de las conquistas más importantes para los jóvenes y los trabajadores: el acceso a la formación superior para la inmensa mayoría de las familias”, denuncia el SE. “Quieren volver al modelo en el que solamente una minoría de privilegiados pueda acceder a la formación superior porque son los únicos que tienen garantizados buenos puestos de trabajo”, agrega.

Una “imprudencia” de Wert

Por su parte, los sindicatos CCOO, UGT, CSI-F Y CSIG critican que la decisión del ministerio se ha efectuado “sin evaluar los nuevos grados” (que comenzaron a implantarse en 2007 en el marco del Plan Bolonia) y “sin debate con la comunidad universitaria, sin debate político ni social, sin una evaluación de la implantación de la última modificación legislativa y sin una justificación creíble de sus propuestas”.

La Conferencia de Rectores de Universidades Españolas (CRUE) –que ya instó en octubre al Ministerio de Educación a actuar “sin prisas— también considera una “imprudencia” reformar el sistema de titulaciones universitarias “cuando apena han finalizado sus estudios las primeras generaciones del Plan Bolonia y todavía quedan estudiantes del plan anterior en las universidades”. “No se ha hecho estudio previo y las indicadores previos que tenemos lo desaconsejan“, aseguraban algunos de los rectores de la conferencia, cuya opinión es que la nueva normativa generará “caos” en las universidades y en el reconocimiento de los títulos, concluyen.

Comparte este artículo: