Mas rehace el pacto con ERC y convoca para el 27-S

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El proceso soberanista sale del bache y fija un rumbo todavía por definir. Pero lo fija. El president Artur Mas y el líder de ERC, Oriol Junqueras, junto a las principales caras del soberanismo ciudadano, llegaron ayer a un acuerdo por el que ambas partes ceden a cambio de convocar de nuevo a las urnas el próximo 27 de septiembre para buscar una mayoría absoluta de diputados a favor de la independencia. Antes, se culminará la preparación de las «estructuras de Estado». Mas acepta que no habrá una lista conjunta. Junqueras asume que las elecciones no serán ya mismo -como exigían tanto ERC como la ANC, Òmnium y los municipios independentistas- y tendrá que tragarse un sapo enorme: el apoyo a los presupuestos de este año, denostados por su partido por «incumplibles» y dependientes del Estado.

La cita de ayer tenía que ser la definitiva. Precisamente la votación de los presupuestos el próximo lunes en el Parlament (en las sesiones en las que las cuentas iban a ser derrotadas por la oposición, incluida ERC) hacía inmiente la necesidad de tomar decisiones.

Y como afirmó Mas en términos posibilistas en su comparecencia posterior, era mejor la cesión mutua que el choque, que paralizaba casi definitivamente el proceso. «Se ha rehecho el pacto de unidad», proclamó. Anoche en Convergència la satisfacción era más que evidente, por haber salvado el sudoku con ERC y con las entidades que presionaban a Mas para que convocara los comicios. Y por salvar también las relaciones con Unió, que según Mas avaló el acuerdo de ayer. El president invitó a los democristianos a sumarse también al barco de la candidatura independentista que dijo estar totalmente dispuesto a encabezar.

«APROBADO ALTO» PARA ERC / Junqueras, por su parte, recurrió a la comparación con el acuerdo que se suscribió en diciembre del 2013 sobre la fecha y la pregunta del 9-N. «Lo que entonces se acordó no era lo que quería Esquerra. Pero al ser fruto de un acuerdo se convirtió, de inmediato, en algo mucho mejor que lo que proponíamos», aseveró. Hizo el republicano un sucinto repaso de los términos del acuerdo y destacó el que se haya fijado una fecha, inamovible y, por tanto, no sujeta a ulteriores negociaciones, así como a la hoja de ruta común que se redactará. Si a ello se suma que cae el veto a poder realizar la lista que le plazca -es decir, de llevar a cabo la CiU de izquierdas que tiene en mente-, el balance podría parecer satisfactorio. «Un aprobado alto», dijo una fuente de Esquerra a este diario como valoración del pacto. ¿Dónde flaquea, para los propios republicanos? Ese apoyo que tendrá que entregarse a los presupuestos del 2015. «No serán los actuales, se renegociarán», explicó Junqueras. Pero lo cierto es que ahora caen como una losa aquellas aseveraciones sobre la imposibilidad de que ERC volviera a aprobar «unos presupuestos autonómicos» proferidas tanto por el propio presidente de ERC como por el resto de cuadros del partido. Unas cuentas, las del 2015, que, ante los evidentes problemas de caja que tiene la Generalitat, se antojan incapaces de contentar a los sectores más desfavorecidos.

PACTOS LOCALES EN EL ALERO / El líder de ERC también tiró agua al vino a otro acuerdo anunciado minutos antes por Mas: que tras las municipales ambos partidos priorizarán pactos conjuntos. Junqueras matizó: «Cada ciudad es un mundo». «Priorizar acuerdos poselectorales con quienes están a favor del proceso será un criterio importante pero no único», subrayaban anoche fuentes de los republicanos.

Para rehacer puentes, antes de los comicios Mas se comprometió a forjar estructuras de Estado, culminar leyes, incluida la asignatura pendiente de disponer de normativa electoral, priorizar la lucha contra la pobreza (ERC ha denunciado en este terreno graves incumplimientos del Govern) y priorizar que el próximo curso escolar se emprenda solo bajo la ley catalana.

Ayer se pactó el cuándo y el cómo. Falta un pequeño gran detalle: el qué. ¿Qué dirá ese punto común del programa electoral? ¿Hasta qué punto concretará que si hay mayoría se «ejercerá» de inmediato la independencia, como dijo Junqueras? Esa negociación, en la que ambos dijeron que está la CUP, queda pendiente. Y no es menor.

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