Las encuestas como instrumento de manipulación socio-política.

Comparte este artículo:

Hace unos años las encuestas sobre cuestiones socio-políticas-electorales, sin renunciar a tener una cierta influencia en el sentido del voto, tenían el objetivo principal de informar de cuáles eran los resultados -previsibles- en ese momento, de realizarse una consulta electoral. Las empresas encargadas de tales trabajos basaban su credibilidad en el grado de acierto que obtenían, y cuando este era significativamente malo, se veían obligadas a dar algún tipo de explicación. La parte fundamental de su negocio residía en la capacidad de acierto.

https://ignaciotrillo.files.wordpress.com/2013/03/el-roto-votos.jpg

En los últimos tiempos, muy particularmente desde la puesta en marcha del proceso soberanista en Cataluña y la aparición de Podemos como nuevo producto político-electoral, auspiciado por un sector de los medios de comunicación del Sistema, las encuestas se han convertido en un puro y duro instrumento de presión político-electoral.

El domingo siete de septiembre de 2014, el diario “El País”, destacaba a cuatro columnas en su portada la siguiente información, obtenida según la misma fuente de un sondeo de Metroscopia:

Una mayoría de catalanes quiere respetar el fallo del Constitucional” y añadía “Sólo el 23% defiende la consulta aunque el Tribunal lo prohíba”.

Finalmente el 9 de noviembre de 2014, a pesar de la prohibición del Constitucional, hubo consulta, por cierto en unas condiciones bastante adversas y plagadas de amenazas. 2.320.000 fueron a votar, es decir un 38% de los potenciales votantes, es decir más de 15 puntos por encima de las previsiones de “El País”. Hay que destacar además que el cuerpo electoral se vio significativamente aumentado por la incorporación del voto etario de 16-17 años y de un sector de los inmigrantes. Un dato importante es que entre esos sectores la participación fue más baja que la media.

Posteriormente diversos medios, incluyendo el referido diario, se hicieron amplio eco del Navarrómetro y del Euskobarómetro, que daban como primera y segunda fuerza respectivamente, en unas hipotéticas elecciones en esas Comunidades Autónomas, a Podemos.

Las bases de datos y la metodología de las referidas encuestas no están muy lejanas de la metodología de consultar “la bola de cristal”, pero para los medios de comunicación del Sistema Español, cuando se trata de defender sus intereses estratégicos, todo vale.

Se viene hablando mucho de la corrupción, entre los políticos y en el sistema financiero, lo cual es muy cierto, pero ha llegado ya la hora de hablar en profundidad de la corrupción absolutamente rampante y burda en los medios de comunicación, porque sin esa, las otras difícilmente podrían sobrevivir.

La lucha contra la corrupción tiene que ser global, porque ésta es sistémica y afecta de manera más que significativa al núcleo duro del Régimen y también del Sistema; nos estamos refiriendo al aparato policial, a la Administración de Justicia, a las Fuerzas Armadas…

Sólo a través de un cambio de Régimen, del cambio de Régimen que da vida y sustento a la corrupción, podremos tener las condiciones adecuadas para combatirla.

Izquierda Castellana.

 

Castilla a 9 de enero de 2015

 

Comparte este artículo: