Sobre la Operación Pandora contra el movimiento libertario

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El pasado martes 16 de diciembre, fueron detenidas en Madrid y Barcelona 11 personas -7 mujeres y 4 hombres- en el marco de la llamada ‘Operación Pandora’, decretada por la Audiencia Nacional española (anteriormente conocida como Tribunal de Orden Público franquista). El inmenso despliegue policial, en el que trabajaron conjuntamente más de 700 agentes de Mossos d’Esquadra y Guardia Civil, se centró especialmente en el registro de diferentes ateneos libertarios y centros sociales catalanes, incautándose de material tan ‘peligroso’ como ordenadores portátiles y cuadernos.

A pesar de publicarse en los medios del Régimen como una operación “contra el terrorismo anarquista” (vemos de nuevo cómo en esos medios no se respeta la presunción de inocencia, salvo que se trate de asesinos neonazis), en ningún momento han sido capaces de indicar cuáles son los hechos concretos que se les imputan, llegándose incluso a inventar un supuesto grupo terrorista que actuaría bajo el nombre de “Grupos Anarquistas Coordinados”. Como vemos, primero se detiene y se criminaliza, y posteriormente se inventa una versión oficial y se buscan las pruebas.

Desde Yesca, creemos necesario hacer una serie de valoraciones ante estos hechos tan graves.

–   En primer lugar, expresar nuestra solidaridad con las personas afectadas por esta operación, así como quiénes han visto sus locales y viviendas asaltadas por la policía autonómica española, en busca de falsas pruebas.


–   En segundo lugar, denunciar una vez más la existencia de una Ley Antiterrorista que vulnera los derechos humanos más fundamentales, bajo la cual se ha amparado la tortura a detenid@s en diferentes casos verificados, como se vió tras el macrojuicio a jóvenes vasc@s del año pasado. Denunciamos también el papel de unos medios cómplices con todos estos montajes que sólo buscan crear una imagen del “enemigo” para justificar el atropello de las libertades. Una vez más, vemos como se detiene aleatoriamente sin necesidad de demostrar un delito. Cabe recordar, por ejemplo, el caso hace años de la joven Núria Pórtulas, que pasó cuatro meses en prisión hasta que fue finalmente absuelta. O sin irnos tan lejos el caso del joven vallekano Alfon, que pasó casi dos meses en régimen de aislamiento y que aún hoy se encuentra pendiente de sentencia por participar en una huelga general.   

–   En tercer lugar, entendemos que estas detenciones se producen como parte de una campaña de terror y justificación de la recién aprobada Ley Mordaza, que no es sino la antesala de la futura represión que nos espera. El Estado español necesita reforzar su represión ante lo que está por venir en los próximos años, con una crisis estructural y sistémica que se va a profundizar y diferentes movimientos populares rupturistas en auge, y para ello no le importa quitarse la careta democrática y acabar con las libertades formales de su Régimen burgués.

–   Por último, creemos imprescindible que ante casos como este, que ni es el primero ni va a ser el último, se de una respuesta inmediata y lo más amplia y masiva posible, como la que se dio en las horas posteriores a las detenciones, principalmente en Cataluña. La unidad popular ante la represión va a ser clave para frenar la oleada represiva y desmontar la versión oficial de los medios del Régimen. Sabemos que estos medios (incluso los que ahora pueden aparecer como ‘progres’) van a ejercer el papel para el cual están diseñados, que no es otro que el de difundir la mentira y distorsionar la realidad. Es por eso que la calle, el movimiento popular, y las organizaciones políticas y sindicales, tienen el deber de no callarse ante estos hechos. En esta ocasión se actúa contra el movimiento libertario, posiblemente por dos motivos concretos: por un lado, es un movimiento que resulta más fácil de criminalizar en los medios ante el conjunto de la sociedad y al mismo le puede resultar más difícil ejercer una defensa contundente; por el otro, el discurso que plantea el movimiento libertario es un discurso que va a dificultar muchísimo el trabajo de toda la izquierda reformista que quiera reconducir la lucha contra este Régimen hacia una Segunda Transición y por ello les resulta peligroso. En el momento actual, solo existen dos lados en la barricada; el de quiénes estamos por el fin de este Régimen, y el de quiénes están por reformarlo e integrarse en él, asegurando su supervivencia. Cualquiera que se encuentre en nuestro lado de la misma está en la diana para ser posible víctima de esta represión. Quienes se posicionan por participar de la reforma de este Régimen, no han hecho más que empezar a demostrarnos de qué lado están, con su silencio de estos días.

Castilla, a 24 de Diciembre de 2014
Yesca, la juventud castellana y revolucionari

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