Todo huele a podrido en la Jefatura Superior de Policía y Delegación del Gobierno en Madrid.

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Según informaciones recogidas de fuentes policiales, en el programa de Onda Cero –Al Primer Toque-, no hay indicio alguno de que los de Riazor Blues quedaran para pelearse con el Frente Atlético. De lo que sí había conocimiento es de un mensaje que el Frente Atlético difundió entre sus miembros con el siguiente contenido: Hemos quedado a las siete en el lugar habitual. Sed puntuales. Prietas las filas. Atleti o muerte

O sea, que la Jefatura Superior de Policía y Delegación del Gobierno en Madrid conocían perfectamente que los nazi-asesinos se estaban organizando para salir de cacería.

La delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes y el jefe superior de Policía de Madrid, Alfonso Fernández Díez.

El conductor de uno de los autobuses que trajo a los hinchas coruñeses de Riazor Blues, por su parte declaró a la emisora de la COPE en A Coruña lo siguiente : “Los medios están expresando cosas que realmente son mentira. Nosotros en ningún momento hemos visto barras de hierro a la hora de recoger a los chavales, ni armas blancas, ni nada de nada. Es más, nosotros ni siquiera hemos abierto los maleteros.”

Por otro lado, según parece, fuentes del Atlético de Madrid han referido el sábado 29 de noviembre por la tarde, la víspera de la agresión nazi con resultado de muerte, advirtieron a los miembros de la policía habituales del Manzanares que los del Frente Atlético habían quedado “para desayunar a las 7 de la mañana” en los alrededores del estadio.

El S.U.P. de Galicia y la Delegación del Gobierno en esa Comunidad también han informado, en contra de la versión de la Delegación y Jefatura de Policía de Madrid, que comunicaron en tiempo y forma sobre el desplazamiento a Madrid de al menos un autobús de seguidores del Riazor Blues.

El contexto está claro: Delegación de Gobierno y Jefatura Superior de Policía en Madrid conocían perfectamente que los lobos-nazis estaban organizados para desayunar -cazar- y que los “corderos” venían de camino adecuadamente indefensos.

Cuando la Delegación del Gobierno en Madrid quiere, organiza en pocas horas dispositivos policiales de cientos de efectivos; así ocurre con todas las movilizaciones de carácter socio-político rupturista. Pero en esta ocasión no tenían otro interés que el de dejar hacer.

Pero en los hechos ocurridos el pasado domingo 30 de noviembre no sólo hay una obvia complicidad de algunas instituciones del Estado, sino también de la mayoría de los medios de comunicación. La difusión de la información sobre el asesinato de Jimmy fue encriptada en una general totalmente falsa, filtrada por fuentes policiales, tal como se demostró inmediatamente después de una somerísima investigación, en la que se decía que los “incidentes” eran el fruto de una pelea previamente concertada entre ambos grupos. Se trata de quitar todo contenido ideológico al conflicto, fascismo-antifascismo, que se da también entre los seguidores de los equipos de fútbol. Eso sí, a costa de faltar absolutamente a la verdad y al mínimo rigor informativo. Lo cual es otra forma de corrupción, tan grave al menos, como la de la apropiación indebida de recursos públicos.

La Delegada del Gobierno en Madrid y el Jefe Superior de Policía en esa Comunidad están siendo investigados por una querella criminal interpuesta por la Coordinadora 25S por conculcación de derechos fundamentales de l@s ciudadan@s.

En el caso del Jefe Superior de Policía en Madrid, que anteriormente ocupó ese puesto año 2003-2004 en la Comunidad de Castilla y León, l@s vecin@s del barrio de Pajarillos recuerdan perfectamente la impunidad de la que gozaban durante su mandato las bandas de narcotraficantes en la zona y la brutalidad con la que era tratado el movimiento social contra el narcotráfico, la corrupción y la especulación.

Como decíamos, la apropiación indebida de dinero público es un gravísimo problema de corrupción, pero que no nos engañen: hay otras formas de expresión de esa lacra sistémica del Régimen de similar o peor gravedad, entre ellas la utilización de las Fuerzas de Orden Público al servicio del mal y la manipulación sistémica de la mayoría de los medios de comunicación.

Izquierda Castellana

Castilla a 5 de diciembre de 2014

 

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