Suspendido el desahucio de Aroa y su familia

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A las 7:00h. de la mañana, efectivos de la Policía Nacional y la Unidad Antidisturbios comenzaban a acordonar la calle, con más de una docena de furgonetas y cerca de cincuenta agentes de ambos cuerpos, con apoyo complementario de la Policía Municipal. Todo hacía temer lo peor.

En los días y semanas precedentes Bankia se había negado a negociar una solución habitacional para Aroa, su pareja y los tres menores a su cargo, de ocho, siete y tres años. Ella y la plataforma Stop Desahucios reclamaban un alquiler social a la entidad, recordando que existen miles de viviendas vacías en el municipio y miles de personas que no pueden acceder a un techo, vulnerando un derecho reconocido por la propia Constitución. El último intento de negociación con la entidad se produjo el pasado martes 25, cuando la sucursal decidió no dejar siquiera acceder a la oficina a la familia, junto a su abogada, Sol García, que finalmente fueron recibidas tras la mediación de la policía nacional. De nada sirvió.

La calle sitiada

En la mañana de hoy, jueves, los activistas que iban llegando a la calle Paseo de Arroyomolinos se han encontrado un despliegue policial sin precedentes en el municipio, compuesto por más de una treintena de policías antidisturbios y otros tantos policías nacionales, acordonando la manzana que daba acceso a la zona del portal de la familia afectada. En el interior de la vivienda, una decena de activistas de Stop Desahucios acompañaban a la familia desde la noche anterior. En la confluencia de las calles Paseo de Arroyomolinos y Huesca, se iba juntando una concentración con más de un centenar de personas, que no han dejado de corear lemas como “Este desahucio, lo vamos a parar”, “Rescatan al banquero, desahucian al obrero” o “Tenemos la solución, los banqueros a prisión”. La policía antidisturbios formaba una barrera que impedía acercarse al portal de la familia afectada.

Se confirma la suspensión

En torno a las diez de la mañana, cuando ya habían pasado dos horas del anunciado desahucio, toda la calle estaba pendiente de los acontecimientos: nutridos grupos de vecinos se arromolinaban en los alrededores. Muchas familias asomadas a las ventanas, varias de ellas aplaudiendo a las personas que intentaban paralizar el desahucio, se acercaron a animar  interesándose por el caso de Aroa y su familia. En esos momentos, un mando de la policía nacional se ha acercado a la concentración para informar de la suspensión del lanzamiento del desahucio por orden judicial al menos durante el plazo de dos meses, y pidiendo a la gente que se dispersara para recuperar la normalidad. Los ciudadanos concentrados se han negado, y han exigido que se fueran quienes no viven con nosotros, en Móstoles, en referencia a las unidades antidisturbios. La gente estallaba en aplausos y gritos de Sí se puede mientras comenzaba la retirada de las balizas y de los efectivos policiales que cerraban el acceso a la calle Paseo de Arroyomolinos.

Los activistas que se encontraban en la vivienda, así como los afectados, se han fundido en un emotivo abrazo con las personas que, pese al frío y la lluvia, no han faltado a la cita para arropar a una familia con niños a su cargo, que se quedaba en la calle en pleno invierno.

Video: Pedro Gata/ Alberto Astudillo

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