El grupo Stop Desahucios 15-M ‘toma’ el ‘Wall Street’ de las Delicias

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Una manifestante coloca heces simuladas en un cajero. Foto: últimoCero

La protesta, enmarcada en la Semana de Lucha por la Dignidad y contra la Corrupción, ha recorrido la docena de entidades financieras que jalonan la Avenida de Segovia del populoso barrio vallisoletano

Valladolid

La Avenida de Segovia en Valladolid es el ‘corazón financiero’ del barrio de las Delicias. En esta arteria se concentran más de una docena de entidades financieras y el grupo Stop Desahucios del 15M ha recorrido este ‘Wall Street delicioso’ haciendo paradas en cada una de ellas para gritar alto y claro un rotundo no a la especulación y los desahucios, a la corrupción y la estafa de los rescates bancarios que no han impedido que, a diario, se sigan produciendo desahucios.

Enmarcada en la Semana de Lucha por la Dignidad y contra la Corrupción bajo el lema “Pan, trabajo, techo… dignidad”, a la pacífica y colorida protesta no le ha faltado detalle. Un ciego coplero y su lazarillo han cantado, entidad por entidad,  las verdades del barquero que han provocado el naufragio de muchas familias con la pérdida de sus viviendas. Se han repartido sobres con billetes de 100, 200 y 500 euros, tarjetas Black “ta tó pagao’ de la extinta Caja Madrid y se han precintado (simbólicamente y ante la atenta mirada de una dotación policial) las entradas a las sucursales de toda la avenida.

Algunos de los participantes en la protesta. Foto: últimoCero

Pero ha habido más. En cada parada, algunos de los damnificados por la burbuja inmobiliaria, han podido contar, muchos de ellos emocionados, su historia personal. Una historia que se repite y a la que sólo parece querer poner freno “la solidaridad de los integrantes del grupo Stop Desahucios”, a los que todos y cada uno han agradecido efusivamente su apoyo y compromiso.

La marcha de la protesta se inició alrededor de las 11,30 horas en la confluencia de la Avenida de Segovia con la calle Canterac con la primera actuación del ciego y su lazarillo. La cercana oficina  del BBVA fue su primer objetivo. Pegatinas con la leyenda “Esta entidad bancaria engaña, estafa y deja a la gente en la calle” empapelaron en un abrir y cerrar de ojos los escaparates donde se anuncian milagrosos planes de pensiones o créditos salvadores.

Mientras los cajeros, también empapelados y precintados, lucían unas vistosas heces (una fórmula magistral muy similar en apariencia a un excremento humano), en los escaparates de colocaban distintos pequeños paneles sobre las “tarjetas Black de la vergüenza”, el importe exacto de los rescates bancarios… que la abogada Doris Benegas, se encargaba de explicar a la nutrida comitiva que protagonizó la protesta.

La movilización culminó en la Plaza del Carmen con un improvisado juicio. Tres peleles (dos que representaban a anónimos ciudadanos víctimas de las ejecuciones hipotecarias y un tercero con una careta de Rodrigo Rato) fueron juzgados por los manifestantes. El ex ministro popular y dirigente de Bankia, beneficiario de las ilegales tarjetas opacas emitidas por la entidad que dirigió acabó colgado entre aplausos.

En el acto final, en el que se pudieron degustar unas sopas de ajo elaboradas por el grupo Tejiendo Redes del barrio, se guardó un emotivo minuto de silencio por todos aquellos que víctimas de un desahucio no han encontrado más salida que acabar con su vida.

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