NO A LA GUERRA

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El imperialismo da pasos, cada vez más acelerados, hacia la creación de un escenario de guerra global como única alternativa a la profudisima crisis por la que atraviesa, especialmente en el plano económico.


La hegemonía militar y mediática que aún mantienen a nivel mundial les permite andar ese camino sin graves repercusiones sociales, al menos de momento, en el mundo occidental.

– La utilización del atentado de Boston, cuyo origen cada día es más confuso, por parte dela administración Obama para crear un ambiente guerrerista y de excepcionalidad en la sociedad norteamericana.
– La intervención militar directa ya sin disimulos en el conflicto sirio, que inevitablemente supondrá la conversión de éste, antes o despúes, en una guerra regional.
– La subida de varios escalones en la tensión militar en la península de Corea y por extensión en toda la zona.
– El apoyo imperial a la línea de abrir un nuevo proceso de confrontación en Venezuela con el poder legítimamente constituido, con similares características a las que llevaron al golpe de Estado contra Chávez o el golpe en 1973 contra Allende.

Estos son algunos de los elementos que configuran esta coyuntura de extensión y profundización de la guerra como opción prioritaria en el que el imperialismo angloamericano nos ha metido.

En la declaración política de IzCa de octubre de 2008, cuando Obama aún era candidato a la Presidencia y muchos nos lo vendían como una esperanza para la humanidad, decíamos:

 

El capitalismo imperialista ha intentado dar un alternativa, según sus intereses, a esa crisis, en base a la llamada globalización neoliberal, con todo lo que ello significa, incluyendo la militarización de la crisis y la expansión de la guerra. La fórmula no les está dando los resultados apetecidos y la crisis se profundiza; y el imperialismo está preparándose para dar un paso adelante en la profundización de su estrategia guerrerista, incluyendo en esa estrategia guerrerista de nuevo a Latinoamérica. La reactivación de la IV Flota no es más que una expresión de esa política.

El candidato demócrata Obama a la presidencia de los EEUU, es una pieza importante en el relanzamiento de esa estrategia imperial, éso sí, intentando una recomposición de la legitimidad social en EEUU para esa política y también en una buena parte de la Europa capitalista.

La operación mediática puesta en marcha este verano con la gira de Obama por las grandes potencias capitalistas europeas es una clara expresión de lo que decimos.

Que nadie se llame a engaño, Obama no es el candidato de ningún proyecto progresista, Obama es el candidato para relegitimar la política imperialista de los EEUU a nivel internacional y especialmente en Europa, además de en su propio país y, por tanto, para reconstruir la unidad del proyecto imperialista global, parcialmente afectado por el mandato de Bush.

L@s antiimperialistas, l@s revolucionari@s, l@s democrátas, hemos de oponernos a la guerra imperialista porque ésta es una tragedia para los Pueblos. Una fuente de sufrimiento y dolor.

 

 


 

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