Teo no está solo

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Hoy cumple una semana acampado frente a Caja Laboral para pedir la dación en pago de su piso • Y espera una respuesta a la petición de que se pare la subasta, que es el 2 de abril
Teo Ochoa (2i.) siempre está acompañado. También le han prestado una estructura de plástico para evitar mojarse. Miguel Ángel Valdivielso
Teo Ochoa (2i.) siempre está acompañado. También le han prestado una estructura de plástico para evitar mojarse. Miguel Ángel Valdivielso

La lluvia, la nieve o el frío no han logrado minar la moral de Teo Ochoa en su primera semana acampado frente a la sucursal de Caja Laboral de la calle Vitoria para pedir la dación en pago de su vivienda por no poder hacer frente a la hipoteca que suscribió con esta entidad financiera. Seguirá allí hasta que no consiga su objetivo porque se siente muy respaldado por los cientos de burgaleses que le han mostrado su apoyo.
Su abogada de oficio cursó el pasado viernes ante los juzgados la petición de paralización de la subasta del piso, prevista para el día 2 de abril, tras conocerse la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que permite a los jueces adoptar medidas cautelares como parar los desalojos si las cláusulas de la hipoteca son abusivas. «Estoy a la espera de una respuesta de la entidad financiera y también de los juzgados. La primera semana de acampada la he llevado bien gracias a toda la gente que me está apoyando», indicó.
Los miembros de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH)hacen turnos para que nunca esté solo, incluso por la noche, y también ciudadanos anónimos se acercan hasta su tienda de campaña y charlan un rato con él. El tema monográfico de la conversación gira en torno a las leyes sobre los desahucios, las declaraciones de los políticos de unas u otras siglas o a la reciente sentencia dictada desde Luxemburgo.
También le llevan comida, ayer incluso una pastelería le envió pasteles, y le han prestado una estructura de plástico de las que se usan en los mercadillos para cubrir los puestos con el objetivo de evitar que se moje. La otra cara de la moneda la pone Caja Laboral que ha cerrado el cajero fuera del horario de atención al público para evitar que entre a resguardarse de la lluvia y el frío. Un letrero dice, irónicamente, que está fuera de servicio.
Además, se han recogido más de 200 firmas de apoyo, que se enviarán a la entidad financiera. Y se que todos podemos ser Teo

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