Aprender de Chavez

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El cuatro de diciembre de 1988, Carlos Andrés Pérez era elegido con el 52,9% de los votos emitidos y con una abstención del 50%, por segunda vez, Presidente de Venezuela, con la tarea de imponer a costa de lo que fuera, un brutal programa neoliberal, tal como estaba aconteciendo en otras zonas de Latino América, auspiciado por el FMI y los EE.UU.


Efectivamente a las pocas semanas de su llegada al poder, se implantó una política económica basada en las tradicionales recetas neoliberales, que ya tan bien conocemos ahora en Europa y especialmente en el Estado Español.


El objetivo principal era la reducción del déficit fiscal al 4%. Ello llevaba aparejado el consiguiente encarecimiento de las prestaciones básicas: electricidad, transporte, gas, alimentación así como recortes brutales y encarecimiento de los servicios públicos.


También se impusieron recortes salariales…..


En un panorama de total corrupción de las organizaciones sindicales y políticas existentes, la respuesta social tuvo que ir articulándose por vías nuevas y de nuevas formas. ¿A que nos recuerda todo esto?


El 27 de febrero de 1989 estalla el Caracazo. Cientos de miles de precarizad@s, desesperad@s por la intensificación de la política de rapiña hacia el Pueblo Trabajador, toman desde los barrios, los cerros, el centro de Caracas que está ubicado principalmente en el valle, expresando su total desesperación y de paso expropiando productos básicos a las grandes cadenas comerciales.


Situación similar se dio en otras muchas grandes ciudades de Venezuela.


La represión fue brutal, las cifras oficiales hablaban alrededor de 300 muertos y mil heridos, pero observadores no gubernamentales suben la cifra de los muertos a más de 3000.


En la represión participaron los diversos cuerpos armados: Ejército; Guardia Nacional, pero la mayor brutalidad correspondió a la Policía Metropolitana de Caracas. En el devenir de la historia se volverá a expresar esa especial vocación represiva y antipopular de la citada fuerza policial.


El llamado Caracazo quedó ahí, como colgado, durante varios meses, pareciera que había sido una gran movilización popular sin continuidad ni repercusiones políticas.


En febrero de 1992, Hugo Chávez encabeza un Pronunciamiento de militares patriotas y antiimperialistas que exigen el cambio de Gobierno y el cambio de Régimen. Son derrotados, momentáneamente, en el plano militar, pero el proceso político por un cambio revolucionario en Venezuela se torna imparable.

 

En 1993, Carlos Andrés Pérez (íntimo amigo de Felipe Gónzalez)  es acusado de corrupción y apartado del cargo. En 1994 es elegido Presidente Rafael Caldera y en 1998 es elegido, por primera vez, Presidente de Venezuela el Comandante Hugo Chávez, que durante más de cinco años había dinamizado y encabezado el movimiento de exigencia de puesta en marcha de un proceso constituyente, que permitiera liquidar el viejo Régimen y construir una nueva república. La República Bolivariana de Venezuela.


Hugo Chávez, tuvo la visión histórica y la capacidad material de aportar de una forma esencial, a la construcción de un Proceso Revolucionario propio, específico para Venezuela, a través de los únicos caminos posibles en ese lugar concreto y en ese momento histórico concreto.


Muchas personas que se autoconsideraban revolucionarias, desconfiaban del proceso bolivariano en Venezuela, porque no se correspondía con sus esquemas mentales apriorísticos de los que es una revolución. Es un mal, el de los recetarios, que suele afectar a gentes que subjetivamente se consideran revolucionaras.


Chávez ha cumplido un gran papel histórico para su Pueblo, para el conjunto de Latino América y del mundo.


A nosotr@s nos queda aprender de su total confianza en el Pueblo, de su coraje para afrontar las tareas revolucionaras y de su plena y total entrega hasta la muerte.


En el Estado Español la demanda de una Revolución Democrática y por la Justicia Social, flota cada vez con más fuerza en el ambiente social. La exigencia de un Proceso Destituyente- Constituyente es cada vez también más fuerte. La corrupción del Gobierno y del Régimen en general, cada vez más evidente.


Hemos de saber encontrar los caminos aquí y ahora que nos conduzcan con éxito, al cambio de sistema.


Castilla a  6 de marzo de 2013

Luis Ocampo

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