Imputado un teniente por el lanzamiento de una pelota de goma que entró en una casa hiriendo a una niña de 5 años

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La familia que sufrió las consecuencias de la represión policial.

 

Ocurrió cuando las movilizaciones del conflicto de la minería estaban en un punto crítico y la marcha de mineros a pie llegaba a Madrid para trasladar al Ministerio de Industria las protestas de la calle. Fue en Pola de Lena en la noche del día cinco de julio de 2012. En plena batalla urbana entre los mineros y la Policía, una pelota de goma de las utilizadas por los antidisturbios entró por la ventana de una habitación en el piso cuarto del edificio número 20 del barrio lenense de Santa Cristina, frente a la autovía. La pelota rompió los cristales y se introdujo en el interior de la habitación. Verónica, de cinco años, estaba en su cama, junto a la ventana y recibió en la cara el impacto de la pelota y de los cristales. Ahora está aún pendiente de una operación de cirugía para reparar la herida que le produjo el impacto y ayer se supo que el juez del Juzgado Número Dos de Pola de Lena acaba de llamar a declarar como imputado al teniente de la Guardia Civil que estaba al mando de la Unidad de intervención (UIP) en aquella noche de batalla urbana.

Tras el suceso, el padre de Verónica llevó inmediatamente a la niña al hospital donde tuvo que ser atendida por un importante corte que el impacto de la pelota y los cristales le habían producido en la cara. Cuando recibió el alta, la familia presentó una demanda en el juzgado Número Dos de Pola de Lena pero tras la instrucción, el asunto fue archivado. Posteriormente, la familia decidió que el asunto no podía quedar así y presentó una querella criminal. Hace cuatro meses el titular del juzgado número dos de Pola de Lena admitió a trámite la querella e imputó al teniente de la Guardia Civil que estaba al mando de la unidad de los antidisturbios que intervino en la batalla campal de Pola de Lena en la noche del cinco al seis de julio de 2012.

Fernando Barutell, el abogado de la familia, confirmó ayer que el guardia civil imputado declarará en el juzgado de Lena el próximo día 14 de este mes. Barutell indicó que en la querella piden que la Guardia Civil tenga más cuidado a la hora de realizar este tipo de intervenciones, así como que se resarza a la niña por los daños causados.

El suceso le produjo a Verónica una cicatriz en la cara que está pendiente de una operación de cirugía estética, pero según señaló, Angelina Céspedes, la madre de la pequeña, el suceso también le afectó de forma importante desde el punto de vista psicológico.

Los mineros cortaron aquella noche el tráfico de la autovía A-66, que une Asturias con la Meseta, y mantuvieron activas las barricadas durante algún tiempo. En la refriega con los antidisturbios resultó herida la niña y una mujer que se encontraba en la ventana de su vivienda.

La Delegación del Gobierno en Asturias culpó entonces a los mineros de ser los autores de los lanzamientos que causaron las heridas a la mujer y la una niña. El comunicado fue respondido por el secretario general del SOMA-Fitag-UGT, José Ángel Fernández Villa, quien dijo que «esa acusación es una mezquindad propia de sinvergüenzas».

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