Las urgencias levantan a la sierra alcarreña

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La palabra del médico es casi balsámica para mucha de la gente mayor que habita en las zonas rurales. Más tranquilizador que el efecto de cualquier tratamiento es, para ellos, el hecho de saber que hay cerca un profesional capaz de atender una urgencia sanitaria en el caso de que ésta se produjese. No es de extrañar, por tanto, que sean las personas mayores las más preocupadas por la decisión de la Junta de Castilla-la Mancha de cerrar el servicio de Urgencias en los PAC (Puntos de Atención Continuada) de 21 localidades de la región.

“Estábamos muy bien, pero ahora estamos abandonados”, asegura Josefa Delgado, vecina de Robledo de Corpes, en Guadalajara, donde son seis los PAC que pierden su servicio de Urgencias. En algunos casos a partir de las 15h, en otros desde las 20h. La gente de Robledo, apenas unos 70 habitantes, hasta ahora, se desplazaban al centro de salud de Hiendelaencina, a sólo siete kilómetros. Con el cierre de las urgencias en esa localidad, el trayecto aumenta a más del doble.

“Es una vergüenza y no lo podemos consentir”. Quien así habla es un “muy enfadado” Mario Muñoz, concejal por el Partido Popular (PP) en El Pobo de Dueñas

“Nos pilla muy lejos”, se queja indignada Josefa, que ayuda a otras personas a sostener una pancarta de protesta durante la manifestación que recorrió las calles de Guadalajara capital el pasado sábado 19 de enero, convocada por nueve organizaciones.

“Es una vergüenza y no lo podemos consentir”. Quien así habla es un “muy enfadado” Mario Muñoz, concejal por el Partido Popular (PP) en El Pobo de Dueñas. “Yo no me presenté para que me quitaran el Centro de Salud, que es el único servicio público que tenemos en el pueblo”, detalla mosqueado. “Los vecinos que confiaron en nosotros están ahora mismo destrozados porque, principalmente, son gente mayor”.

Contrariamente a lo que opina Muñoz, la Junta, gobernada también por el PP, alega razones de ahorro –los omnipresentes recortes– y de “ocupación bajísima” de esos servicios, en palabras del consejero de Sanidad, José Ignacio Echániz. Desde el Gobierno regional se defiende que ahora las necesidades de los vecinos estarán cubiertas por una ambulancia que cambia de ubicación para suplir a las Urgencias. Es decir, la ambulancia, con conductor y técnico, ya no estará, por ejemplo, en Atienza, sino en Hiendelaencina.

“No tiene ningún sentido […] porque es un taxi para transportar a las personas”, asegura el alcalde socialista de Hiendelaencina, Mariano Escribano, uno de los más combativos y para quien lo más grave de la medida no estriba en las distancias que habrá que recorrer ahora para ser atendido en Urgencias, sino en que el trayecto desde su pueblo hasta Atienza se realiza en dirección contraria al Hospital de Guadalajara, donde habría que acudir si la situación se complica.

Lágrimas de alegría

Un rayo de esperanza se atisba, no obstante, en el horizonte, ya que el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Castilla-La Mancha ordenó la suspensión cautelar de los cierres de las Urgencias a tenor de un recurso interpuesto por el Ayuntamiento de Tembleque (Toledo). La cosa no ha quedado ahí y otras localidades se han animado a recurrir también la medida, que consideran injusta y que, calculan, deja sin servicio de Urgencias a cerca de 100.000 personas en toda la comunidad. El Gobierno de María Dolores de Cospedal, ha recurrido ya una decisión que acoge con sorpresa y que afirma no comprender.

“Lo que tendría que hacer la señora Cospedal es dar marcha atrás en esta medida”, asegura el líder provincial en Guadalajara de Izquierda Unida, José Luís Maximiliano. Maximiliano sitúa la problemática dentro de “una estrategia de privatización de la sanidad pública que tiene el Partido Popular”, aunque incluye al otro partido en el Parlamento autonómico, el PSOE, dentro de la problemática. “La Ley 15/97, que es la que permitió que los servicios sanitarios se puedan privatizar, la votaron los dos grandes partidos. Los culpables de esa Ley son el PP y el PSOE”, argumenta.

El dictamen del TSJ de Castilla- La Mancha provocó lágrimas de alegría entre los vecinos de Villares de Jadraque, otro pueblo de Guadalajara que se queda ahora a algo más de media hora del punto de Urgencias más cercano. Así lo expresa Fidel Paredes, presidente recién elegido de la Asociación Serranía y concejal de IU en el pueblo, que no llega al centenar de habitantes, como muchos de la zona. “Me da una congoja hablar con los mayores… Tenían que subir [los responsables políticos] allí para verlo”, comenta Paredes, que, sin pelos en la lengua, califica de “sinvergonzonería” la decisión de cerrar las Urgencias. “Esto supone un retroceso de por lo menos 50 años para la Sierra”, afirma mientras añade el mal estado de las carreteras, que agrava los desplazamientos y una “población con un índice de edad ya muy alto y que en su mayoría no tiene medios para trasladarse”, culmina.

Los efectos del recorte de la Junta de Castilla-La Mancha

A 40 minutos del servicio de Urgencias

Algunos pueblos de la provincia de Guadalajara cuyos vecinos, hasta ahora, acudían al centro de salud de El Pobo de Dueñas se quedan a distancias de hasta 40 minutos del punto de Urgencias más cercano, el de Molina de Aragón. Es el caso de lugares como Piqueras, Adobes o Tordesilos, por ejemplo.

Identificaciones y encierros de vecinos

En las últimas semanas, se han producido encierros de vecinos y representantes políticos en los centros de salud. Después de hacerse efectivos los cierres, la Guardia Civil identificó durante varios días a los pacientes que accedían a los Puntos de Atención Continuada e incluso acordonó los centros durante el horario de cierre.

El premio de consolación

Con el nombre de ‘Sanidad Responde’, la Junta ha habilitado un teléfono gratuito (900 25 25 30) que atiende consultas básicas sobre salud. “Nos quieren poner un teléfono de la esperanza, una especie de consuelo, porque otra cosa no va a ser”, comenta Fidel Paredes, presidente de la Asociación Serranía.

Consultas a más de 300 kilómetros

La pérdida de servicios agrava la amenaza de la despoblación en las comarcas más alejadas de la capital de provincia. Desde el propio PP de El Pobo de Dueñas se denuncia que vecinos que iban a consultas de Teruel y Zaragoza son derivados a Guadalajara –más lejana– e incluso a Ciudad Real, que está a 300 km.

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