Comunicado de Prensa del Congreso Nacional de Kurdistan.

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La brutal ejecución de tres mujeres activistas kurdas es un cínico intento de descarrilar el proceso de paz, el cual no tendrá éxito

En las primeras horas de la mañana del jueves, en el corazón de París, un crimen atroz perpetrado contra toda la nación kurda: el asesinato a sangre fría de tres de nuestras más dedicadas mujeres activistas kurdas.

 

Las víctimas representan a tres generaciones de mujeres kurdas, la víctima de mayor rango era Sakine Canziz, miembro fundador del Partido de los Trabajadores del Kurdistán, PKK, que desde entonces ha estado jugando un papel crucial en el movimiento de mujeres kurdas; Dogan Fidan (Rojbin),que fue  miembro del Congreso Nacional del Kurdistán y la  víctima mas joven, Leyla Soylemez, activista que trabajaba en las relaciones diplomáticas.

 

Todas habían dedicado sus vidas a la consecución de un Acuerdo de Paz duradero,  entre Turquía y el movimiento kurdo.  En el momento de su cruel asesinato,  estaban a punto de ver llegar a buen término todos sus esfuerzos, con la reanudación  de las conversaciones de paz entre representantes del Gobierno turco y el líder del pueblo kurdo, Abdullah Ocalan.

 

Trágicamente nuestras tres amigas y camaradas no podrán ver el resultado final de alcanzar la paz, por lo que habían trabajado tanto.  Será en manos de otras personas que quede la tarea de alcanzar la paz y la justicia.

 

Nuestras tres amigas fueron seleccionadas para su ejecución a causa de su origen étnico-  Esto seguramente será considerados como uno de los crímenes motivados por el odio más impactantes que se han producido en un sofisticado suburbio parisino en los últimos años.

 

La noticia de los asesinatos fue recibida con horror y conmoción universal. El presidente francés, Francois Hollande describió los asesinatos como “horrible”, mientras que el ministro del Interior Manuel Valls comentó que la manera en que murieron fue “sin duda una ejecución”.

 

El pueblo kurdo, que estaban llenos de esperanzas y expectativas tras el inicio de conversaciones de paz, han reaccionado a estas muertes con indignación e ira, la cual controlan por una notable autodisciplina y moderación.

 

Está claro que las ejecuciones se llevaron a cabo por un asesino profesional y el incidente sólo puede interpretarse como un acto de provocación destinada a descarrilar el proceso de paz emergente; ya que sin duda no puede ser una coincidencia que los asesinatos ocurrieran a pocas horas después del anuncio de conversaciones de paz entre Turquía y el Presidente Abdullah Ocalan.

Todas las circunstancias por lo tanto, apuntan al hecho de que Sakine, Fidan y Leyla murieron a manos de alguien que no quiere ver a Turquía y a los kurdos  llegar a un acuerdo de paz.

 

Quitarle la vida a unas personas inocentes a sangre fría es el crimen más atroz imaginable, pero cometer un acto tan bárbaro como una estrategia impúdica para evitar alcanzar la paz debe ser considerado como la peor de las infamias.

 

Los responsables de los brutales asesinatos son los enemigos de la paz y también los enemigos jurados de toda la humanidad amante de la paz.

 

No puede haber descanso hasta que los culpables de la ejecución de nuestras hermanas y camaradas sean perseguidos y llevados ante la justicia.

 

Las autoridades francesas y todos sus homólogos europeos también tienen el deber de apoyar el proceso de paz a los que más pueden contribuir constructivamente mediante la eliminación de los obstáculos que han puesto en su camino, sobre todo por poner fin a la criminalización de la comunidad kurda a través de la exclusión, de la clasificación   del PKK como una organización terrorista y concretamente, en el caso de Francia, las autoridades deben liberar el líder activista kurdo por la paz y representante del KNK Adem Uzun, quien fue detenido en París en octubre de 2012.

 

Después de la sorpresa inicial y de la tristeza, la demanda del pueblo kurdo por la justicia, inevitablemente debe crecer más fuerte.

 

La mejor manera del Movimiento kurdo para honrar la memoria de nuestras hermanas martirizadas, es redoblando nuestros esfuerzos para alcanzar la paz y seguir dedicados a la implementación exitosa de la hoja de ruta para lograr  la ansiada justicia para todo nuestro pueblo después de generaciones de lucha.

 

Comunicado de prensa, 10 enero 2012

Congreso Nacional de Kurdistan.

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