Una asesora de Amaiur investigada como topo del 25-S en el Congreso

Comparte este artículo:

 

E.M., habitual en las protestas ‘abertzales’, proporciona datos reservados de los diputados al movimiento Rodea el Congreso

La Policía lo tiene claro. El movimiento 25-S cuenta con datos internos del Congreso. Además de las actividades parlamentarias, que son de conocimiento público, sus dinamizadores reciben información reservada desde la sede del Parlamento. Y los agentes de los servicios policiales tienen indicios que les hacen sospechar que este topo está vinculado a la izquierda abertzale.

Según explicaron fuentes policiales directamente implicadas en estas pesquisas, la informadora es, en concreto, asesora del Grupo Mixto, del que forma parte la coalición abertzale Amaiur, identificada por las iniciales E. M. De hecho, acotaron aún más y aseguraron que trabaja para los radicales y utiliza su posición para favorecer a los manifestantes del movimiento Rodea el Congreso.

Además de detallar a los promotores de las concentraciones las agendas parlamentarias con mucha anticipación, esta asesora, según los investigadores, habría proporcionado también por dónde entran y salen con más frecuencia sus señorías y, fundamentalmente, sus horarios, además de algunos datos más restringidos que los policías tratan de evitar que salgan aún a la luz.

Una vez que los servicios de Información han podido avalar la sospecha de que esta asesora de Amaiur es la topo del 25-S en el Congreso, investigaron sus actividades previas a ocupar ese puesto. Así detectaron que se trata de una clásica asistente a actos organizados por la izquierda abertzale y radical en general. Por ejemplo, fue militante de Izquierda Castellana. Precisamente, una de las ocho personas identificadas por la Policía como organizadoras de la manifestación durante una asamblea en el parque del Retiro es la líder de esta formación, Doris Benegas, que tuvo que declarar como imputada en la Audiencia Nacional.

La asesora E. M. ha participado en numerosos actos en solidaridad con los presos de ETA. Asimismo, ha formado parte de los contingentes que Batasuna y su entorno desplazaban a los juicios para apoyar a los etarras. Como define claramente un alto responsable de Interior: «Tenía una gran visibilidad en todos los aquelarresabertzales».

El 25-S, el movimiento sin cara, ha protagonizado ya dos jornadas de Rodea el Congreso. La primera de ellas desencadenó serios incidentes de orden público y se saldó con 64 heridos (muchos de ellos, policías) y 35 detenidos. Ese día, los manifestantes radicales trataron de atravesar las vallas que la Policía había colocado alrededor del edificio. Desde el Ministerio del Interior se denunció ante los tribunales esa actuación y lo que se consideró que era un intento de alterar el habitual funcionamiento de la Cámara.

De hecho, según explicaron fuentes policiales, si los manifestantes hubiesen eludido el cordón policial, se habría provocado un grave incidente en el Congreso. Pero el juez Santiago Pedraz entendió que la Policía había exagerado sus denuncias, por lo que archivó las actuaciones.
La segunda protesta tuvo lugar el pasado martes y fue secundada por menos de 2.000 personas. Ni siquiera fue comunicada, como exige la ley, por lo que la Delegación del Gobierno en Madrid ha comenzado a notificar sanciones.

Para mañana sábado, las autoridades esperan nuevas movilizaciones. En esta ocasión, la preocupación de los analistas policiales es mayor, porque temen la llegada de grupos antisistema desde otros puntos de España, fundamentalmente de Cataluña, por lo que temen incidentes, aunque no haya programada ninguna actividad parlamentaria.

Comparte este artículo: