Los encerrados en una oficina de Bankia en Madrid salen tras lograr un acuerdo

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Foto: PAH Madrid

Tras lograr una reunión con directivos del banco y confirmar la paralización de un desahucio previsto para el lunes, los afectados han abandonado la sucursal y se han dirigido de nuevo a la acampada de #RodeaBankia.

- Fotogalería del encierro


Tras siete horas encerrados en una sucursal de Bankia en el centro de Madrid, la quincena de afectados por la hipoteca y miembros de la PAH que permanecía en su interior ha puesto fin a su encierro tras lograr un acuerdo con la entidad.

Los afectados, que participan también en la acción #RodeaBankia, como se bautizó a la acampada que mantienen desde el lunes frente a la sede central de la entidad en la plaza de Celenque, entraron en la oficina bancaria de la calle Alcalá, a escasos metros de la Puerta del Sol, a las 12 de la mañana con la intención de encerrarse hasta conseguir “una solución” a los procedimientos de ejecución hipotecaria que la entidad ha abierto contra ellos. Una vez allí reclamaban que se aplacen los siete desahucios previstos en un mes, incluido el de una de las afectadas este lunes en el barrio de Lucero.

Transcurridas siete horas de impasse y ante la decisión de los encerrados de permanecer de manera indefinida hasta lograr una solución, el banco ha decidido negociar y se ha comprometido a mantener a principios de la semana que viene una reunión con afectados, miembros y abogados de la PAH para revisar los 50 expedientes presentados estos últimos días en el marco de la acción #RodeaBankia, en los que piden la dación en pago o la condonación de la deuda y un alquiler social.

Además, los responsables de la entidad han aceptado paralizar sine die el segundo intento de desahucio de Yudith, afectada del barrio de Lucero. A las 19.15h, el grupo abandonaba su encierro y era recibido a las puertas de la sucursal por un grupo de solidarios y un gran despliegue mediático, antes de partir de nuevo hacia la acampada ante la sede central.

Trato vejatorio

Se lograba este acuerdo tras un encierro plagado de tensión, ya que, pasada la hora del cierre de la oficina a las 14h, y ante la negativa del grupo a abandonarla, se han presentado varias furgonetas de las Unidades de Intervención Policial que han acordonado la sede y han identificado a todas las personas presentes en el interior, mientras fuera se formaba una concentración de apoyo y una decena de personas mantenía la permanencia en la acampada de Celenque.

Desde el primer momento, y tras obligar a salir bajo amenaza de sanción a todos los medios de comunicación presentes, los antidisturbios han negado a los encerrados la posibilidad de ir al baño y han impedido la entrada de alimentos y agua al recinto. “Nos han dado un trato vejatorio. Hemos estado siete horas sin un vaso de agua”, explicaba una afectada. Tampoco han dejado acceder a un miembro de una plataforma de derechos humanos, e incluso han impedido el paso al Samur a pesar de que en el interior había una afectada con diabetes que se encontraba mal tras varias horas sin poder ingerir alimento alguno.

En un último intento de obligar al grupo a abandonar la protesta, la Policía los ha amenazado con detenerles con el cargo de allanamiento. Pero la persistencia de los encerrados ha obtenido finalmente sus frutos.

“Ha habido un compromiso verbal, pero lo queremos por escrito”, explicaba una de las encerradas. Por ello, María, otra de las activistas, afirmaba que la acampada de #RodeaBankia frente a la central continuará al menos hasta el lunes para estar seguros de que el banco cumple con lo prometido. “No vamos a seguir consintiendo lo que los propios jueces han definido como un atropello a la democracia. Éste es un problema colectivo y de justicia social”, explicaba Feli, otra de las encerradas.

Desde que comenzara la acampada el lunes, los responsables de la central de Celenque no habían dado respuesta a la reclamación de que todos los expedientes se resolvieran de forma conjunta con las opciones de la dación en pago o el alquiler social. Sólo tras la presión de la acampada, el encierro y el señalamiento público este banco rescatado con dinero de todos se ha avenido a negociar.

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