Por qué las comuneras y comuneros somos bolivarianos (Parte 3)

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La victoria de Chávez es la victoria del pueblo

Venezuela le ha dado una lección al mundo, especialmente a sectores de la comunidad internacional que ponían en duda el funcionamiento de la democracia electoral venezolana, con el impecable proceso electoral del 07 de octubre”. Estas fueron las palabras de Carlos Álvarez, jefe de la Misión de Acompañamiento Internacional Electoral de la Unión Suramericana  de Naciones UNASUR. En cambio, si analizamos las matrices de opinión que desde los grandes medios de comunicación se vertían sobre el proceso electoral en estos días en Venezuela, comprobamos que se manejaban las siguientes líneas de opinión:

  • Las elecciones iban a ser fraudulentas

  • Las encuestas dan la victoria a Capriles y Chávez no reconocerá su victoria

  • Chávez está acabado porque es una persona enferma (aludiendo al cáncer) y su gobierno es reflejo de ello. En cambio Capriles encarna la figura del joven renovador

  • Que el sistema nacional electoral es poco o nada fiable

 

 

 

De ahí, que Chávez, el día 8, frente a una marea humana, sobre el balcón del Palacio de Miraflores, dijera que no sólo se había ganado unas elecciones sino que se había derrotado a toda una coalición internacional fabricadora de calumnias y mentiras. Sobre todo, después de conocer, que más de 500.000 mensajes de teléfono fueron enviados desde operadoras europeas y estadounidenses, pidiendo el voto para Capriles incurriendo en una manifiesta ilegalidad vulnerando la protección de datos de miles de personas y siendo cómplices, por supuesto, conocidas compañías telefónicas.


En lo referente a los datos hay que señalar que la participación fue del 81% del padrón electoral, ello habla por sí solo de la legitimidad y fuerza del sistema electoral. En cambio en otros países latinoamericanos o europeos hayamos niveles de participación del 65% o incluso menores, indicando la escasa confianza por parte de las ciudadanas y ciudadanos en los modelos de representación política. Un buen ejemplo lo tenemos en el Estado Español donde el gran protagonista viene siendo el abstencionismo y voto nulo en las últimas elecciones.

La jornada electoral del 7 de octubre transcurrió sin ningún incidente digno de destacar lo que desmonta también los argumentos que vaticinaban violencia y altercados.


Otros observadores como el brasileño Ivan Ramalho, alto representante del Mercosur, presentó también sus percepciones sobre el proceso electoral venezolano y subrayó que las elecciones venezolanas no sólo representan un triunfo para la democracia nacional, sino que fortalece y consolida los mecanismos y organismos de integración suramericanos.


Ante las opiniones vertidas en periódicos y televisiones que hablaban de la derrota de Chávez, los resultados son contundentes. De acuerdo al acta de proclamación leída por la Presidenta del Poder Electoral Tibisay Lucena, Hugo Chávez conseguía 8,136,637 votos (55,26%) frente a Henrique Capriles con 6,499,575 el (44,13%). Más de 10 puntos de diferencia. Nos provocaba risa observar cómo algunas páginas digitales como la del monárquico periódico español ABC, mantenía minutos antes de la publicación de resultados, la victoria de Capriles. Y eso, que a esas alturas, era ya un secreto a voces la victoria de Chávez.


Para todos los que se frotaban las manos esperando una confrontación violenta en las calles de Caracas y otras importantes del país, después de los resultados, lo que se expresó fue la decisión firme de un pueblo decidido por la convivencia pacífica y por el fortalecimiento de sus instituciones. Así lo testimonió Roberto Rosario, presidente de la instancia internacional Unión de Organismos Electorales (UNIORE).

Ahora bien, a pesar de esta sólida victoria y de esta lección al mundo de democracia, el imperialismo y el capitalismo siguen intoxicando a la opinión pública mundial. Nosotras y nosotros, los internacionalistas comuneros tenemos la obligación de romper ese cerco mediático. Y lo haremos como lo hacen las revolucionarias y revolucionarios, con el estudio y el conocimiento de la historia y de los fenómenos socioeconómicos de los pueblos del mundo.


¿Por qué la constante guerra mediática contra Venezuela? En primer lugar recordar que es una estrategia ya utilizada por los emporios de la comunicación al servicio del fascismo y el imperialismo. En el Chile de Allende los grandes medios contribuyeron a difundir una imagen del país completamente falsa, caótica, al servicio de crear una opinión que justificase el golpe de Pinochet.


Veamos por qué en Venezuela los grandes medios de comunicación trabajan al servicio de la desestabilización:


Primero, Venezuela es la principal reserva del mundo probable (certificada) de petróleo. La oligarquía venezolana aliada con los intereses imperialistas no va a permitir que esos recursos estén ahora al servicio de desarrollar políticas al servicio de la construcción del poder popular. Así mismo y también en el orden de los recursos, el territorio amazónico venezolano es un contenedor de reservas naturales incalculable (agua dulce, biodiversidad, etc.). Los pueblos indígenas, habitantes de esos lugares, por primera vez en la historia de Venezuela, participan en la toma de decisiones vinculadas a sus espacios, a sus vidas, a a través de los nuevos mecanismos de representación y participación socialista. En palabras de una de sus representantes en la Asamblea Nacional, con Chávez ahora se puede construir la Gran Patria Socialista Indoamericana.


Segundo, en lo geoestratégico la ubicación del país bolivariano es muy importante para el control del Caribe y puerta estratégica para bases militares estadounidenses hacia Suramérica.


Tercero, la figura de Chávez es irreverente y constituye una alternativa al capitalismo. En los Consejos Comunales se construye, desde abajo, socialismo. El socialismo del s. XXI. Una sociedad diferente que camina hacia la justicia social, la soberanía y el reparto de la riqueza.


Es por ello que las principales “fábricas de intoxicación informativa” del mundo generen matrices de opinión al servicio de conspiraciones y complots. El golpe de 2002 fue en gran medida un golpe mediático como se pudo ver.


La victoria de Chávez, es por tanto la victoria del pueblo y también una victoria para las comuneras y comuneros del siglo XXI. Se abre un momento de estrechar fuertes lazos de solidaridad. Tenemos en Castilla muchos vínculos que nos unen, hilos hilvanados por la historia. Como argumentaba en la Parte 1, a América no sólo llegaron conquistadores sino que arribaron también comuneras y comuneros llevando consigo la lucha que venían librando desde la otra orilla del Atlántico contra la oligarquía y el absolutismo. Hoy existen lazos comuneros de construcción de soberanía. Prácticamente toda la intervención de Chávez en el balcón el día 8 aludió a la soberanía, a la independencia. Muchos “seudoizquierdistas” tachan de burgueses los discursos soberanistas e independentistas. Aquí se demuestra que la independencia se construye con socialismo.


Estamos haciendo un trabajo hermoso en ambas orillas: la revolución comunera del siglo XXI.

 

 

Por qué las comuneras y comuneros somos bolivarianos (2º parte)

Por qué las comuneras y comuneros somos bolivarianos.(1ª Parte)

 

Alberto San Martin

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