El Gobierno desmiente que estudie congelar las pensiones

Comparte este artículo:

El Gobierno ha desmentido “categóricamente” que esté estudiando congelar las pensiones, tal como asegura hoy Reuters en un reportaje donde asegura que Rajoy se lo está planteando para ahorrar 4.000 millones de euros y cumplir con las exigencias de Bruselas para poner en marcha un programa de compra de bonos.

[foto de la noticia]

Fotografía: Elena Ramón

El portavoz del Gobierno ha señalado a Expansión que “ni siquiera se está estudiando la posibilidad” de desligar el alza de las pensiones de las fluctuaciones de la inflación.

Así lo ha confirmado más tarde la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. “Esa información ya ha sido desmentida por el Ministerio de Economía”, ha contestado escuetamente a preguntas de los periodistas.

“El primer esfuerzo que hizo el presidente tras las elecciones fue el de actualizar las pensiones y -cito textualmente- sería lo último que él tocara”, ha señalado la vicepresidenta.

Esta mañana, el vicepresidente de la Comisión Europea, Joaquín Almunia, señalaba en Bruselas que “no le consta” que se esta posibilidad se esté barajando.

Reuters asegura, no obstante, que el Ejecutivo sí está planteándose congelarlas para ahorrar 4.000 millones de euros, una decisión vinculada a las exigencias de Bruselas para poner en marcha un eventual rescate de la economía.

Además de desligar la revalorización de las pensiones al aumento de la inflación, medida que Rajoy ha negado públicamente en repetidas ocasiones, Moncloa acelerará los plazos para retrasar la jubilación de los 65 a los 67 años, asegura la agencia basándose en fuentes negociadoras.

Ambas medidas podrían suponer un ahorro para las cargas públicas de al menos 4.000 millones de euros anuales y formarían parte de las condiciones exigidas para dar luz verde a un plan de ayudas internacional.

Asimismo, serían aplaudidas como parte del paquete de negociaciones con Bruselas y cumplir con las recomendaciones contenidas en un documento de la Unión Europea publicado en mayo, que según fuentes de la zona euro esta siendo utilizado como marco para un programa de ayuda soberana.

España, nuevo epicentro de la crisis de deuda
España, el nuevo epicentro de la crisis de deuda después de Grecia, Portugal e Irlanda, está estudiando pedir ayuda externa para manejar su elevado déficit público y creciente deuda. Los costes de financiación cayeron el jueves en una subasta de bonos a 10 años, pero el alivio pudiera resultar poco duradero.

Las nuevas medidas en materia pensiones que, según Reuters, podrían anunciarse tan pronto como la semana que viene con los presupuestos para 2013, podrían enviar una fuerte señal a los inversores de que España es seria en cuanto a la implementación de reformas estructurales retrasadas en el pasado por su coste político.

Rajoy, que se ha visto forzado varias veces este año a romper promesas electorales como no elevar los impuestos, ha dicho en varias ocasiones que no tocaría las pensiones, pero tiene pocas opciones para ajustar el presupuesto tras el fuerte recorte del gasto.

La determinación se está relajando
No obstante, recientemente matizó la rotundidad de esta afirmación y dijo que esto sería “la última cosa” que haría. El martes, la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaria dijo que no llevaría a cabo ningún recorte en las pensiones “por ahora”, algo que para muchos supone que “su determinación se está relajando”.

“Él sólo ha dicho que no cortaría las pensiones. Pero, ¿has oído algo más? Sabemos que hay distintas formas de recortar. Una de ellas es simplemente desligarlas de la inflación”, dijo a Reuters una de las fuentes.

Una segunda fuente indicó que la aceleración en el cambio de la edad de jubilación era apoyada por el Gobierno mientras que una tercera fuente, que trató el asunto con altos cargos del Gobierno español, afirma que se esperaba una congelación. “No incrementarlas también es un ajuste”, añadió.

La congelación, ¿inevitable?
Muchos economistas también creen que una congelación es inevitable. El presupuesto para 2012 cuenta con un alza de la inflación del 1% -alrededor de 1.000 millones de euros- pero la inflación está cercana al 3%, lo que incrementaría la factura prevista hasta los 5.000 millones de euros, que se pagaría a los pensionistas en enero pero con cargo a los presupuestos de 2012.

Para los próximos años, teniendo en cuenta una inflación anual del 2%, que es la referencia utilizada por el BCE para fijar sus tipos, el ajuste aportaría 4.000 millones de euros.

“Es inevitable. Hay que desindexarlas y congelarlas el año que viene”, ha señalado a Reuters José Carlos Díez, economista jefe de Intermoney en Madrid. “Eso, para empezar. Con las pensiones, los intereses de la deuda y el coste del desempleo se les va todo el esfuerzo en gasto, así que tienen que actuar en estas partidas”, añadió.

Tanto la desvinculación respecto a la inflación como la aceleración del aumento de la edad de jubilación son antiguas exigencias de la Unión Europea y cualquier programa de compra de bonos que tenga como objetivo bajar los costes de financiación de España insistiría en estas condiciones, según afirmaron fuentes de la eurozona.

Otros países que fueron rescatados anteriormente, como Grecia, Irlanda o Portugal, tuvieron que aplicar importantes recortes de pensiones. En Grecia, los recortes oscilaron entre el 20 y el 40%, mientras que los nuevos pensionistas tuvieron una rebaja del 10% en Irlanda, y en Portugal se eliminaron las pagas extra de Navidad y verano.

Iría con los PGE o después de las elecciones del País Vasco y Galicia
Aunque la semana que viene el ajuste de las pensiones se podría anunciar con la presentación del borrador de los presupuestos de 2013, los analistas políticos dicen que Rajoy podría verse obligado a esperar hasta después de las elecciones del País Vasco y Galicia, que tienen lugar el 21 de octubre.

En las elecciones generales de 2011 Rajoy accedió al poder con una buena acogida entre los electores pensionistas y su primera decisión fue restaurar la revalorización de las pensiones en función de la inflación, que su predecesor José Luis Rodríguez Zapatero había eliminado en mayo de 2010, cuando España entró en el ojo del huracán de la crisis de deuda europea.

Zapatero también aprobó una ley que aumentaba la edad de jubilación en dos años, con una implementación gradual hasta 2027. El Partido Popular de Rajoy, entonces en la oposición, votó contra el cambio.

Con el desempleo en torno al 25% y perspectivas de que siga en esos niveles al menos hasta 2015, el número de personas que contribuye al sistema de pensiones públicas ha caída a su nivel más bajo en 10 años y la ratio de afiliados/pensionistas para la sostenibilidad del sistema ha caído a 2,39.

Teniendo en cuenta el rápido envejecimiento de la población y el creciente desempleo, este ratio podría caer a 2 los próximos meses, un nivel que España debería haber alcanzado solo en 2050 según un informe de la OCDE de 2011.

El Gobierno recurrió a 4.400 millones de euros del Fondo de Prevención y Rehabilitación para pagar las pensiones de 8,1 millones de pensionistas en julio y agosto, sin descartar hacer uso del Fondo de Reserva de la Seguridad Social en el futuro.

Comparte este artículo: