Los dos Burgos o la visita de Doña Sofía

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forumLa tarde de ayer podría haber sido una de esas tardes cualquiera del mes de septiembre en Burgos con sus luces que empiezan ya a declinar y el viento que te hiela los huesos, pero no lo fue. La expectación que la visita de la reina y el Ministro de Educación habían despertado hizo imposible que la de ayer fuese una tarde como otra cualquiera. Frente al inaugurado Fórum Evolución se dieron cita, en una turba inconexa, personas que habitan la misma ciudad pero que viven en Burgos distintos.

Hay que tener cuidado con las tardes de septiembre en Burgos, eso  debieron decirle a la reina ayer cuando se acercaba a nuestra ciudad para (re)inaugurar uno de los edificios del Complejo de Evolución Humana, y quizás eso pensó también toda la corte de gerifaltes que suelen prodigarse en estos eventos.

-¿Cómo reconocería su Majestad a uno de Burgos en el infierno? Pues está muy claro, el que lleva la chaquetilla debajo del brazo por si luego refresca…no hay duda.

Y quizás tenga razón, ayer por la tarde el frío burgalés, ese al que temen hasta los pingüinos de la Antártida y hace que los antidisturbios venidos de otras latitudes no dejen de moverse interpretando un baile desquiciante, mordía hasta la médula y dejaba su promesa de dentelladas venideras. Pero en Burgos existen varios infiernos, varias ciudades que conviven de espaldas o casi en paralelo, y no me estoy refiriendo a la novela de Óscar Esquivías.
Ayer por la tarde, en apenas doscientos metros se dieron cita los representantes más genuinos de ambos Burgos, y allí, con su Majestad como invitada de honor, volvimos a mirarnos de reojo y volvimos a reinterpretar la escenografía que llevamos representando desde hace milenios sin que los papeles parezcan modificarse.

El Ministro de Educación, señor Wert, quien sabe si alertado de nuestros fríos o de nuestras viejas querellas faltó a la cita. Nos dio plantón a tod@s, a los de uno y otro Burgos, y eso que le esperábamos con emoción contenida. Quien no falto a la cita fue Ana Mato, actual Ministra de Sanidad.

Nunca antes en la historia de nuestra ciudad habían coincidido en tan reducido espacio tanta variedad de gerifaltes y contestarios varios, nunca antes habían pisado la misma acera políticos de viejo raigambre y disidentes de los de toda la vida.  Altos funcionarios del Estado y republicanos con la bandera tricolor,  monárquicos trasnochados admiradores del difunto Carrillo y troskos vociferantes, banqueros de alto standing y anarcos de diferentes pelajes, monseñores trajeados y trabajadores de sanidad con la tijera de Damocles sobre sus cabezas, generales cargados de medallas que hacían cuadrarse al jefe de la UPR y perroflautas indignados, caciques varios y profesores en paro…lo nunca visto, oiga.

A ambos lados del cordón policial nos dimos cita representantes de uno y otro Burgos, nos volvimos a mirar a la cara y nos reconocimos, al fin y al cabo somos enemigos íntimos. Aún cuando la crónica oficial sólo mencione a una de las partes, ambos sabemos que más allá del boato y de la naftalina de los despachos oficiales, existen otros Burgos, y no tienen intención de ocultarse.

Al final Doña Sofía levantó el brazo, saludó y junto a toda su cohorte se marchó. No sabemos si de soslayo mirando a través de sus escoltas buscaba a aquel o aquella de la chaqueta debajo del brazo.

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