Pelotazo Urbanístico en Chamartín. Pérez consigue cuadrar el círculo en la Castellana

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Una maniobra política de última hora del ex alcalde madrileño y actual ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, abre la vía a un nuevo pelotazo urbanístico en la capital a costa del erario público. Otra vez en la exclusiva zona del Paseo de la Castellana y otra vez protagonizado por el empresario Florentino Pérez Rodríguez, presidente del Real Madrid CF y de la constructora ACS. En julio de 2011, el Ayuntamiento de Madrid y el club merengue firmaban un convenio que posibilitaba al empresario madrileño levantar un centro comercial y de ocio privado –con posibilidad de ubicar un hotel de cuatro estrellas– en la explanada aledaña al estadio Santiago Bernabéu frente a la Castellana e incrementará la superficie del club en unos 31.900 metros cuadrados.

A cambio del incremento de superficie, el mandatario merengue permuta la parcela donde está ubicado el centro comercial La Esquina del Bernabéu, entregándola al Ayuntamiento, al que cede también unas zonas verdes ubicadas en el distrito de Carabanchel. Pero no han tardado en surgir asociaciones que han detectado irregularidades en la operación y que la rechazan por considerarla un trato injusto hacia el pueblo madrileño. UPyD critica que el incremento de edificabilidad se compense con terrenos de otros distritos (no se permite permutar zonas verdes entre diferentes distritos), con la consiguiente depreciación del suelo, y Ecologistas en Acción recuerda que los terrenos cedidos por el club blanco pertenecían hasta hace sólo unos meses al propio Ayuntamiento.

Fuentes consultadas por DIAGONAL critican que el club madridista se ahorre dinero con la permuta de terrenos cuando se espera que la inversión (unos 200 millones de euros) genere a Florentino Pérez un beneficio anual para el club demás de 60 millones de euros. A pesar de las críticas vertidas, finalmente, en julio de 2012, el empresario se salía con la suya al aprobarse la modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana de 1997 para la creación del Área de Planeamiento Específica 00.03 “Bernabéu- Opañel”, que posibilita la operación especulativa gracias a los 36 votos a favor de PP e IU-Los Verdes, que considera “buena” la operación para la ciudad aunque ésta “se enturbie” por la permuta de terrenos. Sólo UPyD votó en contra de lamodificación. El PSOE se abstuvo . Operación rocambolesca

La operación supondrá que el espacio ocupado pase de 125.600 a 157.500 metros cuadrados, además del cubrimiento del estadio, con un incremento de 12 metros de altura (de los 48 actuales a 60), y la creación de un centro comercial de 5.922 metros cuadrados de superficie (12.250 edificables) entre el Bernabéu y la Castellana, donde está previsto que se edifique un aparcamiento subterráneo gestionado por el Ayuntamiento. Por su parte, el espacio comercial La Esquina del Bernabéu se transformará en una nueva zona verde de gestión pública de 5.216 metros cuadrados. El club también cede para su gestión pública unas parcelas de 7.966 m2 (4.330 para zona verde y 3.636 para equipamiento) en el entorno de las calles Mercedes Arteaga-Jacinto Verdaguer del barrio de Opañel, en el distrito de Carabanchel.

La asociación Ecologistas en Acción califica de risible la operación, ya que hasta hace unos meses los terrenos cedidos por el club de fútbol pertenecían al propio Ayuntamiento. “Se trata de una operación ganada en los despachos a favor del Real Madrid”, añade la portavoz de Ecologistas, Mª. Ángeles Nieto, que critica la terminología de “uso social” que utiliza el Consistorio para defender el proyecto.

El portavoz municipal de UPyD, David Ortega, critica el proyecto y denuncia que el Ayuntamiento de Madrid aplique un coeficiente de depreciación del 0,6 a los terrenos del Bernabéu (otorgando un valor al terreno de 4.653 euros el metro cuadrado correspondiente al barrio de Hispanoamérica), cuando habría de tomarse el valor medio de la zona afectada, la del Paseo de la Castellana en su intersección con Concha Espina, cuyo valor, según la Dirección General de Tributos, estaría en torno a 6.250 euros/m2. Según Ortega, la operación del Consistorio supone que la ciudad deje de ingresar 10,5 millones de euros. Ecologistas en Acción aclara que la ampliación del estadio conllevará un incremento de edificabilidad que debería compensarse con cesiones de zonas verdes y equipamiento, pero denuncia que dicha edificabilidad no se producirá en Chamartín sino en Carabanchel, con la consiguiente depreciación del suelo.

La Plataforma Cívica Vecinos del Bernabéu se reunió el pasado mes de julio con la alcaldesa Ana Botella para expresar su rechazo al proyecto, especialmente al cubrimiento del estadio y a la reducción del espacio para el paso de peatones. “La ubicación actual del estadio sencillamente no da para más”, aclara Gonzalo Calderón, uno de sus portavoces, e insiste en que ningún incentivo puede justificar “la descomunal invasión urbanística y medioambiental” que supondrá la ampliación.

El convenio estaba paralizado cautelarmente tras admitir el titular del Juzgado Contencioso-Administrativo n.º 14 de Madrid el recurso presentado por un particular que denunciaba la posible violación al derecho al tránsito de los vecinos. Pero a su vez, Ayuntamiento y club de fútbol recurrieron ante el Tribunal Superior de Justicia, que el 12 de julio resolvió a favor de las tesis municipales fallando que no procede la suspensión del convenio.

Ahora el Consistorio deberá sortear las alegaciones presentadas por partidos políticos y asociaciones de vecinos. Teniendo en cuenta que el Partido Popular cuenta con mayoría absoluta en la Comunidad de Madrid y es claro defensor del proyecto, las fuentes consultadas estiman que la modificación saldrá finalmente adelante a pesar de las protestas en su contra, aunque no se produciría nunca antes de 2013.

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