Los trabajadores de los cielos abiertos llevan la huelga a las oficinas de Alonso

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C. FIDALGO | ponferrada 14/09/2012

La calle cortada. Un niño de dos años jugando a darle patadas a un teléfono móvil de plástico y algo más de doscientos trabajadores de los cielos abiertos de Victorino Alonso, junto a algunos familiares, concentrados a la sombra, después de las siete de la tarde, y a las puertas de las oficinas del empresario minero en el antiguo poblado de la MSP de Ponferrada para reclamar que les mantengan el sueldo y la jornada de trabajo.

La huelga en el grupo Alonso dejó ayer una imagen tranquila en Ponferrada. Un cartel negro con letras blancas, colocado por los trabajadores en el muro del chalé que sirve de sede al empresario y un mensaje muy claro: «Explotación minera, sí, laboral no» para presionar a Alonso y que se siente a negociar el cambio de los turnos de trabajo que quiere imponer a los trabajadores de los cielos abiertos —seis jornadas laborables seguidas de tres días de descanso, lo que supondría un recorte en las nóminas de entre 200 y 400 euros, según los huelguistas— o 18 horas más de trabajo al mes para mantener los sueldos como están. Y eso, en un colectivo, el de los operarios de cielos abiertos, que lleva tres años reclamando su inclusión en el régimen de la minería y no en el del metal, construcción e industrias afines.

La situación la resumía el miembro del comité intercentros y trabajador del cielo abierto de Jarrinas, en la Gran Corta de Fabero, Santiago Rodríguez. «Vamos a seguir con la huelga, porque no puede haber una imposición de las condiciones de trabajo sin más, tiene que haber negociación», aseguró.

Rodríguez afirmó que los trabajadores de los cielos abiertos, los impulsores de la huelga iniciada el 23 de agosto y del conflicto colectivo y la denuncia en los tribunales de lo social, se sienten ahora más arropados por sus compañeros de interior. Rodríguez recordó que si hoy son ellos, mañana, el conflicto acabará salpicando a todos. «Dentro de un plazo habrá que negociar los salarios y el convenio de los trabajadores de interior y esto también les afectará», afirmó, rechazando el argumento de la empresa, que justifica el cambio de condiciones laborales en la situación crítica que atraviesa el sector minero con los recortes del Gobierno.

La protesta, con las mujeres y los hijos de los operarios apoyando a los huelguistas se prolongó hasta entrada la noche, bajo la discreta vigilancia de la Policía Nacional.

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