El ganado, el mejor aliado contra los incendios

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MÁS DE 165.000 HECTÁREAS QUEMADAS, PARQUES NATURALES AFECTADOS Y DIEZ PERSONAS MUERTAS ES EL BALANCE DE ESTE VERANO

Los incendios de este verano han sido los más graves de la última década. Los recortes, el abandono del monte y la falta de pastoreo han contribuido a la propagación del fuego.

- La defensa de los montes se deja en manos privadas

Este verano han ardido ya más de 165.000 hectáreas. Los incendios no han dado tregua. De Girona a Valencia, de Guadalajara a León, de La Gomera a Ciudad Real, de Málaga a Pontevedra, de Alicante a Madrid,… Casi todas las provincias del Estado español han sufrido incendios de mayor o menor virulencia estos meses. Las altas temperaturas, pero sobre todo el abandono de los montes por parte de la Administración en invierno, se apuntan como causas principales. Esto, unido a la falta de medios, ya que las comunidades autónomas han recortado tanto dotaciones humanas como técnicas, ha hecho que este verano sea el peor de los últimos diez años.

El cuidado de los montes

Forestales, científicos y organizaciones ecologistas recuerdan a la Administración que no sólo hay que actuar en la extinción, sino sobre todo en prevención. Las elevadas temperaturas hacen que los montes se conviertan en una tea fácil de prender.

“Es necesario ir a las causas de los incendios. Debido al cambio climático las temperaturas son muy altas, y si además las condiciones son adversas, es decir se produce la llamada regla del 30-30-30 (más de 30 grados, vientos de más de 30 km/h y una humedad relativa de menos del 30%), es difícil, casi imposible, apagar las llamas. Por eso es necesario actuar en la prevención de los incendios”, señala Theo Oberhuber, de Ecologistas en Acción.

Oberhuber añade que “la mayoría de los incendios se producen por la quema de rastrojos y sin embargo siguen sin prohibirlos”. Para Ecologistas en Acción hay que actuar en la prevención porque sobre la imprudencia de alguien que tira una colilla o sobre quien prende fuego es más difícil, “aunque son necesarias las campañas de sensibilización”. Esta organización hace hincapié en algunas medidas como tener una adecuada política forestal, “con la que no cuentan la mayoría de las comunidades autónomas. Es necesario realizar trabajos forestales todo el año”.

Pero sin duda uno de los factores que más ha contribuido a los incendios es el abandono del pastoreo.La falta de ganado ha propiciado que zonas de bosque y sotobosque que antes se limpiaban de forma natural gracias al pastoreo, se encuentren, en muchos casos, inaccesibles y sean pasto perfecto de las llamas. Por eso los grupos ecologistas proponen “acuerdos para el pastoreo selectivo de zonas de mayor riesgo”.

Rebaños de cabras

“Serían necesarios rebaños de cabras, vacas e incluso burros que limpien los montes y prados, lo que, de paso, permitiría vivir a algunas familias. Además, lo lógico sería que se ayude a los ganaderos, darles facilidades y que tengan un papel prioritario en la conservación de los bosques”, explica a DIAGONAL Oberhuber.

Por otra parte, Fernando Prieto, doctor en Ecología y experto en temas forestales, incide también en que “en invierno, y durante todo el año, se deben pastorear los montes, recoger la leña, extraer la resina y, sobre todo, planificar” para que los ecosistemas forestales no se destruyan “por una simple colilla, barbacoa o rayo”.

En esta línea, la Asociación Valenciana de Agricultores ha solicitado recientemente que se hagan contratos específicos a pastores y la puesta en marcha de ‘patrullas de pastoreo’ destinadas a limpiar la vegetación de los montes. “El ganado es el más eficaz en la limpieza del matorral”, aseguran.

Los incendios en Cantabria

Desde la Fundación Hombre y Naturaleza se trabaja desde hace tiempo en el mantenimiento de los montes a través del ganado. Blanca Serrano es la responsable del programa Conservación de la Montaña Pasiega y Oriental de Cantabria de esta fundación. “En la Montaña Pasiega la ganadería está muy desarrollada y mucha gente vive del ganado, pero se utiliza el fuego de forma indiscriminada para conseguir pastos y se ha acabado con una gran masa forestal. Los incendios en la Montaña Pasiega son distintos a los del resto del Estado español. Se producen en invierno, entre Enero y Febrero”, explica Serrano.

Asegura que el Foehn, un viento que sopla del sur y que es muy seco, sopla a mucha velocidad en los meses de invierno y es ’aprovechado’ para prender fuego a los montes de Cantabria. “Se provoca el fuego por la mañana temprano o por la noche y el autor se marcha de la zona. El fuego siempre se descontrola y quema grandes áreas. Aunque Cantabria parece siempre verde, los incendios son muy graves aquí. Es necesario trabajar en la prevención, y ahí las ovejas son las que hacen de bomberos”, afirma Serrano.

Trabajar en la prevención de los incendios

Sin embargo, éste no es el camino adoptado por las comunidades autonómas, tampoco por Medio Ambiente. En Castilla-La Mancha, en agosto, la Junta presentó un Expediente de Regulación de Empleo para despedir a 680 trabajadores de extinción de incendios. Esta comunidad se ha visto afectada por varios focos, entre ellos el del Parque Natural de Cabañeros, en Ciudad Real, donde el 11 de agosto se inició un fuego que quemómás de 600 hectáreas de gran valor ecológico.

Por otro lado, en Castilla y León se ha suprimido este año, tras diez años en marcha, un programa pionero contra incendios llamado Plan 42.

El Plan 42 trabajaba en los 154 municipios con más incendios forestales de Castilla y León, agrupados en nueve comarcas rurales, a las que se destinaron nueve técnicos coordinados por expertos en Educación Ambiental. “Se trataba, entre otras cosas, de controlar los conflictos sociales que se generan por la gestión de los montes por parte de las comunidades autónomas y los vecinos de los municipios titulares de esos terrenos. Los informes indican que cuando los incendios son provocados, en muchos casos, se debe a que los ganaderos quieren zonas abiertas de pastos o bien porque existen ‘recelos’ hacia la Administración. Porque detrás de los incendios muchas veces hay un conflicto de intereses entre lo que quieren los técnicos y los agricultores y ganaderos”, dice un técnico ambiental de la Junta, que no desea identificarse.

Asegura que ha sido “un grave error eliminar el Plan 42” con el que se enseñaba a hacer quemas controladas, se entregaban desbrozadoras, se fomentaba la ganadería local, etc.

Sin cortafuegos

Desde Ecologistas en Acción de Castilla y León se apunta a DIAGONAL: “En los incendios los políticos se hacen la foto, se exagera sobre el número de dispositivos antiincendios y se asegura que se tiene localizado al autor. Se transmite una criminalización del incendio. Se desvía la atención y no se habla del estado de los montes. Por ejemplo, unos buenos cortafuegos en las zonas correctas, aunque no evitan el fuego, sí ayudan a la extinción”.

Uno de los peores incendios en esta comunidad se inició en Castrocontrigo, León, y quemó más de 10.000 hectáreas, gran parte de ellas de bosques de gran valor ecológico y Zonas de Especial Protección para las Aves.

Bomberos y trabajadores forestales explican que los recortes han influido negativamente en la extinción de incendios, como ya publicó ese medio, sin embargo responsables políticos prefieren centrarse en otros factores. En Robledo de Chavela, Madrid, un incendio que se inició el 27 de agosto, obligó a desalojar a más de 2.000 personas y calcinó más de 2.000 hectáreas. Todo apunta que fue provocado. La consejera de Justicia, Regina Plañiol, hizo un llamamiento para localizar al autor o autores a los que llamó “terroristas ambientales”.

También el fuego ha afectado gran número de urbanizaciones y más de 120 viviendas ilegales en la provincia de Málaga en un incendio que se inició el 30 de agosto costó la vida a una persona. Tras casi cinco días fue extinguido y quemó más de 8.000 hectáreas. Las llamas afectaron a varios municipios, fue necesario desalojar a cientos de personas.

También la Comunitat Valenciana ha sufrido las consecuencias del fuego este verano. Dos graves incendios en Cortes de Pallás y Andilla arrasaron más de 50.000 hectáreas, el primero afectó a la Sierra de la Calderona. El de Andilla quedó a poca distancia de la central nuclear de Cofrentes. Algunas fuentes informan a DIAGONAL de que detrás del incendio de Andilla podrían estar los intereses madereros de un empresario de la zona que según esas fuentes espera que la comunitat cambie la ley para poder construir en zonas quemadas. Ese mismo empresario fue el que en agosto, con nivel 3 de emergencia, llevó a cabo una tala a matarrasa (prohibida por la ley en esas fechas) con máquinas y vehículos.

’Celos’ políticos

Las llamas también han arrasado espacio de gran valor ecológico en la isla de La Gomera, en el parque Natural de Garajonay. Este verano ardieron en la isla 2.919 hectáreas, 750 en Garajonay. “El fuego se inició en zonas agrícolas abandonadas y avanzó hacia el bosque de la laurisilva que frenó el fuego –señala Rubén Martínez, del grupo ecologista Tagaragunche, de la federación Ben Magec-Ecologistas en Acción, de Canarias–. En estas zonas no había un plan de gestión de estos lugares abandonados. El desastre ocurrió cuando el Gobierno canario de una forma absolutamente imprudente rebajó el nivel del fuego y prescindió de los aviones de la península. Aquí no hay medios”, explica Rubén Martínez.

Tagarunche va a exigir responsabilidades al Gobierno canario porque manifiestan que por un problema de ’desencuentro’ político se decidió prescindir de las dotaciones del Gobierno central.

Theo Oberguber de Ecologistas en Acción advierte de que el verano no ha acabado aún y explica que “aunque el número de incendios suele ser el mismo de un año a otro” lo que ha cambiado es el número de hectáreas que se han quemado, muy superior al de otros años. Por ello insiste en una política de prevención y en que “sería necesario que las competencias de incendios las tuviera el ministerio de Medio Ambiente porque existe una falta de coordinación entre las comunidades y el ministerio que se arrastra desde hace años”.

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