Los mineros paralizan por completo la actividad tras la adhesión de Cerredo

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Cinco días después de que la convocatoria de huelga en la minería se hiciera oficial, los tajos pertenecientes a Uminsa y a otras 17 subcontratas del grupo Alonso pararon ayer por completo tras la adhesión de los 97 trabajadores del cielo abierto de Cerredo y de que varios grupos de piquetes consiguieran detener la actividad en la también explotación asturiana de Tormaleo —aunque los trabajadores fueron trasladados hasta la mina por una ruta alternativa— y en la lacianiega de Fonfría.

Así, los sindicatos aseguran que el 100% de los productores secundan ya la huelga y que sólo siguen acudiendo a su puesto de trabajo los operarios de las empresas de maquinaria Cienfuegos y Alneba. «Su labor nada tiene que ver con la producción y lo que nos interesa es que sean las explotaciones las que estén paradas y que no salga carbón», explicó el secretario provincial de MCA-UGT, Manuel Luna. Mientras tanto, la versión de la empresa sigue siendo la misma que el primer día de huelga y Uminsa continúa hablando de un seguimiento del 20% que —dicen los trabajadores— «no se cree nadie y sino ya se verá en los niveles de producción».

Los cielos abiertos de Jarrinas y la Inglesa en Fabero, así como el asturiano de Cerredo están oficialmente de huelga; mientras que la entrada al tajo en Alinos, los dos lavaderos, Santa Cruz, La Lomba, Tormaleo y Fonfría fue también paralizada por los piquetes. Igualmente, durante todo el día ni un solo camión de alguna empresa perteneciente a Victorino Alonso entró ni salió de la central térmica de Compostilla, pues allí como en La Lomba, un piquete de unas quince personas se mantuvo de guardia desde las 6.30 horas de la mañana y hasta las 18.30 horas de la tarde, sin haberse registrado ningún incidente.

Fue ayer cuando debía comenzar a aplicarse la modificación horaria en los cielos abiertos y los trabajadores contratados para hacer los relevos debían empezar a trabajar. No obstante, la falta de operatividad en las explotaciones ha impedido que Uminsa instale el sistema de trabajo que ha motivado la convocatoria de huelga. Por otro lado, los sindicatos han desestimado la opción de presentar un conflicto colectivo en los juzgados. «Queda descartado porque para hacerlo habría que desconvocar la huelga y los trabajadores no están dispuestos a hacerlo», explicó Manuel Luna.

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